El regalo de las Azores…¿Quién se acuerda…?

 

Hace más de cuatro años de esta carta enviada al períodico El País a su apartado de “cartas al director”  como crítica a un artículo públicado por el excelente escritor y periodista Mario Vargas Llosa (aunque difiero mucho de su pensamiento liberal conservador). El que aparezca ahora en mi blog no es más que un recuerdo aquellos momentos de tensión internacional, de un cambio político en nuestro país auspiciado precisamente por la situación externa y por una serie de circunstancias internas que ahora no vienen al caso,  pero que si merecen un recuerdo y una reflexión ahora que nos acercamos al período electoral en Estados Unidos y que del resultado del mismo; aunque no lo parezca y le demos poca importancia por la lejanía geográfica, ideológica intrínseca propia del país y por otros muchos más motivos, nos afecta a todos aunque no queramos. Nosotros que estamos sensibilizados con los temas de abusos bélicos, desaparecidos, etc. no podemos obviar que continúan sucediendo en el mundo situaciones parecidas a las que tuvieron por desgracia oportunidad de vivir nuestros seres queridos. Que la famosa foto de las Azores sólo ha aportado desgracia, más muertos y más dolor  que el propio provocado por el sátrapa dictador derrocado es ya un hecho más que evidente. Que las mentiras en las que se cimentaron la invasión y la guerra están más que probadas y demostradas, por tanto, ahora yo diría aquello de ¿Quién se acuerda de la foto de las Azores?

Foto de las Azores

Foto de las Azores

CARTA AL PERÍODICO EL PAÍS:

Palma de Mallorca a 22 de marzo de 2004

A la atención del Sr. Director de “EL PAÍS”:

Soy un lector asiduo de su periódico y por lo tanto uno de los muchos seguidores y admiradores de los artículos del Sr. Mario Vargas Llosa aunque no siempre comparta sus opiniones. La discrepancia  enriquece los puntos de vista, amplia la visión de los criterios y conocimientos, a la vez que nos hace empatizar con otras opiniones y conceptos, es decir, mejora el entendimiento y la razón sin la necesidad de compartirlos parcial o totalmente.

Parto de esta pequeña aclaración para mostrar mi disconformidad con alguna de las opiniones expuestas en su artículo “Madrid en el corazón” del pasado domingo 21 de marzo; haciendo referencia a la errónea decisión de la retirada de las fuerzas españolas de territorio iraquí por parte del futuro gobierno del Sr. José Luis Rodríguez Zapatero, basándose en primer lugar, en la necesaria, buena e indiscutible labor de las tropas españolas en el trabajo de ayuda humanitaria que vienen desarrollando y que nadie cuestiona y pone en duda. Así como en la hipotética rendición de que por tal  hecho el Gobierno español cede al chantaje vil del terrorismo. Este punto de vista, muy respetable por otra parte desde la particular visión del Sr. Mario Vargas Llosa no contempla bajo parecer varias circunstancias a tener muy en cuenta y de vital importancia en este tema y, que hacen precisamente que discrepe variando mi percepción de los hechos con respecto a sus hipótesis.

La primera y más importante es la disconformidad manifiesta y soberana del pueblo español, la cual quedó determinantemente patente en las manifestaciones anteriores y posteriores al conflicto; y las cuales fueron desoídas por el actual gobierno en funciones, y que a su vez, y sin duda alguna tuvieron su repercusión y respuesta por sufragio universal en las pasadas elecciones generales propiciando así el cambio de Gobierno, entre otras hipotéticas y posibles razones (Catástrofe del Prestige, atentados del 11-M, etc.). Seguidamente de que tal participación aunque sea humanitaria se produce bajo un acto de ocupación bélica no reconocida y no legitimada por las leyes internacionales y autoridades de la ONU, por lo que está fuera de toda legalidad internacional. Sin entrar en el detalle de si era o no conveniente, dado que las circunstancias actuales en las que las evidencias y pruebas obtenidas están demostrado que el motor del conflicto que fueron las armas químicas y de destrucción masiva, así como la supuesta capacidad de usarlas en un corto período de tiempo no son tales. Dan cuando menos una dudosa y cuestionable razón que fundamente dicha intervención. Por todo ello, si no ha sido una falacia del Gobierno de los Estados Unidos, sí ha sido un grave error de apreciación, de evaluación, de gestión, y de buen hacer del mismo en una crisis internacional tan importante como ésta. Actuando una vez más los Estados Unidos de manera impulsiva, supuestamente interesada, unilateral y fuera de toda legalidad internacional.

Así mismo el planteamiento de la retirada es sin duda alguna  algo más que una posición política y electoralista del PSOE. Es un compromiso electoral con el pueblo español, fundamentado en el sentir mayoritario del mismo, y basado en los puntos anteriores y cronológicamente anterior al desgraciado, miserable, y horrible atentado del 11-M. Por lo que en mi opinión tiene una razón de ser social, política, legal, y después de la fatídica fecha, sentimental, sensible, y solidaria para todos los afectados de una manera u otra.

Recordar así mismo el talante conciliador, dialogante y de consenso del Sr. José Luis Rodríguez Zapatero, que permitiría un posible cambio de postura siempre y cuando se viese respaldado social y políticamente por una mayoría que aceptase una resolución de Naciones Unidas, y que bajo su auspicio y amparados en la legalidad internacional se variara la actual política de intervención. Sería un craso error por su parte, mantener las tropas en contra de la decisión mayoritaria y soberana del pueblo español, y bajo la sospecha de intrusismo político de otras naciones, con la sombra de la ilegalidad,  los intereses mercantilistas de algunos y máxime con la sensación de haber sido de nuevamente engañados.

¡Vayámonos! Aunque tengamos que volver. Para poder volver con el respaldo legal y con el beneplácito del pueblo iraquí soberano de su destino. Volvamos por solidaridad con el pueblo que sufre y necesita ayuda, pero como una fuerza humanitaria capaz de hacer mejorar las cosas, de reconstruir el país, y no como una fuerza de ocupación invasora o cómplice del invasor. Volvamos como los adalides y garantes de la democracia, de la legalidad, de la legitimidad, de la transparencia informativa, de la verdad, del respeto por el prójimo, y los derechos humanos. Volvamos en nombre de todos los que nos necesitan, y de las gentes de bien que todavía creemos en la raza humana y en la libertad, aunque sea un arduo trabajo. Volvamos en nombre de los que están  y de los que ya no estarán nunca más, para honrar sus memorias. Volvamos porque nos duele el corazón de tanto mal hecho y de tanto bien por hacer.

Jorge Luis Carreño Crispín

Tropas españolas en el extranjero (Afganistan)

Tropas españolas en el extranjero (Afganistan)

El escritor peruano Mario Vargas Llosa

El escritor peruano Mario Vargas Llosa

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s