Opinión: “El despotismo de Sánchez y la ceguera de la izquierda. Entre todos la mataron y de nadie fue la culpa”

Nos llevarán a unas terceras elecciones, no por el interés general, sino por el suyo propio haciendo oídos sordos a las papeletas. El pueblo no es escuchado en las urnas.

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MADRID 30 03 2016 Pedro Sánchez PSOE y Pablo Iglesias Podemos durante la reunión que han mantenido hoy en el Congreso de los Diputados FOTO JOSÉ LUIS ROCA (foto de elperiodico.com)

Pocas veces se da la oportunidad de conseguir desde la oposición dominar a un gobierno. El PSOE la ha tenido dos veces en la mano y parece que las quiere desperdiciar dándole una tercera oportunidad al PP para conseguir la mayoría simple o absoluta llevándonos a unas terceras y repetitivas elecciones que, no solo desestabilizarán los mercados en una de las mejores temporadas turísticas desde hace muchos años, si no que frenando probablemente la recuperación (nimia y defectuosa, pero recuperación al fin) económica, haciendo que la C.E. nos sancione por no cumplir los plazos con los 6.100 millones de euros que aumentarán más el gasto público, creando más incertidumbre política, social y económica y, lo que es peor, dejando al pueblo hastiado de sus peroratas y palabras vacías con la falta de hechos y acciones concretas causadas por ambiciones y dogmatismos personalizados.

Una abstención no es darle poder gratuito al PP ni patente de corso, es permitirle ejercer un derecho ganado en las urnas, pero, con las riendas estiradas para tener el control del mismo y al hacerlo en minoría, lo que evitará el uso y abuso del Gobierno tal y como ha venido siendo política y norma habitual del Partido Popular hasta ahora.

Les da la oportunidad de gestionar con miras de Estado (a todas las formaciones) y gestionar los grandes pactos para los temas nacionales que más preocupan a los ciudadanos y que afectan a su día a día, después del paro,  y, que no implican condiciones de partido, cánones ideológicos o normas dogmáticas: vivienda, sanidad, seguridad y educación son independientemente de las políticas económicas, de las fórmulas empleadas por cada gobierno y por el interés partidista, los asuntos que deberían sufrir las menores modificaciones posibles por cambios en el poder y tendrían que ser pactados con grandes acuerdos mayoritarios.

La ambición de Pedro Sánchez, su despotismo y la ceguera de la izquierda anquilosada al no reformar sus visiones, modernizándolas y adaptándolas a las necesidades de un mundo de economía, globalizado y tecnológico hacen que se pierda por primera vez en democracia una verdadera oportunidad de acción y corrección de las políticas sociales con el estricto control al gobierno desde la oposición y, teniendo además en cuenta que éste habrá de pactar cada acción con las fuerzas opositoras. Y aun así, si no se puede avanzar siempre quedan opciones de control como la cuestión de confianza o moción de censura.

Una mala elección del socialismo por el supuesto bien común, lo dicho, el despotismo de Sánchez y la ceguera de la izquierda nos llevarán de nuevo a las urnas para darle una nueva oportunidad al partido más corrupto de la historia de la democracia. Entre todos la mataron y de nadie fue la culpa.

@JordiCris


Gira il mondo gira

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Parece que el juego de la humanidad está entre cazar pokémons y vidas de verdad

Mientras algunos cazan pokémons otros se preocupan por la actualidad siguiendo las noticias de CR7, Messi, o, el supuesto lío del Conde Lequio con la ex concejala de los Yébenes y como decía la canción… “gira il mundo gira, Il mondo…  Non si é fermato mai un momento… La notte insegue sempre il giorno… Ed il giorno verrà”… y, pasan cosas a diario cuando sale el sol cómo: un millonario neoyorquino medio ido, endiosado y engreído, listo como el hambre, intenta el asalto democrático a la Casa Blanca mientras su país se tirotea; o Al Qaeda intenta la conversión infiel del mundo no fundamentalista musulmán para monopolizar el negocio de las almas, el terror y el dinero sucio sembrando el miedo en vez de alimentos y cultura en sus dominios manchados de petróleo, campos de opio y suvenires de balas y explosivos; o Rusia intenta volver con cortinas de humo a la Guerra Fría y al Telón de Acero con un discurso nacionalista de su Jefe de Estado que no puede obviar su pasado de ex espía; o las mujeres y niños son explotados y maltratados en África, Sudeste Asiático y la India como ganado, moneda de cambio o ciudadanos de tercera mientras los hombres seguimos ejerciendo nuestro poder y supremacía en conflictos como Somalia, parque temático para los señores de la guerra; la Guerra Civil de Siria y la mayor diáspora de refugiados de la era moderna, el conflicto territorial y religioso palestino-israelí y un sinfín más de conflictos étnicos y religiosos que llevan siglos emponzoñando la humanidad entre otras muchas desgracias. Lo dicho, unos cazan pokémons, otros ejercen la inhumanidad y el gran resto miramos anonadados a unos y otros entre selfies, teléfonos más listos que nosotros, día a días rutinarios y con mucha vacuna anti sufrimiento con dosis de egoísmo saludable para nuestras mentes dispuestas a luchar por nuestros micro mundos en activismos de redes sociales como lavadoras de nuestras propias vergüenzas, y es qué… “gira il mundo gira”…

Jordi Carreño Crispín @JordiCris


Ocho décadas para el olvido

La Memoria Viva

Hace tiempo que dejé el activismo memorialista. No porque no crea en su fundada reivindicación histórica, en la justicia y en el derecho de las víctimas del franquismo, sino, porque nunca consideré que tal causa estuviera basada en la venganza, en el no perdón (que no olvido), en la politización de la misma y en el abanderamiento exclusivo de facciones que pelean por la supremacía y control de la misma. Como si hubiera categorías de víctimas por colores y símbolos entre los asesinados impunemente en paseos al infierno, masacrados en fosas multitudinarias, fusilados en soledad por la sinrazón en tapias, cunetas y barrancos, expoliados de sus bienes y vidas, mujeres y niñas violadas y enajenadas en nombre de Dios y la patria, exiliados de la vergüenza y la desidia, niños robados del vientre de sus madres para vivir con sus secuestradores en el desconocimiento, juzgados sumariamente sin más defensa que…

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La Historia de Cataluña. (Parte I).

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La historia es la ciencia que tiene como objeto el estudio del pasado de la humanidad y como método, utiliza el propio de las ciencias sociales, siendo su propósito el de averiguar los hechos y procesos que ocurrieron o se desarrollaron en tiempos pretéritos, interpretándolos bajo criterios de objetividad, es decir, los hechos acontecidos y documentados, aunque este tema sigue siendo parte del debate.

En pleno auge del debate secesionista de Cataluña y ante la avalancha de argumentaciones históricas erróneas, sesgadas, manipuladas o incompletas, tanto por los defensores de una unidad supranacional como los acólitos de la independencia y separación para la creación de un nuevo Estado nacional, me he decidido a publicar en dos entregas la historia de mi tierra, la historia de Cataluña. A partir de aquí, que cada cual saque sus conclusiones. La primera entrega  arranca desde la caída del reinado visigodo hasta la anexión de los Condados Catalanes al Reino de Aragón y la expansión del mismo. La segunda parte englobará resumidamente desde el proceso de creación de la Generalitat de Catalunya en el siglo XIV hasta la segunda restauración borbónica quedándonos a las puertas Revolución Industrial. En mis conclusiones incluidas en la segunda entrega trataré de argumentar del modo más aséptico e imparcial mi posición al respecto basándome en los hechos históricos. Espero que sea de vuestro agrado y dejo abierto el apartado de comentarios para vuestras exposiciones.

Introducción historia de los Condados Catalanes.

Origen de los condados

Con la desaparición del reino visigodo y en el  fulgurante proceso de invasión musulmana, en el siglo VIII, podemos enmarcar el nacimiento de los Condados Catalanes.

Cuando los árabes llegaron a la Península Ibérica, en pocos años consiguieron controlarla casi por completo, y prosiguieron su avance más allá de los Pirineos hasta que, en 732, en la batalla de Poitiers, fueron derrotados por Carlos Martel.

El hijo de este guerrero franco, Pipino, acabaría con la dinastía merovingia y se proclamaría rey de los francos, dando paso a una nueva dinastía, la carolingia. Su hijo Carlomagno iba a llevar a cabo una política expansionista del reino y, posteriormente, imperio, tanto hacia oriente como hacia el sur, hacia las penínsulas italiana e ibérica, creando zonas fronterizas conocidas con el nombre de marcas.

Al sur de los Pirineos, trató de crear un protectorado, y en 778 emprendió una campaña contra los árabes que, pese a fracasar, consiguió al menos que numerosos cristianos asentados en zonas musulmanas se acogieran bajo el reino carolingio.

El sistema de gobierno de Carlomagno se basaba en un férreo control del territorio, gracias a la intermediación de señores que controlaban zonas más reducidas que, en las fronteras, se organizaban en condados y que pagaban vasallaje a los reyes carolingios por su protección.

Hacia la Península Ibérica, el primer condado bajo su control fue el del Rosellón, al norte de los Pirineos, pero en 785 se pusieron bajo la protección de Ludovico Pío, hijo de Carlomagno y rey de Aquitania, los cristianos de Gerona; a éstos les siguieron los de Urgell y Cerdaña, lo que permitió que, en 801, fuese conquistada Barcelona. Estos primeros condados permitieron consolidar la frontera o Marca Hispánica. El nuevo territorio se organizó, pues, en base a condados que, básicamente, se correspondían con las antiguas divisiones administrativas visigodas o del bajo imperio romano. La arquitectura románica es uno de los símbolos de la historia de los Condados Catalanes

Los condes tenían funciones militares, políticas y judiciales, apoyándose en otros señores que aseguraban la defensa del país a partir de castillos repartidos por el territorio; junto con ello, se estableció también una red de parroquias dependientes de una diócesis, según el modelo típico carolingio.

