35 años han pasado y el tiempo no lo cura todo…

Me entristece esta fecha. El 20 de noviembre es una de esas fechas que deberíamos tener todos presentes en el calendario, sobre todo, aquellos que nos  consideramos demócratas convencidos, todos los defensores de los derechos humanos y de la justicia propia y universal, todos los memorialistas y todos aquellos que se consideran personas de bien.

Hoy hace 35 años de la muerte del sátrapa dictador y Caudillo de aquella España en Blanco y negro que parece que nunca haya existido. De aquél que en nombre de la decencia, del orden y de Dios, se permitió actuar como su propio testaferro del horror dando o quitando la vida de miles de personas, así  como hicieron los antiguos césares  romanos y caudillos de las antiguas civilizaciones, sin la necesidad tan siquiera de levantar o bajar su pulgar, le bastaba firmar las sentencias con bolígrafos de diferentes colores, eso era más que suficiente.

¡Tanto tiempo parece que ha pasado ya…!  que ni los propios del lugar se acuerdan. La educación se olvidó de él y de sus grandes hazañas en el momento que hace 35 años dejó de existir, y a partir de entonces, sus grandes peripecias y actos, pasaron por ser puras anécdotas de libro de texto, eso sí, para tratarlas  de soslayo, no sea que el tiempo que lo cura todo, no fuese  capaz de cerrar las heridas que dejó abiertas en su ¡España…, una, grande y libre!

La gente más joven en su mayoría, no sabe o no conocen tan siquiera de su existencia, y menos se preguntan  qué hizo o qué dejó de hacer, y los más ancianos viven rememorando sus tiempos de gloria o denostando asustados su existencia. Y aquellos niños que vivimos todavía en su mundo de blanco y negro, aquellos que de jóvenes nos escondimos de aquellos señores vestidos de gris, o aquellos que vistieron de azul y que mano alzada le cantaron cara al sol, andamos entre la lucha estéril, unos por recuperar la historia y aquellos que formaron parte de la misma, y los otros por olvidarla y dejar que  las cosas sigan tal y como están, es decir,  en punto muerto desde hace más de setenta años. Con el coche sin velocidad alguna y avanzando por inercia.

Y así va pasando el tiempo, y aquí, en el lugar donde la historia o parte de su historia más relevante, de su pretérita existencia y de sus propios anales se van diluyendo como la bruma en la mañana, pero…, con la humedad que cala en los huesos de aquellos que sentimos todavía la presencia de los más de 113.000 desaparecidos, que al día de hoy  aún  abonan los fértiles campos de estas sacras tierras  que se visten con la  piel de toro, de todos aquellos que tuvieron que partir y dejaron clavadas las raíces del dolor en las tierras del exilio, de todos los que entre rejas perdieron la vida o parte de ella entre los  barrotes de dolor y la incomprensión de la diferencia mal entendida, de todas aquellas familias que perdieron niños y de todos aquellos niños que perdieron a sus familias y que han vivido en la perpetua mentira, de los niños que  hoy son hombres criados en el vacío temeroso de las inclusas, de todas aquellas mujeres vejadas de cabeza rapada y violadas en su dignidad, de todos aquellos que fueron perseguidos y sospechosos por el mero hecho de ser señalados con el dedo por tener o pretenderse  de ideario de  color rojo, cuando muchos tan siquiera tenían ni ideario, etc.; y en definitiva, de todas aquellas víctimas de un sistema ideado para perpetuarse en la limpieza ideológica de todo aquél o aquello que se pudiera considerarse contrario o peligroso para el propio sistema dictatorial y represivo y  organizado e instaurado por el cabeza electo de los golpistas, que en el mes de julio del año 1936 decidieron dar honor a nuestros campos sembrándolos de muertos y cuyo artífice  tenía un nombre, Francisco Franco Bahamonde.

Y que susodicho individuo, fue simplemente otro loco endogámico que la historia de la humanidad nos tiene por desgracia e incompetencia propia, acostumbrados a presentar cada cierto tiempo.

Hoy hace 35 años de su muerte en blanco y negro. Su dedocrático sucesor y  delfín quiso traernos la modernidad y el color a nuestras vidas, pero lo cierto, es que todo sigue prácticamente igual en nuestro país, excepto los avances tecnológicos. Y es que 35 años después, con la cantidad de injusticia, infamia, ocultismo y mentiras, sólo se demuestra una cosa, y es que…, el tiempo no lo cura todo, la verdad, la justicia y la reparación de dicha impunidad podría ser un buen principio para ello. Hoy hace 35 años que murió el asesino, hoy debería ser recordada su obra y su arte como enseñanza del mal que puede hacer el hombre, y porque,  la VERDAD,  la JUSTICIA y la REPARACIÓN pasan por que el olvido no sea su guía. Lo dicho, treinta y cinco años han pasado y el tiempo no lo cura todo.

Jordi Carreño Crispín

Vicepresidente de La Memoria Viv@

Video del 20 de noviembre de 1975

Notificación de la muerte y Comunicado testamental de Francisco Franco por parte del Presidente del Gobierno  Arias Navarro:

Artículo escrito por el autor de éste blog para La Memoria Viv@, y por tanto propiedad de la misma.

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s