El Cortijo de Marrufo y el silencio de los corderos…


Diez años de investigaciones culminaron con el macabro hallazgo de la fosa del Cortijo de Marrufo en Jerez de la Frontera (Cádiz). Esto que pudiera parecer una gran noticia desde el punto de vista memorialista, y que así es, sólo por el mero hecho de sacar a la luz tan repugnable muestra de los actos olvidados de aquellos asesinos salvapatrias, divinos y mesiánicos que hicieron de España una nación grande y libre, eso sí,  a base de sembrarla con sus propios hijos bajo el manto terruño que la cubre y regándola con la sangre de los mismos; no deja de ser también,  una muestra más de la política de silencio y olvido orquestada desde los  tiempos de la “Intransición democrática” hasta nuestros días.

Y digo esto, porque una noticia de este calibre, no ha pasado desapercibida en la prensa extranjera como diario argentino Los Andes, Le Point, Publico de Portugal o el ABC estadounidense, mientras en nuestro país pasó  casi invisiblemente de puntillas, sin hacer ruido, no sea que molestase o pudiera despertar a alguien, y digo casi, porque posteriormente a la repercusión internacional y a la rapidez con la que se propagan las noticias hoy en día  a través de las redes sociales, la reacción de nuestros medios de comunicación escritos aunque con retraso fue cuasi inmediata, la de los audiovisuales y radiofónicos brillaron por su ausencia (con pequeñas excepciones para tan magno acontecimiento histórico), y por supuesto, la de nuestros políticos pasó total y premeditadamente  inadvertida, por no decir prácticamente obviada en su totalidad y con plena consciencia. Y eso da mucho que pensar. Pensar en porqué un país que ha alardeado de ser paladín de los derechos humanos actuando como acicate para que otros en casos similares y con menos trascendencia cuantitativa en el número de desaparecidos, fusilados, encarcelados, etc, etc…, es decir, represaliados por algún régimen dictatorial como el franquista, es incapaz ya no sólo de juzgar los mismos, sino de juzgar  por tal hecho al que pretendía hacer justicia.  Omitir una noticia de este calibre y una vez que  ya ha salido a la luz, que es lo que más sorprende, es que pueda pasar por el foro con tan poca difusión y repercusión, no es de cajón.

Sólo encuentro una posible explicación a tan deleznable hecho, y ésa es…” que el silencio de los corderos”  no es más que la consecuencia de una formación basada en el olvido y la falacia, la adulteración de la historia contada parcialmente y  con mentiras que convertidas en verdades, medias verdades o medias mentiras sirven  para que las cicatrices que nos enseñan que el pasado fue real queden meramente en anécdotas de quirófano desmemoriado y ladino.

Y es que España sigue siendo un cortijo donde los corderos no balan a cambio de democracias descafeinadas por coronas ambiciosas y cómplices de la barbarie, políticos vendedores de almas, ideologías y derechos a cambio de las migajas de un escaño en el parlamento o el senado, polémicas taurinas, tardes de fútbol y debates verduleros televisados, tertulias políticas de cañas y vinos en el bar, para ése noble e inculto pueblo que fue capaz de masacrarse entre sí oyendo cantos de sirenas este ocupado mientras la historia pasa de soslayo por su espalda,  llevándose y borrando de nuevo la vida de miles de sus hijos, y lo demás está de más. “¿Han parado ya de chillar los corderos, Clarice?”

 Escrito por: Jordi Carreño Crispín para La Memoria Viv@

Jordi Carreño

Vicepresidente de la A. I. La Memoria Viv@

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s