El primer bloque se centraba en los condados del Rosellón, Besalú y Perelada, a los que se añadieron los de Girona, Conflent, Cerdaña, Urgell, Berga, Osona y Barcelona, estableciéndose la frontera natural en el río Llobregat. En poco tiempo trataron de ampliar su esfera de influencia, aunque con escaso éxito, hacia los condados tolosanos del Pallars y la Ribagorza, y hacia el sur, llegando a intentar la toma de Tortosa entre 805 y 809.

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Origen de los condados catalanes

Condados catalanes hereditarios

Estabilizada la frontera, el conde de Urgell y de Cerdaña, Wifredo el Velloso (Gifré el Pilós), fue investido en 877 también con los condados de Barcelona y Gerona; rápidamente se lanzó a conquistar otros señoríos menores de las zonas centrales, que habían quedado fraccionados hacia 825, tras una revuelta contra el poder franco.

Además de centralizar el poder, Wifredo estableció un sistema sucesorio en sus territorios, centrándose en la casa condal de Barcelona. Durante el siglo X, ésta se iba a consolidar, y los restantes condados se fueron vinculando poco a poco a la misma, a medida que se iban independizando del poder franco gracias al debilitamiento y desmembración del imperio carolingio tras la muerte de Carlos el Calvo.

El proceso culminó de facto con el conde Borrell II de Barcelona, quien se negó definitivamente a prestar vasallaje al rey franco tras la razzia de Almanzor contra Barcelona en 985 (el conde se negó a asistir a la coronación de Hugo Capeto, fundador de esa dinastía, en 997), si bien hasta el tratado de Corbeil (1258) no renunciarían los francos definitivamente a sus pretendidos derechos sobre los territorios catalanes.

Durante el siglo XI, la casa condal de Barcelona, junto con los condes de Urgel y de Pallars, se lanzaron a una política expansiva hacia el sur, dando origen, así, a lo que se conoce históricamente como la Cataluña Vieja (territorios existentes a finales del siglo X o principios del XI) y la Cataluña Nueva, ocupada a partir de ese momento. A la vez, hacia el norte, consiguieron la soberanía sobre Provenza, Carcasona y Razés mediante alianzas matrimoniales y compras, y el vasallaje de los condes de Tolosa de Languedoc. Aparte de estos movimientos expansionistas de carácter estable, los distintos condes llevaron a cabo también diversas campañas hacia otras tierras: Borrell III llegó hasta cerca de Córdoba a principios del siglo XI y Ramón Berenguer III (1096-1131) conquistó por primera vez las Baleares. Este último, en un documento por el que convocaba a todos los nobles feudales de sus territorios a luchar contra los musulmanes, mencionaba por primera vez a Catalunya para designar a lo que hasta entonces se había conocido como Marca Hispánica.

Preciosa vista del Monasterio de San Martín de Canigó

Junto con el aspecto político, hay que destacar dos cuestiones importantes logradas por los condes catalanes: en el plano jurídico, Ramón Berenguer I publicó el primer código de Derecho catalán, los llamados Usatges, aún vigente en la actualidad en el campo civil. Por otro lado, en el plano cultural, la importancia que tuvo la Iglesia en la formación de los condados; las distintas diócesis tuvieron un papel destacado en su expansión, y potenciaron la creación de una importante red de monasterios que se convirtieron en el corazón cultural de una naciente Cataluña. Durante el siglo XI, la convirtieron en uno de centros artísticos más florecientes de la Europa Medieval, sobre todo con Oliba Cabreta, descendiente de la casa condal de Barcelona, a quien se deben los monasterios de Ripoll, Cuixà, San Martín del Canigó y la catedral de Vic, entre otros; sus estrechos vínculos con Roma y el Norte de Italia permitieron la introducción del primer arte románico en fecha muy temprana, y sus “scriptoria” han dejado algunas de las mejores obras de la miniatura románica europea.

Fin de la Cataluña condal

El tiempo de la Cataluña condal puede darse por finalizado con el primer rey de la dinastía catalano-aragonesa, Alfonso I el Casto (1154-1196), quien llevaría las fronteras más al sur, hasta Ulldecona, Caspe y Beceite (con ayuda de las órdenes militares de los templarios y los hospitalarios), y el valle de Arán en el noroeste. En el norte, la política expansionista hacia Provenza y el Languedoc se vería frenada definitivamente con la muerte de su sucesor Pedro I en Muret (1213), durante la cruzada contra los albigenses llevada a cabo por los ejércitos franceses.

Unión del Condado de Barcelona a la Corona de Aragón.

Bajo el gobierno del conde Ramón Berenguer IV (1131-1162), se produjeron diferentes hechos fundamentales para la historia de Cataluña. El primero, su boda con Petronila de Aragón, lo que supuso la unión del condado de Barcelona y del Reino de Aragón, por lo que con el tiempo el territorio común sería conocido como Corona de Aragón. Según lo acordado en las Capitulaciones matrimoniales de Barbastro en agosto de 1137, Ramón Berenguer pasó a ser el princeps o dominador de Aragón, ya que el rey aragonés Ramiro le hizo donación de su hija y de su reino para que la tuviera a ella y al reino en dominio «salva la fidelidad a mí y a mi hija» («dono tibi, Raimundo, barchinonensium comes et marchio, filiam meam in uxorem, cum tocius regni aragonensis integritate […] salva fidelitate mihi et filie mee.»), y se retiró a la vida monástica. Según estas capitulaciones, Ramiro no cedía su dignidad real, esto es, que en adelante sería rey, señor y padre de Ramón Berenguer tanto en Aragón como en todos sus condados… “seré rey, señor y padre en el citado reino y en todos tus condados mientras me plazca“.

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Ramón Berenguer I (El Vell – “El Viejo”)

Sin embargo, en noviembre del mismo año, 1137, Ramiro renunciaba a todo lo que se había reservado en las Capitulaciones de Barbastro, “I para que sobre esto nada pueda ser pensado o maquinado por nadie, le dono, otorgo y concedo todo aquello que me había reservado en aquella misma carta de donación que le había hecho inicialmente, al entregarle a mi hija“.

La unión del condado de Barcelona y el reino de Aragón no fue, pues, el fruto de una fusión ni de una conquista, sino el resultado de una unión dinástica pactada. De hecho, los territorios que compusieron la Corona mantuvieron por separado sus propias leyes, costumbres e instituciones, y los monarcas reinantes tuvieron que respetar estas bases.

A nivel dinástico, existen diversas explicaciones en la historiografía actual sobre la continuidad de las casas gobernantes en la Corona unida. Así, algunos historiadores, como Ubieto o Montaner, creen que se produjo un prohijamiento por el cual Ramón Berenguer pasaba a ser un miembro más de la Casa de Aragón. En cambio, José Luis Villacañas o Vicente Salas Merino,13 entre otros autores, consideran que la dinastía reinante entre 1162 y 1412 fue la Casa de Barcelona.

En lo sucesivo, Ramón Berenguer IV materializó las nuevas conquistas políticamente diferenciadas asignadas a título personal como marquesados. Conquistó Tortosa y Amposta en 1148, y Lérida en 1149 gracias a una ofensiva conjunta con el conde Ermengol VI de Urgel. Estos territorios fueron repoblados a lo largo del siglo XII y suelen recibir el nombre genérico de Cataluña Nueva, para distinguirlos de los antiguos condados carolingios que conformaban el área oriental de la Marca Hispánica, denominados Cataluña Vieja. La línea de separación entre ambas áreas geográficas suele establecerse en la línea delimitada por los ríos Llobregat, su afluente el Cardener, y el Segre.

Expansión de la Corona de Aragón: siglos XII y XIII.

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A finales del siglo XII, diferentes pactos con el Reino de Castilla delimitaron las futuras zonas donde desarrollar nuevas conquistas de territorio musulmán, pero en 1213, la derrota de Pedro II el Católico en la batalla de Muret acabó con el proyecto de consolidación del poder de la Corona sobre Occitania. Tras un periodo de agitación, en 1227, Jaime I el Conquistador asumió plenamente el poder como heredero al trono de la Corona de Aragón y se inició la expansión territorial sobre nuevos territorios.

En su reunión de 1188, la asamblea de Paz y Tregua, germen de las Cortes catalanas, estableció los límites de lo que a partir de mediados del siglo XIV se conocerá como Principado de Cataluña, y que se definirá como el territorio sometido a la jurisdicción de dichas Cortes. En dicha asamblea se estableció su ámbito jurisdiccional “desde Salses a Tortosa y Lérida y sus ríos” (Constitución XVIII).14 No obstante, tanto la frontera occidental como la meridional tuvieron una definición incierta durante décadas. Así, delegados de las tierras de Lérida y Fraga acudieron a las Cortes de Aragón convocadas por Jaime I en Daroca en 1228.15 En 1244, en cambio, Jaime I fijó la frontera en el río Cinca, situando en el ámbito catalán territorios anteriormente adscritos a Aragón como la Ribagorza, La Litera y el valle de Arán. En cuanto al límite meridional, fue quedando establecido en el curso inferior del río Ebro, entre la desembocadura del Segre y el mar.

A lo largo del segundo cuarto del siglo XIII se incorporan a la corona las Islas Baleares y Valencia. Éste último territorio, el Reino de Valencia, pasó a convertirse en uno de los reinos de la Corona de Aragón, con Cortes propias y unos nuevos fueros: los Furs de València. En cambio, el territorio mallorquín, junto a los condados de Rosellón y Cerdaña, la ciudad de Montpellier y los señoríos de Omeladés y Carladés, sería entregado en herencia su segundo hijo, Jaime, y formarían el Reino de Mallorca, iniciándose así un periodo de tensión interna que concluiría con su anexión a la Corona de Aragón en 1343, por parte de Pedro IV el Ceremonioso. En 1258, 29 años después de la conquista del Reino de Mallorca y 20 después de la del Reino de Valencia se firma el Tratado de Corbeil en el que el Rey Luis IX de Francia renuncia a sus derechos sobre los condados catalanes pasando a formar parte de la Corona de Aragón y Jaime I a la mayor parte de los condados del norte de los pirineos.

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Las Cortes Catalanas según una miniatura de un incunable del siglo XV. Fernando II de Aragón en su trono enmarcado por dos escudos con el emblema del señal real. Frontis de una edición de 1495 de las Constituciones catalanas.

Entre las décadas finales del siglo XIII y las primeras del XIV, los condados catalanes vivieron épocas de gran plenitud, en las que experimentó un fuerte crecimiento demográfico y una expansión marítima por el Mediterráneo. Esta época coincide con los reinados de Pedro III el Grande, que invadió Sicilia (1282) y tuvo que defenderse de una cruzada francesa contra Cataluña; de Alfonso III el Liberal, que se apoderó de Menorca, y de Jaime II, que invadió Cerdeña y con quien el poderío de la Corona alcanzó su máxima expansión económica en la Edad Media. Sin embargo, desde el segundo cuarto del siglo XIV se inició un cambio de signo para Cataluña, marcado por la sucesión de catástrofes naturales y crisis demográficas, el estancamiento y recesión de la economía catalana y el surgimiento de tensiones sociales.

Por su carácter limítrofe, la Ribagorza siguió siendo objeto de disputa entre catalanes y aragoneses durante el siglo XIII. En las Cortes reunidas en Zaragoza en 1300, el rey Jaime II aprobó que tanto Ribagorza como La Litera quedasen bajo jurisdicción aragonesa.

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Por Jordi Carreño Crispín @JordiCris

Fuentes Consultadas y recurridas:

http://www.arteguias.com/condadoscatalanes.htm

http://www.artehistoria.com/v2/contextos/6064.htm

Cronologia D’Història de Catalunya, País Valencià i Illes Balears de Jesús Mestre Campins i Montserrstt Roig Aran (Edició 62 ISBN 84 – 297- 5827 – 5)

Història de la Corona D`Àragó Volums I i II

L`Atles de Catalunya de 1375.

Wikipedia.(Historia de Cataluña) – Fotografías


La muerte de Jesús: un hecho sobre el que no sabemos casi nada…

La única certeza que rodea la crucifixión de Cristo, que se conmemora en Semana Santa, es que fue “una operación romana”.

“Los testimonios bíblicos que acusan a los judíos son una distracción que trata de lanzar a los historiadores por el camino equivocado”

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La muerte de Jesús en la cruz, que se conmemora en Semana Santa, es uno de los acontecimientos más importantes de la historia. Sin embargo apenas sabemos nada sobre él. Casi ningún investigador niega que el fundador del cristianismo fuese un personaje histórico, crucificado por Roma en Jerusalén. El resto se mueve en un enorme espacio en el que confluyen la fe, la historia y el misterio. Cada nuevo hallazgo arqueológico relacionado con ese momento es analizado a fondo. El descubrimiento en una tumba de aquella época del cadáver de un reo crucificado, que recibió sepultura en vez de dejar que se pudriese a la vista de todos como solía ser habitual, hace plausible el entierro de Jesús. Una inscripción hallada en “Caesarea Maritima” confirma la existencia de Poncio Pilatos como gobernador romano en época de Tiberio. Pero el relato bíblico sigue muy alejado de cualquier confirmación histórica. Como escribió el periodista de EL PAÍS Juan Arias, uno de los grandes conocedores de la figura de Cristo, autor del libro Jesús. Ese gran desconocido, “aún no sabemos quiénes, ni por qué mataron a Jesús“.

Una de las pocas certezas que comparten los historiadores es que la muerte de Jesús tuvo lugar durante la Pascua judía (Pésaj), en la que se conmemora la liberación de la esclavitud en Egipto y que es una de las fiestas más importantes del calendario hebreo. Como la Semana Santa cristiana, Pésaj depende de las fases lunares y el equinoccio de primavera.

 “Existe una conexión muy sólida entre la Pascua judía y la pasión”, asegura Carl Savage, profesor de arqueología bíblica en la Universidad de Drew (Estados Unidos) y que ha trabajado en diferentes yacimientos como Bethsaida, en Galilea. “Es muy plausible que ocurriese durante ese periodo, aunque incluso los propios Evangelios aportan calendarios ligeramente diferentes sobre los acontecimientos de la última semana de vida de Jesús”, prosigue.

¿Cuándo murió?

Preguntado sobre las certezas históricas que rodean la muerte de Jesús, Douglas Boin, investigador de la Universidad de Saint Louis (Estados Unidos), que acaba de publicar un estudio sobre los cristianos bajo el imperio romano, Coming Out Christian in the Roman World: How the Followers of Jesus Made a Place in Caesar’s Empire, responde: “No muchas. Jesús fue ejecutado en la provincia romana de Judea por el prefecto de la provincia, Poncio Pilatos. Eso es todo. Incluso la fecha, probablemente en torno al 28 después de Cristo, es una suposición informada”. Muchos investigadores barajan la fecha del 14 de Nisán, esto es, el viernes 3 de abril. Pero ni siquiera los Evangelios se ponen de acuerdo: Marcos, Lucas y Mateo hablan de un día y Juan de otro. En su libro sobre Jesús, el papa Benedicto XVI apoya la tesis de Juan, lo que adelantaría un día la condena y la muerte.

Son las fuentes no cristianas, sobre todo Tácito, las que permiten establecer un calendario más o menos preciso. El historiador romano habla de la muerte en la cruz de una persona a la que su gente llamaba Mesías bajo el reinado de Tiberio por el gobernador Poncio Pilatos. “Estas fechas son especialmente útiles para los historiadores”, explica Savage. “El emperador Tiberio gobernó Roma entre el 14 y 37 después de Cristo, sabemos que Jesús nació entre el 7 y 4 antes de nuestra era al final del reinado de Herodes. Sabiendo que vivió unos 30 años, podemos fechar su muerte entre el 26 y el 28”. Flavio Josefo también habla de la condena de Cristo a la cruz por Pilatos, pero la autenticidad del pasaje, conocido comotestimonium Flavianum, ha sido puesta en duda por numerosos eruditos. Como explica la historiadora Mireille Hadas-Lebel en su biografía Flavio Josefo, algunos estudiosos creen que todo el pasaje es falso, mientras que otros opinan que “algún piadoso lector cristiano de principios del siglo IV” agregó algunas frases.

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En Getsemaní, en el Monte de Los Olivos (T. Barcala/J.Carreño)

“Aquellos que hemos sido educados en la tradición católica imaginamos el recorrido a través de Jerusalén, el enfrentamiento con los líderes judíos, las palabras pronunciadas en la cruz”, prosigue Boin. “Muchos de estos detalles provienen del relato de los autores de los Evangelios, que se guían por agendas teológicas. Como historiador los considero importantes, pero deben ser analizados con cautela”. El huerto de Getsemaní, la traición de Judas, la última cena, la negación de Pedro, Poncio Pilatos dando a elegir entre Barrabás y Jesús o lavándose las manos: ninguno de estos episodios están confirmados y, en el caso de los dos últimos, son una clara manipulación a juicio de la mayoría de los investigadores.

“La respuesta corta es que no sabemos nada más allá de lo que cuentan los Evangelios y algunas otras referencias”, explica Carl Savage. “Sin embargo, sí sabemos algunas cosas que hacen plausibles por lo menos algunas partes del relato bíblico. Por ejemplo, fue encontrado un hueso de talón con un clavo en una tumba del área de Jerusalén. Eso nos permite confirmar que la crucifixión era practicada como forma de ejecución en Judea en la época de Jesús. También que la forma de enterramiento descrita en los Evangelios coincide con evidencias históricas. Por lo tanto, estas evidencias nos permiten pensar en la muerte de Jesús como un evento real y no como una construcción teológica”.

¿Por qué? ¿Quién?

Sin embargo, la clave no está en cómo fue ejecutado, sino en el por qué y por quién. Los Evangelios acusan a los judíos, una afirmación que ha propiciado 2.000 años de antisemitismo, una de las más violentas, trágicas y perdurables lacras de la historia de la humanidad. Como recuerda Juan Arias, “fue el papa Juan XXIII quien en 1959 mandó quitar de la oración de Viernes Santo la expresión ‘pérfidos judíos’ y la de ‘obcecación de aquel pueblo’ que se negaba a reconocer la divinidad de Jesús”.

Son las fuentes no cristianas, sobre todo Tácito, las que permiten establecer un calendario más o menos preciso

Reza Aslan argumenta en El Zelote, una biografía de Jesús que se convirtió en 2014 en una éxito internacional, que los Evangelistas exculparon a los romanos porque “Roma se había convertido en el principal público del evangelismo cristiano”. Paul Winter (1904-1969) escribe por su parte en su clásico Sobre el proceso a Jesús que “el tribunal judío tenía autoridad para dictar y aplicar penas capitales, pero que, a pesar de ello, a Jesús no le condenó a muerte el Sanedrín”.

Para Douglas Boin, “los testimonios bíblicos que acusan a los judíos son una distracción que trata de lanzar a los historiadores por el camino equivocado”. De nuevo existe un consenso entre los investigadores: si Jesús fue condenado a la cruz, tuvo que ser por los delitos que provocaban un método de ejecución tan extremo: sedición, desafío al poder de Roma, insurrección contra el Estado. Y un gobernante romano como Poncio Pilatos no dudaría un instante en aplicar ese castigo. El hecho de que, según alguno de los Evangelios, fuese ejecutado junto ladrones, “podemos hablar también de rebeldes” precisa Savage, no hace más que confirmar esta tesis. Simon Sebag Montefiore escribe en su monumental historia de la ciudad de las tres religiones, Jerusalén. Una biografía: “Los Evangelios, escritos o enmendados después de la destrucción del Templo en 70, acusan a los judíos y absuelven a los romanos, deseosos de mostrar su lealtad al imperio. Sin embargo, los cargos contra Jesús y el castigo en sí cuentan su propia historia: fue una operación romana”.

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Sexta parada del Vía Crucis (Jerusalem 2015. Tuñy  Barcala)

Nota: Las imágenes no corresponden al artículo original de El País

Artículo de Guillermo Altares: @galtares https://twitter.com/galtares

Fuente: El País 26/03/2016 : http://elpais.com/autor/guillermo_altares/a/

Fotografía nº1:  http://www.religionenlibertad.com

Restode Imágenes: Propiedad de J.Carreño Crispín


Pedro, los cínicos no sirven para este oficio…

Ryszard Kapuscinski, considerado uno de los mejores reporteros del mundo,  escritor y periodista ante todo, maestro indiscutible del oficio de contar historias, lo dejó muy claro: “Las malas personas no pueden ser buenos periodistas”. Y estoy muy de acuerdo.

Pedro-Prieto
Pedro Prieto con su último libro “…y que me quiten lo bailao” Fotografía ultimahora.es

La admiración al maestro de maestros es algo común entre la persona a la que quiero dedicar este post en mi blog y yo, un amigo, alguien a quien admiro y respeto por su trayectoria profesional, pero sobre todo, por su humanidad. Posiblemente, ésta última, es la que ha hecho de él un gran periodista, un reportero de raza, autodidacta, hecho a sí mismo bajo la tutela de los mejores, con su arrojo, valentía y un poco de caradura. No le hace falta más que lo corrido y aprendido durante toda una vida para poder ejercer de ejemplo y maestro, y tal y como le dijo en su día Antonio Roig (otro que tal lo pintan), y él refleja en su último libro “…y que me quiten lo bailao”… – el Máster lo hacemos cada día, trabajando y fijándonos cómo lo hacen quienes más saben o, si no, echando mano de la imaginación-. Y esa ha sido la Biblia y Vademécum de Pedro Prieto García, el correcaminos de la prensa mallorquina.

A muchos de nosotros el valor personal y profesional se nos supone, tal y como registran nuestras cartillas militares. A otros, se les debe el reconocimiento por el valor demostrado, con hechos, con la huella o impronta dejada en su quehacer y forma de ser diaria, aun estando activos y vivos (un acto inusual por otra parte). Pedro, es merecedor de tal reconocimiento, y salvando las diferencias con el maestro de maestros, porque las comparaciones siempre son odiosas y, que cada quien es cada cual, a mí me parece que Pedro es nuestro pequeño gran Kapucinschy. Por lo que tiene profesionalmente andado y documentado, por lo escrito y reflejado gráficamente; pero sobre todo, por haber vivido, contado y formado parte de la historia moderna, desde el detalle más ínfimo del papel cuché a la nota de prensa o denuncia, a los conflictos más relevantes, naturales o humanos. Y para muestra un botón, y sin hacer proselitismo, recomiendo leer su último libro “…y que me quiten lo bailao”, pues además de conocerlo un poco, podréis disfrutar de un sinfín de anécdotas, de hechos históricos, y lo más importante, de la historia de la prensa mallorquina y del mallorquinismo inculcado y paseado por Pedro y compañeros ejerciendo su oficio.

He tenido la oportunidad incluso de poder colaborar en alguna ocasión con él, leyendo sus manuscritos antes de hornearlos, dándole mi opinión o, de casi conseguir el apoyo para dar la vuelta al Mundo buscando a nuestros mallorquines más ilustres y olvidados por la historia  patrocinados por una gran marca de bebidas deportivas; y que quedó en nada, una por desidia de la propia marca, y otra, por el consabido y habitual olvido estamental (pero es algo que aun no descarto si Pedro tiene a bien y lo trabajamos un poco más) o, con la propuesta comentada el año pasado, antes de lanzar su último libro, de colaborar escribiendo conjuntamente uno nuevo sobre la sociedad mallorquina. Algo que tampoco descarto y el tiempo dirá.

No voy autobiografiar a Pedro, ni se me ocurriría, no soy tan osado, ni tampoco quiero hacer un post publicitario de sus obras y trabajo, si no, más bien quiero agradecerle desde mi pequeño planeta virtual y con toda la sinceridad de mi corazón, el haberlo conocido, contar con él y su encantadora mujer, Celia, entre mis amigos y, sobre todo, los buenos ratos de tertulias, anécdotas y lectura proporcionados por su sapiencia. Gracias Pedro, Kapuscinski tenía razón, los cínicos no sirven para este oficio.

Jordi Carreño Crispín

P.D: Para todos aquellos que queráis conocer mejor a Pedro, basta con que hagáis un click en el enlace de su blog y podréis ver parte de su trabajo… http://aversillega.blogspot.com/

Fuentes: 

https://youtu.be/LrTnXzQWU5c Video Youtube. Club 4


NO AL MACHISMO: Carta denuncia contra la impunidad periodística “Con nombre y apellidos que no todo el monte es orégano”.

Actitud e intransigencia machista del periodismo arcaico.

Artículo entrevista publicado a la empresaria Tuñy Barcala y objeto de la denuncia

Artículo entrevista publicado a la empresaria Tuñy Barcala y objeto de la denuncia

Poco importa la ofensa cuando la misma la produce alguien amparado impunemente en una profesión como el periodismo, su editorial, la inmunidad de su pluma, un ego desmesurado bajo un estilo prepotente, arcaico, machista y exhibicionista aprovechándose de la confianza prestada, inocencia e inconsciencia del uso que se iba a hacer de la misma y de la buena voluntad y disponibilidad de la entrevistada.

Hacer un favor a un amigo concediéndole una entrevista, después de sus insistentes llamadas telefónicas, para que ésta sea publicada totalmente fuera de contexto 18 meses después y, con resultado nefasto para la entrevistada, que por otra parte, nunca llegó a leer o conocerla previamente y que después de solicitarle al autor varias veces…cuándo iba a ser pública, ésta, quedó en el ostracismo del tiempo, hasta hace unas semanas en que fue informada de su publicación. Salió tal y como prometió el creador de la misma, pero salió descontextualizada, atemporalmente revisada y actualizada e incluyendo comentarios y sentencias cuanto menos provocativas y frívolas,  exhibiéndose el autor con un pavoneo quinceañero y ridículo de tono totalmente despectivo y machista que convierten el perfil de esta mujer emprendedora y luchadora en un mero objeto de puro deseo sexual o como florero de lujo y amplia sonrisa.

Momento de la sesión fotográfica que acompañará el nefasto reportaje

Momento de la sesión fotográfica que acompañará el nefasto reportaje.

A los hechos me remito cuando inicia su entrevista con lo que él debe considerar un piropo y no es más que una falta de respeto a su trayectoria profesional: “Tuñy Barcala sigue siendo una mujer despampanante pese a sus cincuenta y cuatro años” (55 más que cumplidos a la publicación); o con la información relativa a sus hospitalizaciones (Ha sido operada tres veces extirpándole 12 tumores) y que él lleva al término de… ¿Lleva mucho plástico encima? en un alarde a su físico que ya anteriormente había señalado con uno de sus logros, informatizar a una de las mayores cadenas hoteleras de este país basándose en el comentario de que, ése éxito, era más por su físico que por sus conocimientos. Le recuerdo al Sr. Vicente Segura que Tuñy Barcala fue premiada en el año 1992 como la mejor mujer empresaria del año.

Pues bien, a raíz del aluvión de comentarios negativos y despectivos que aparecen en las redes sociales, primero contra el periodista, segundo contra el periódico y editorial y, tercero y en algún caso, contra la misma víctima por su permisibilidad, me veo en la obligación de: uno, exponer los hechos tal y como sucedieron al estar presente (en una mesa detrás de ellos oyendo la hora de conversación); y dos, defender como pareja la buena imagen y honor de la entrevistada ante el mal uso y abuso del periodista.

El Sr. Vicente Segura, porque tiene nombre y apellidos, es merecedor de ser denunciado públicamente a través de esta misiva no sólo por su mala praxis periodística saltándose cualquier código ético, estilo o libro blanco de esta insigne y necesaria profesión con su forma casposa, machista y arcaica de plantear y tratar los datos e informaciones proporcionadas en una teórica charla amigable; sino que también, por no suministrar a la interesada antes de su publicación el formato y entrevista redactada previamente a su edición, para su visto bueno, por hacerlo muchos meses más tarde de modo descontextualizado y, supuestamente vulnerando la Ley Orgánica 1/1982 del 5 mayo del Código de Protección Civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y al honor pese al consentimiento previo de la afectada, y sobre todo, por su negativa ante las diferentes peticiones de la misma de una rectificación o disculpa pública, excusándose en el mensaje de agradecimiento previo a la lectura por parte de Tuñy Barcala, que al hacerle referencia de que antes de editar da a conocer sus publicaciones en una mención a otro artículo a un conocido falangista local, le contesta éste por medio de un WatsApp: “Tú no eres el camarada Bonet”, dejando entrever que en su grabación tiene cosas más fuertes grabadas (le emplazo a que las publique o haga pública su grabación) y recriminándole en tono lastimero y ofendido que lamenta mucho que la entrevistada haya cambiado de opinión en cuanto a su trabajo se refiere.

Impresentable es el único adjetivo que se me ocurre para el trabajo, el modo y la persona que firman susodicho reportaje, y así deben opinar también algunos colegas suyos que han elevado dicha denuncia a la propia APM (Asociación de Prensa de Madrid) y han dado apoyo en la red y privadamente a la afectada.

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Dos momentos de la entrevista

Dos momentos de la entrevista

La imagen de esta mujer empresaria, emprendedora y conocida luchadora por los derechos de las mujeres queda totalmente afectada, frivolizada y desvirtuada por el nefasto proceder de Sr. Vicente Segura, y desde aquí, con la difusión de este texto yo le emplazo e invito a efectuar una rectificación o disculpa pública por el tratamiento dado, pese  a la percepción de éxito que él tiene de su propio reportaje, pues no puede estar bien algo que hace sentir mal a la protagonista, que la avergüenza hasta el punto de no enseñarle la entrevista a su madre de 88 años porque encuentra denigrante la publicación y, no puede sentirse orgullosa de todos sus triunfos, sino más bien abochornada por el trato dado.

Sr. Vicente Segura, estamos en pleno siglo XXI y no todo el monte es orégano.

por Jordi Carreño Crispín


La Corrupción e Independencia en Cataluña. ¿Cortina de humo o sentimiento independentista?

Reflexiones dominicales…

Jordi Carreño Crispín (@JordiCris)

Cataluña_juego

¿Es la Independencia de Cataluña la cortina de humo de la corrupción en la CC.AA.?

En mi tierra, Cataluña, “el seny” siempre ha sido el modo de identificar la actitud y el talante cívico del catalán ante cualquier problema. Viene a identificarnos como sinónimo del razonamiento lógico, civilizado, cortés y ciudadano propio del carácter catalán. Algo intrínseco en nuestra identidad. Un carácter hasta muy hace bien poco de corte europeísta, autonomista y federal más que independencia y de autodeterminación.

EL catalán representaba el equilibro en el conflicto del Estado con las identidades históricas del mismo. Se necesitaba del catalanismo para frenar sobre todo el ímpetu de nacionalismo vasco como ejemplo de convivencia, y buen “seny”,  para el buen funcionamiento y la estabilidad del Estado, y así, lo entendieron tanto los gobiernos conservadores como progresistas. Así, también lo entendía Europa.

¿Qué ha cambiado? La respuesta es más que obvia, y a…

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La Corrupción e Independencia en Cataluña. ¿Cortina de humo o sentimiento independentista?

Cataluña_juego

¿Es la Independencia de Cataluña la cortina de humo de la corrupción en la CC.AA.?

En mi tierra, Cataluña, “el seny” siempre ha sido el modo de identificar la actitud y el talante cívico del catalán ante cualquier problema. Viene a identificarnos como sinónimo del razonamiento lógico, civilizado, cortés y ciudadano propio del carácter catalán. Algo intrínseco en nuestra identidad. Un carácter hasta muy hace bien poco de corte europeísta, autonomista y federal más que independencia y de autodeterminación.

EL catalán representaba el equilibro en el conflicto del Estado con las identidades históricas del mismo. Se necesitaba del catalanismo para frenar sobre todo el ímpetu de nacionalismo vasco como ejemplo de convivencia, y buen “seny”,  para el buen funcionamiento y la estabilidad del Estado, y así, lo entendieron tanto los gobiernos conservadores como progresistas. Así, también lo entendía Europa.

¿Qué ha cambiado? La respuesta es más que obvia, y a las hemerotecas me dirijo para reafirmar que así ha sido (basta ver las declaraciones del actual Presindent Artur Mas antes y ahora). Ha cambiado por el hecho de que Cataluña necesita levantar la piel de toro para esconder debajo todo el polvo y mierda acumulada de la época pujolista en un barrido de escoba del expolio llevado a cabo por el nacionalismo catalán más conservador. Expolio que esconde su vergüenza y culpa.

Jordi Pujol Soley ex President de Catalunya

Jordi Pujol Soley ex President de Catalunya, actualmente investigado y en proceso por corrupción y evasión fiscal.

Desde 1980 hasta el año 2003 en que Jordi Pujol Soley dirigió los destinos y designios de los catalanes en un relevo del insigne y cabal Josep Tarradellas, éste confeccionó un modelo de Estado para el catalanismo de colaboración y como bisagra de la estabilidad política beneficiando a su comunidad con fuertes inversiones y prebendas legislativas que posicionaban a Cataluña como la Comunidad más mimada por el centralismo del Estado. Y de esos barros estos lodos.

En su afán de modernizar Cataluña se urdió un plan a tal efecto que permitiese a la comunidad autónoma emprender dicho proceso de modernización desmarcándose del Estado centralista pero con todo el apoyo institucional y económico del mismo. La Cataluña olímpica.

La Cataluña olímpica nació el 30 de mayo 1981 en un proceso de crear una candidatura olímpica de Barcelona cuando era alcalde de la ciudad Narcís Serra (PSOE, Felipe González), el cual solicitó al rey Juan Carlos I la autorización para organizar los Juegos de verano de 1992 como objetivo.

Iniciativa que la Casa Real vio con muy buenos ojos, no tan solo por la implicación deportiva y con el COI de la familia real, sino también como  estrategia para tener a Cataluña como fiel aliada de la misma, y por ende del Estado centralista. Con la llegada a la alcaldía de Pasqual Maragall en 1982 el proyecto continuó con mayor relevancia y fuerza, creando en 1984 la Oficina Olímpica de Barcelona. Desde el gobierno de la Generalitat presidido por Jordi Pujol también se dio un intenso apoyo a la organización de los Juegos, de hecho, es aquí donde se inicia presuntamente el salto cuantitativo y cualitativo en las cuentas bancarias de la familia Pujol como parece ser que demuestran las investigaciones del “Caso Pujol”. Desde un primer momento la candidatura de la ciudad contó con un gran apoyo institucional y social, prueba de ello es que antes incluso de la designación como ciudad organizadora de los Juegos se había alcanzado la cifra de 60.000 voluntarios. Finalmente el 17 de octubre de 1986 en la ciudad de Lausana y dentro del marco de la 91.ª sesión del Comité Olímpico Internacional, Barcelona fue elegida como ciudad organizadora de los Juegos de la XXV Olimpiada por delante de París a la que derrotó en tercera votación por 47 votos a 23.

Pasqual Maragall como Alcalde de Barcelona y Felipe González Presidente del Gobierno durante la candidatura de Barcelona

Pasqual Maragall como Alcalde de Barcelona y Felipe González Presidente del Gobierno durante la candidatura de Barcelona

Tras la elección se creó el COOB (Comité Olímpico Organizador de Barcelona 1992), cuyo presupuesto ascendió a mil millones de dólares estadounidenses. La financiación de dicho capital provino de la venta de derechos de televisión (33,3%), donaciones de los patrocinadores (27,7%), títulos en venta de billetes de lotería, monedas y sellos conmemorativos (18,6%), venta de entradas (5,5%), y licencias de uso de la imagen gráfica de los Juegos (2,1%). El 9% restante provino de financiación pública. Entre 1986 y 1992 el impacto económico directo de los juegos superó los 7.000 millones de euros (a precios corrientes de esos años). Finalmente el coste real ha quedado registrado hasta la fecha  como la mayor inversión pública y privada para la ciudad. La factura final se quedó a las puertas del billón de las antiguas pesetas. Concretamente, en 926.438,90 millones. Es decir, más de 92.000 millones los puso el Estado. 5.565,4 millones de euros. Una cifra prácticamente igual al gasto anual actual de la consejería de Educación de Catalunya.  Ë volià… He aquí la presunta hucha y herencia de la familia Pujol.

Barcelona Sede Olímpica

Barcelona Sede Olímpica. Maragall y su antecesor Narcís Serra celebran el éxito de la elección como sede olímpica.

Barcelona en plena transformación para recibir las Olimpiadas

Barcelona en plena transformación para recibir las Olimpiadas

A raíz de todo un entramado de concesiones hechas a dedo, favores personales, políticos y comisiones la familia Pujol y adláteres fueron medrando y engrosando sus arcas y creando entramados financieros en paraísos fiscales ante la impunidad que el poder político les proporcionaba, el beneplácito de un centralismo que cedió la llave de la gobernabilidad política estatal a un gobierno autonómico que fue lo suficientemente hábil de aglutinar conjuntamente todas las fuerzas políticas catalanistas bajo un mismo objetivo, el catalanismo cívico a cambio de moneda que no de ideología y sentimiento nacional.

Una vez terminado el virreinato pujolista, sus sucesores, antaño consensuadores y partidarios de colaborar con el Gobierno central fueron declinando posiciones hacia el radicalismo del separatismo y la autodeterminación de Cataluña, sumando todo tipo de facciones políticas e ideológicas en un objetivo común sin importar si son conservadoras, progresistas, radicales. La política de victimismo y culpabilidad de todos los males que aquejan a Cataluña personificados en el centralismo estatal estaba servida en un fin común, la independencia de Cataluña, a costa de cualquier precio. Esto sería la cortina de humo que escondería el mayor espolio autonomista al Estado.

Ahora el peso del 47% le sirve al mesiánico President de la Generalitat Artur Mas para llevar a su pueblo detrás de la bandera de la legitimación su Imperial deseo de autodeterminación y, evitar así enfrentar a Cataluña con su cruda y realidad histórica, el expolio hasta ahora impune de las arcas catalanas y estatales. La realidad es que sólo la cantidad estimada de lo amasado por la familia Pujol oscila entre más de 3.000 hasta los casi los posibles 6.000 millones de euros. Y detrás van los demás… implicados en los casos Banca Catalana, ITV, etc. entre otros muchos: Carlos Vilarubí, Jaume Carner i Suñol, Raimon Carrasco, Francesc Cabana i Vancells, Andreu Ribera i Rovira, Oleguer Soldevila Godó, Víctor Sagi i Vallmitjana, Josep Lluís Vilaseca i Guasch, Joan Baptista Cendrós i Carbonell, Joan Martí i Mercadal, Martí Rosell Ballester, Manuel Ingla Torra, Delfi Mateu i Sayos, Francesc Constans Ros, Esteve Renom Pulit, Joan Casablancas i Bertran, Salvador Casanovas i Martí, Antoni de Moragas i Gallissá, Joan Millet Tusell, Ramón Miquet Ballart, Lluís Montserrat Navarro, Ferran Aleu Pascual, Antoni Armengol Arnau, Pere Messeguer Miranda i Ramón Monforte i Navalón, etc., etc.

Artur Mas, actual President de Catalunya y cabeza del movimiento por la Independencia

Artur Mas, actual President de Catalunya y cabeza del movimiento por la Independencia como figura mesiánica e Imperial.

Como escribió Epicteto: “Engrandecerás a tu pueblo, no elevando los tejados de sus viviendas, sino las almas de sus habitantes”. Cataluña se merece todas las prebendas de un pueblo trabajador, comerciante, industrial, moderno, solidario y con “seny”, y no los cantos de sirena de ladrones de guante blanco. Cataluña tiene identidad propia, es un hecho, pero no por ello puede obviar la totalidad de su historia.

Jordi Carreño Crispín.


ISRAEL Y PALESTINA. Historia del conflicto árabe-israelí. “Canaán la tierra prometida y el hijo del otro”.

Decía Cicerón qué: “No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños”. Vuelve a la palestra informativa el conflicto árabe-israelí o entre Israel y Palestina, los posicionamientos de los diferentes Estados y grupos sociales al respecto; y como no, las opiniones de todos tipo. Como creo y pienso que la verdad nunca es absoluta y única, sólo puedo aportar al tema mi amor a esa tierra y como conocimiento la historia de la misma con una sola convicción, creer firmemente en el derecho y la posible convivencia de sendos pueblos. Dedicado a mi mujer Tuñy Barcala siempre ávida de conocimiento…

Con mi mujer Tuñy Barcala en Jerusalén Sept.2015

Con mi mujer Tuñy Barcala de visita en Jerusalén Sept. 2015

Entre África, Europa y Asia se encuentra la tierra prometida, Canaán, donde se eterniza el conflicto étnico-religioso de apropiación entre los pueblos arraigados a la misma y que respaldan sus derechos de propiedad en demostrar quién lleva más tiempo asentado o es el justo merecedor por derecho divino o sus propias narrativas como ya escribió el escritor argentino y columnista de La Nación Marcos Aguinis. (Caballero de las Letras y las Artes en Francia, Doctor Honoris Causa por las universidades de Tel Aviv -Israel- y San Luis –Argentina-.) en su “Breve Historia de Israel y Palestina”.

Para entender un poco mejor la historia de los pueblos palestino e israelita debemos buscar en los orígenes de los mismos y entender que las historias de todos los países y Estados modernos están construidas por el mestizaje de las tribus y pueblos que fueron primigeniamente simplemente eso, tribus o comunidades independientes que fueron unidas o unificadas por migraciones, y/o ocupaciones. Hay que definir algunos conceptos e identificar a los propios grupos étnicos para posteriormente ubicarlos geográfica, cultural e históricamente. En este caso partimos desde el origen de la historia hace unos 5.000 años y desde las llamadas tribus semíticas. En el origen de la historia de ambos pueblos no hemos de confundir sus confesiones, el judaísmo y el islamismo, con el nacimiento de los mismos como pueblos tal y como los conocemos desde su principio hasta los actuales Estados.

Mapa del texto 3)Breve Historia de Israel y Palestina de Marcos Aguinis

Mapa del texto 3) Breve Historia de Israel y Palestina de Marcos Aguinis

Las tribus semíticas son los pueblos oriundos de la península Arábiga que han desempeñado desde los tiempos más remotos un papel importante en la historia política, cultural y religiosa de la Humanidad. El nombre tiene su origen en un pasaje de la Biblia, concretamente en el cap. X del Génesis. En él se explican los parentescos entre los pueblos, haciéndose derivar de antepasados comunes; así de Sem descienden Aram, Asur y Eber, es decir, arameos (v.), asirios (v.) y hebreos (v.). De ahí la adopción del nombre semita por los investigadores europeos para definir la rama a la que pertenecen los arameos, asirios y hebreos, y cuya relación resulta evidente a primera vista en el aspecto lingüístico. Posteriormente, la denominación se ha aplicado a todos los demás pueblos de caracteres análogos (fenicios, cananeos, etc.) y, en primer lugar, a los árabes (v.).

En lingüística y etnología, el término «semita» se usa para hacer referencia a una familia lingüística de origen predominantemente medio-oriental que incluye las formas más antiguas y modernas del acadio, el amhárico, el árabe, el arameo, el fenicio, el ge’ez, el hebreo, el maltés, el yehén y el tigriña.

Este término lo definió inicialmente August Ludwig Von Schlözer (Repertorium -1.781- de Eichhorn,2) para referirse a las lenguas emparentadas con el actual hebreo. En la Enciclopedia católica consta que ya en 1807 el concepto «semita» se había adoptado como término étnico para definir un grupo de pueblos. Por extensión, «semita» se empezó a utilizar para designar a los hablantes de las lenguas semíticas y sus realizaciones culturales y,  el significado de “lengua semítica” se adoptó por referencia a los pueblos citados en la Biblia. Los descendientes de Sem, el primer hijo de Noé.

En el libro del Génesis (el primero de la Biblia – Antiguo Testamento-) se encuentra la narración del Diluvio universal y en ella está la «tabla de los pueblos», donde se hace referencia a la genealogía originaría de los semitas que incluyen a los habitantes de Aram (región bíblica situada en el centro de la actual Siria, en Alepo. Aram en lengua hebrea, también hace referencia al hijo de Hezrón, ancestro del rey David), Asiria (norte de la antigua Mesopotamia, Nínive fue su ciudad más importante, ciudad ubicada actualmente cerca de Mosul -Irak-), Babilonia (ciudad de la Baja Mesopotamia actualmente se cree cerca de la ciudad de Halla, Irak), Siria (Hacia el año 2000 a.C., Siria formaba parte de Aram. Estuvo sometida a Egipto desde casi el 1530 a.C. hasta el 1250), Canaán —incluidos los hebreos— (abarcaba parte de la franja sirio-fenicia conocida también como el Creciente fértil. En la actualidad se corresponde con el actual Estado de Israel, la Franja palestina de Gaza y Cisjordania, junto con la zona occidental de Jordania y algunos puntos de Siria y el Líbano) y Fenicia (cuna de la civilización fenicio-púnica, que se extendía a lo largo del Levante mediterráneo, en la costa oriental del mar Mediterráneo y cuya capital fue Biblos. Su territorio abarcaba desde la desembocadura del río Orontes al norte, hasta la bahía de Haifa, al sur, comprendiendo áreas de los actuales Israel, Siria y Líbano).

Figura de los cananeos ofreciendo un infante a Moloch para ser ofrecido en fuego. Autor desconocido

Figura de los cananeos ofreciendo un infante a Moloch para ser ofrecido en fuego. Autor desconocido

Los cananeos son históricamente reconocidos como los primeros habitantes de la actual Tierra de Israel, mucho antes que se establecieran allí los hebreos. De hecho, el nombre geográfico correcto de la Tierra de Israel es Canaán (la Tierra prometida por Dios (Yavhé) a los judíos), no “Palestina” que es una denominación romana. Los cananeos podían distinguirse en dos grupos principales: los septentrionales o cananeos de costa y los meridionales o cananeos de montaña. El vocablo Palestina no existía y no es mencionado ni una vez en la Biblia ni en ningún otro documento de la antigüedad hasta la época de ocupación romana.

El nombre Palestina abarca la antigua Tierra Santa y la nación moderna de Israel, aunque el nombre original de ese país lo asignó el Emperador romano Adriano. Él renombró a Jerusalén con su nombre y como el dios Júpiter Capitolinos— dándole el nombre de “Aelia Capitolina” después de las revueltas judías contra la ocupación del Imperio romano. El nombre de Palestina proviene del latín Phalestina y hacía referencia a los filisteos, que la Biblia menciona desde Josué hasta David. Significa “pueblo del mar”. Se cree que habían llegado desde Creta, probablemente tras la implosión de la civilización minoica, y se establecieron en la costa suroeste del territorio. Jamás lograron conquistar el resto del país y terminaron integrados por completo en el reino de David.

Para poder apreciar la presión que le pusieron a los judíos en la tierra de  Judea y concretamente en Jerusalén durante este tiempo, hay que tener en cuenta algunos antecedentes históricos como, la  mencionada sublevación Judía que ocurrió un poco antes del 70 B.C., cuando los Romanos saquearon la ciudad de Jerusalén después de un duro y amargo asedio. La rebelión fue causada por las fuerzas de ocupación Romana. Los oficiales y tropas romanas saqueaban y robaban continuamente los templos y a los sacerdotes judíos quitándoles sus artículos de valor y sagrados para después demandarles recompensa si querían recuperarlos. Esto sobrepasó al pueblo que inició la rebelión que llevó a las Guerras de los Judíos contra Roma (Josefo, Libro 2, capítulos 14-16). Con las represalias , prohibiciones y expulsiones de los judíos por parte de los romanos se inició la dispersión de judíos por el mundo, la llamada “Diáspora” (Dispersión de un pueblo o comunidad humana por diversos lugares del mundo; especialmente la de los judíos después de la destrucción del reino de Israel (siglo IV a. C.). Es aquí donde se documenta por primera vez el nombre de Palestina.

Tal y como indica Marcos Aguinis, la palabra Phalistina, además, no tuvo suerte. A ese territorio –que adquirió relevancia extraordinaria por la Biblia, base del cristianismo y luego del Corán– los judíos lo siguieron llamando Eretz Israel (tierra de Israel) y los cristianos Tierra Santa, y después los árabes lo bautizaron como Siria Meridional. Los cristianos fundaron el efímero reino latino de Jerusalén en la primera Cruzada (Campañas comúnmente militares, que a partir del siglo XI se emprendieron desde el Occidente cristiano contra los musulmanes para la recuperación de Tierra Santa. 9 Campañas o Cruzadas), y durante el Imperio Otomano se convirtió en una provincia irrelevante: el vilayato de Jerusalén.

En el Muro de Jerusalén con nuestra cicerone y buena amiga en Tierra Santa Etti Bressler

Tuñy en el Muro de Jerusalén con nuestra cicerone y buena amiga en Tierra Santa Etti Bresler

El pueblo de Israel está formado por los israelitas o hijos de Israel o Jacob, y que consiguieron unificar a las diversas tribus y pueblos que habitaban entre el río Jordán y el Mediterráneo. La tradición judía sostiene que el origen de los israelitas está en los doce hijos de Jacob que se trasladaron a Egipto, donde sus descendientes se constituyeron en doce tribus, mientras que otras hipótesis hablan incluso de su origen a través de las primeras tribus nómadas de las montañas. los Hapiru o Habiru. Contrariamente a lo que se cree el primer rey de Israel fue Saúl quien unificó a los reinos de Israel y Judea, éste designó a David como su sucesor, mil años antes de la era cristiana  y, que había nacido en la aldea de Belén (Beth-léjem, en hebreo, “casa del pan”)– fue el sucesor del rey Saúl y el segundo monarca del Reino de Israel, logró unificar su territorio e incluso expandirlo de modo que llegó a comprender las ciudades de Jerusalén y Samaria, Petra, Zabah y Damasco. Convirtió a Jerusalén en su capital ubicándola en el vecino y estratégico caserío jebuseo, ubicado a pocos kilómetros al norte; imponiéndoles el nombre de Jerusalén (en hebreo, “ciudad de la paz”).  La historia de David figura en la Biblia, en los Libros del profeta Samuel y en el Libro de los Salmos. David fue uno de los más grandes gobernantes de Israel y padre de otro de ellos, su hijo Salomón que es venerado como rey y profeta en el judaísmo, el cristianismo  y el islam. Salomón construyó allí el Templo. Después se produjo una escisión entre los habitantes del norte y el sur del pequeño país. El norte se llamó Reino de Israel y el sur, Reino de Judá. Los asirios conquistaron y destruyeron el reino del norte. Siglos después los babilonios hicieron lo mismo con el del sur y unas siete décadas más tarde el emperador Ciro, de Persia, auspició el regreso a Jerusalén de los exiliados de Judá.

Escena del pueblo de Israel. Extraída de Bendiciones Cristianas: Hebreos 13: Las evidencias de la vida cristiana

Escena del pueblo de Israel. Extraída de Bendiciones Cristianas: Hebreos 13: Las evidencias de la vida cristiana

La tradición bíblica y las 12 Tribus:

Dios le prometió a Abraham que sus descendientes serían numerosos (Génesis 13:16; 17:2; 22:17) y que sus descendientes finalmente conformarían “muchas naciones” (Génesis 17:4-5). Él también le prometió a Abraham que sus descendientes poseerían “las puertas de sus enemigos” (Génesis 22:17) y serían “bendecidos” poderosamente por Dios (vv. 16-18).

Dios también dijo que sus descendientes serían identificados a través de la historia por el nombre del hijo de Abraham, “Isaac” (Génesis 21:12). Las bendiciones dadas a Abraham e Isaac eran llamadas las bendiciones de la “primogenitura” porque éstas eran transmitidas a las generaciones sucesivas como un derecho de nacimiento.

Las bendiciones de “primogenitura” dadas a Abraham fueron pasadas a Isaac, quien se casó con Rebeca. Con el tiempo millones de personas descenderían de Isaac y Rebeca. De hecho, ellos llegarían a ser billones durante todas las generaciones de humanidad sobre la tierra. Las bendiciones de numerosos descendientes que poseerían las puertas de sus enemigos eran una continuación de la bendición que Dios le había prometido a Abraham que Él cumpliría en Isaac (Génesis 17:17-19, 21). No obstante, Abraham tuvo un hijo anterior, Ismael, con Agar. Dios profetizó que también los descendientes de Ismael serían numerosos y constituirían una “gran nación” con “doce príncipes”. La “gran nación” de los descendientes de Ismael es en la actualidad el mundo árabe. Los árabes saben que ellos son los descendientes de Ismael, el hijo de Abraham y Agar, los ismaelitas.

Si los descendientes de Ismael constituyen los árabes, las personas que integran la mayoría de las naciones en el Medio Oriente moderno, ¿entonces cuáles naciones descienden de Isaac? Si la Biblia es verdadera, los descendientes de Isaac deben constituir naciones más numerosas, prósperas y poderosas que los árabes. ¡La Biblia es la verdad de Dios (Juan 17:17)! Evidentemente, los descendientes de Isaac en el mundo moderno deben ser muchos más que solamente los judíos. Génesis 24:60 profetizó que con el tiempo, los descendientes de Isaac se contarían en múltiples de millones. Isaac pasó sus bendiciones de “primogenitura” a su hijo, Jacob, a pesar de que el primogénito, Esaú, debería haberlas recibido. Génesis 25:30-34 nos informa que Esaú “vendió” su primogenitura a Jacob por un plato de guiso rojo. Entonces cuando su padre Isaac, transfirió oficialmente la primogenitura, Jacob engañó a su padre haciendo que creyera que él era su hermano. En esencia, Jacob “robó” la primogenitura a través del engaño (Génesis 27). Una de las bendiciones que Jacob recibió de Isaac era que otras naciones se inclinarían ante las naciones que descendieran de Jacob (Génesis 27:29). Es evidente que para que esta profecía se cumpliera, los descendientes de Jacob tendrían que llegar a ser grandes naciones e imperios. Esta misma bendición también prometió que Dios bendeciría a las naciones que bendijeren a los descendientes de Jacob y maldeciría a las naciones que maldijeren a los descendientes de Jacob.

Dios reiteró las bendiciones de Abraham a Jacob en Génesis 28:10-15 diciendo que los descendientes de Jacob serían tan numerosos como “el polvo de la tierra” y ellos se esparcirían finalmente hasta las cuatro esquinas del mundo desde la región de la Tierra Prometida. El nombre de Jacob fue cambiado más tarde a “Israel” (Génesis 32:28), y él tuvo 12 hijos que llegaron a ser las “12 tribus de Israel”.

Antes de que Jacob (Israel) muriera, transfirió las “bendiciones de la primogenitura” a sus nietos, que fueron llamados Efraín y Manases. Israel les dio bendiciones proféticas que iban a ser cumplidas en un tiempo llamado “los últimos días” a sus 12 hijos (Génesis 49:1). En Génesis 48:16, Israel bendijo a ambos Efraín y Manases, simultáneamente con las palabras “sea perpetuado en ellos mi nombre, y el nombre de mis padres Abraham e Isaac, y multiplíquense en gran manera en medio de la tierra”. Israel decretó que su propio nombre, “Israel”, y el nombre de su propio padre, “Isaac”, sería puesto sobre los descendientes de Efraín y Manases, los dos hijos de José, quienes se iban a convertir cada uno en una tribu distinta entre los hijos de Israel (Génesis 48:5). Al hacer esto, Israel le estaba dando a José una doble porción entre las 12 tribus de Israel.

Israel predijo en Génesis 48:19 que mientras los descendientes de Manases llegarían a ser un gran pueblo (o nación), los descendientes de Efraín llegarían a ser una “multitud de naciones”. Ya que José vino a ser dos tribus, esto significó que habría 13 tribus de Israel, aunque ellas fueron conocidas todavía como “las 12 tribus de Israel” porque la tribu sacerdotal, los Levitas, no recibieron una herencia territorial en la Tierra Prometida.

En las bendiciones registradas en Génesis 49, Israel dio profecías para cada una de las tribus designadas con los nombres de sus 12 hijos. Los 12 hijos de Israel son: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Zabulón, Isacar, Dan, Gad, Aser, Neftalí, José y Benjamín. La tribu más reconocida por los lectores modernos es Judá. Los descendientes de Judá han sido llamados por mucho tiempo “judíos”. No obstante, Judá es tan sólo uno de los hijos de Israel. La gran mayoría de los descendientes de Israel vinieron de los otros hijos que no fueron llamados judíos.

Mapa de las 12 Tribus de Israel

Mapa de las 12 Tribus de Israel

El ascenso y la caída de las 12 tribus de Israel.

Cuando las 12 tribus de Israel entraron en la Tierra Prometida (Canaán), formaron finalmente la nación de Israel bajo los tronos de Saúl, David y Salomón. Poco después de la muerte de Salomón, este imperio fue destrozado por una gran guerra civil. Las 10 tribus del norte formaron el reino de Israel, mientras que las dos tribus del sur, Judá y Benjamín (asociados con la tribu sacerdotal de Leví), formaron el reino del sur de Judá. El reino del norte fue llamado “Israel” porque era dirigido por las tribus de Efraín y Manases que levaban el nombre de “Israel” (Génesis 48:16). El reino del sur era dirigido por la tribu de Judá. Los reinos de Israel y Judá se convirtieron en enemigos y a menudo pelearon en guerras sangrientas. Aunque ellos no se han vuelto a unir, la profecía dice que lo harán en el futuro. Ver “Israel y Judá: ¿Cuándo serán reunificados?” El reino del norte de Israel fue llevado en cautiverio en el año 722 a.C. debido a sus pecados y rebelión contra Dios. Judá fue llevado en cautiverio por los babilonios entre los años 604 y 586 a.C.

Justo antes de la caída de Israel, el profeta Amós registró que las 10 tribus del norte eran conocidas por el nombre “casa de Isaac” (Amos 7:16) —tal como las profecías de Génesis 21:12 y 48:16 habían predicho. El nombre de “Isaac” siguió a las 10 tribus a dondequiera que ellas fueron en su exilio y más tarde en sus migraciones. (la Diáspora).

En Jeremías 51:5, encontramos una profecía, dada más de un siglo después de que las 10 tribus fueron llevadas en cautiverio, que Dios no los abandonaría. Aunque algunas veces son llamados las “10 Tribus perdidas de Israel”, estas personas no están perdidas para Dios o para los estudiantes de la Biblia quienes entienden cómo trazar su historia. Para entender quiénes son en la actualidad algunas de estas gentes, lea los artículos titulados “Las 12 Tribus de Israel en la actualidad” y “¿Quiénes son los Estados Unidos y Gran Bretaña en la profecía?”

Los nacionalismos judío y árabe

Nacieron casi al mismo tiempo. El judío a fines del siglo XIX y el árabe a principios de XX. Este último floreció en Siria, a cargo de pensadores y activistas cristianos que recibieron influencias europeas. Los sirios acusaron a los sionistas, es decir, a los nacionalistas judíos, ¡de haber inventado la palabra Palestina para quedarse con Siria Meridional! En realidad, ese nombre había resucitado como una palabra neutra frente al desmoronamiento del Imperio Turco.

La presencia judía en Tierra Santa fue una constante asombrosa. El alma judía añoraba año tras año, siglo tras siglo, milenio tras milenio, la reconstrucción de Eretz Israel con intenso fervor, parecido al que, mucho antes, había florecido junto a los nostálgicos ríos de Babilonia. Nunca dejaron de repetir: “¡El año que viene en Jerusalén!”. A fines del siglo XIX empezaron a llegar oleadas de inmigrantes que se aplicaron a edificar el país con caminos, kibutzim, escuelas, institutos técnicos y científicos, forestación obsesiva, universidades, teatros, naranjales, una orquesta filarmónica, aparatos administrativos. En 1870 fundaron en Mikvé Israel la primera escuela agrícola de la región.

Cuando terminó la Primera Guerra Mundial, Palestina fue desprendida de Siria y quedó en manos del conquistador británico por mandato de la Liga de Naciones. Quienes nacían en esa tierra eran palestinos, fuesen judíos o árabes. Antes de la independencia, que volvió a recuperar la palabra Israel, los judíos se llamaban a sí mismos palestinos. Y hablaban de “volver a Palestina”. El actual Jerusalem Post se llamaba Palestine Post y la Filarmónica de Israel fue llamada Filarmónica de Palestina. ¡Pero eran entidades judías! Los antisemitas de Europa, toda América y Africa del norte les gritaban: “¡Judíos, váyanse a Palestina!”. Palestina era reconocida como el hogar de los judíos incluso por quienes los odiaban.

Los árabes tardaron en tomar conciencia de su propia identidad nacional. Al principio, hasta saludaron como beneficiosa la presencia del sionismo, como lo atestigua el encuentro entre Jaim Weizman, presidente de la Organización Sionista Mundial, y el rey Feisal de Irak. Pero Gran Bretaña, advertida de la compulsión judía por su emancipación, cortó dos tercios de la Palestina que le habían adjudicado e inventó el reino de Transjordania (nombre usado durante las cruzadas para una extensa región no del todo definida al este del río Jordán, un área conocida en tiempos antiguos como Edom, Moab y Amón). Los ingleses la llamaron también Transjordan. donde instaló al hachemita Abdulá, hijo del jerife de La Meca. Cometió el delito de quitar derechos a los judíos, que reclamaban parte de ese territorio, y lo convirtió en el primer espacio Judenrein (limpio de judíos) antes del nazismo, porque no permitía que allí se instalase judío alguno. Tenebroso antedecente, desde luego. Pronto Gran Bretaña advirtió que sus aliados en la zona eran los árabes, no los judíos, y creó la Liga Árabe en 1945, para mantener su poder colonial. Olvidó que estaba allí para favorecer la construcción de un Hogar Nacional para el pueblo judío, el único que de forma permanente y con grandes sacrificios exigía la reconstrucción del país que le había dado su gloria. Es cierto que algunos judíos preferían que esa misión la cumpliese el Mesías y otros se volcaron a la causa de la revolución comunista, pero el núcleo central se agrupó en torno al sionismo, palabra que significaba –simple y elocuentemente– el renacimiento nacional y social del pueblo que más agravios, persecuciones y matanzas había sufrido en dos mil años.

Con nuestro amigo palestino Mohamed Yusuf en Jerusalén

Con un amigo palestino Mohamed Yusuf en Jerusalén. Sep. 2015

Después de la Segunda Guerra Mundial arreció la demanda emancipadora judía. La potencia colonial llevó el caso a las Naciones Unidas para provocar su condena. El tiro le salió al revés: las Naciones Unidas votaron el fin del Mandato Británico y la partición de Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe (no establecía que alguno se llamase Palestina, sino que eran parte de Palestina). Los judíos celebraron la resolución, pero los países árabes en conjunto decidieron violarla sin escrúpulos y barrer “todos los judíos al mar”, como lo atestiguan documentos de la época. El secretario general de la Liga Árabe amenazó con efectuar matanzas que dejarían en ridículo las de Gengis Khan. La guerra, por lo tanto, se presentaba como un hecho inminente. Y apuntaba a un nuevo genocidio, pocos años después del Holocausto. No había pudor en seguir asesinando judíos. Ni siquiera los que rechazaban semejante conducta propusieron una condena rotunda y eficaz.

El flamante Estado de Israel (nombre que adoptó, basado en la expresión hebrea Eretz Israel) no tenía armas –¿quién las vendería a un cadáver?– y debió enfrentar a siete ejércitos enemigos con las uñas y los dientes. Fue una lucha desesperada. ¡Los israelíes no contaban con un solo tanque ni un solo avión! La mayor parte de su armamento fue robado o arrancado a los británicos. Numerosos combatientes eran espectros que acababan de arribar, luego de sobrevivir en los campos de exterminio nazis. O triunfaban o morían. Fue la guerra en que cayó la mayor cantidad de judíos. En algunos lugares recurrieron a estrategemas para impulsar la rendición o la huida de sus enemigos, en otros atacaron sin clemencia. Sabían qué les esperaba en caso de ser vencidos. Los árabes estaban fragmentados entre quienes defendían sus tierras y quienes habían invadido y luchaban sin convicción. Al cabo de varios meses, con treguas que eran quebradas por alguno de los bandos, se llegó al armisticio y el trazado de fronteras arbitrarias.

Como consecuencia de esa guerra desigual, aparecieron los refugiados. Refugiados árabes y refugiados judíos. Estos últimos eran los ochocientos mil judíos expulsados de casi todos los países árabes en venganza por la derrota. Los recibió Israel, pese a sus dificultades iniciales, y los integró a la vida normal, pese a que en ese tiempo y durante varios años debió sufrir un interminable bloqueo y mantener un estricto racionamiento. Los seiscientos mil refugiados árabes, en cambio, fueron encerrados por sus hermanos en campamentos, donde se los aisló y sometió a la pedagogía del odio y el desquite. Transjordania usurpó Cisjordania y Jerusalén Este, medida que justificaba su cambio de nombre; a partir de 1949, en efecto, se empezó a llamar Jordania (ambos lados del río Jordán); Egipto se quedó con la Franja de Gaza. La ocupación árabe de esos territorios duró 19 años. En esas casi dos décadas, ¡jamás se pensó ni reclamó crear un Estado árabe palestino independiente compuesto por Cisjordania, Jerusalén Oriental y Gaza! Ningún presidente, rey o emir árabe o musulmán visitó Jerusalén Oriental, convertida en un vilorrio sucio e irrelevante. No se permitía que los judíos fuesen a rezar al Muro de los Lamentos.

Sólo después de la Guerra de los Seis Días (conflagración que se produjo por la insistente provocación árabe y el ánimo de subsistencia judío), se produjo la ocupación israelí de esos territorios y otros más (toda la Península del Sinaí, los Altos del Golán y trocitos de Transjordania). Ocupación que se mantiene actualmente y que ha sido tomada como una continua provocación del Estado de Israel al Estado Palestino y a los países Árabes como una estrategia de predominación sionista y que forma parte al día de hoy del fundamento argumental palestino y por ende de la defensa de la propia argumentación israelí en un círculo vicioso o bucle sin fin del conflicto. La verdad es que ambos pueblos tienen legitimación y argumentación para reclamar su espacio, pero sobre todo, tienen más posibilidades por sus similitudes, condicionantes, hechos y circunstancias históricas para la buena convivencia que para mantener en el tiempo su lucha.

La reflexión ahora nos lleva independientemente de confesar o practicar alguna de las creencias religiosas monoteístas que asumen en el Antiguo Testamento y como parte de su origen y leitmotiv, si es suficiente retroceder en el tiempo para justificar y argumentar una posesión territorial que originó y mantiene vivo  hasta el día de hoy el conflicto palestino-israelí, o por el contrario, la historia de la humanidad hecha de migraciones, ocupaciones y mestizajes debe ser el argumento fundamental para gestionar la convivencia mutua en una complejidad territorial histórica y que además une un condicionante de carácter religioso-cultural. Sea como fuere y sea como sea, la verdad es que Israel y Palestina deben llegar a ser un conjunto patrimonial de la humanidad por su importancia histórica, cultural, religiosa, patrimonial y humanitaria.

Esta complejidad y de un modo quizás muy emotivo y simplista sobre el conflicto árabe-israelí nos habla de la empatía y perdón como posible solución del mismo a través de una historia  donde ambos sentimientos y situaciones políticas quedan muy bien reflejadas en la producción cinematográfica francesa ganadora del Festival de Tokio 2012 y dirigida por Lorraine Levy, El hijo del otro.

La imagen que todos deseamos en el corazón y que ambos pueblos se merecen.

La imagen que todos deseamos en el corazón y que ambos pueblos se merecen.

Por Jordi Carreño Crispín  / https://jordicarreno.wordpress.com/

Fuentes consultadas y textos usados:


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