La libertad de pensamiento vs. libertad de expresión.

Parece lo mismo, pero no lo es. De hecho, todo individuo tiene libertad de pensamiento más, no dispone de la total libertad de expresión, pese a ser esta un Derecho Humano recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.  -acceso pdf-

Libertad proviene del latín libertas, liberatis -franqueza, permiso-, es decir, es la facultad natural que posee el ser humano para actuar a voluntad propia sin restricciones, respetando su propia conciencia y actuando con coherencia a la misma para alcanzar su plena realización.

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Estatua de la Libertad

 

El debate siempre vivo desde los conceptos sociales, filosóficos o legales, nos lleva a definir primero… ¿Qué es la libertad? Desde el momento que la propia idea se determina como la Facultad y derecho de las personas para elegir de manera responsable su propia forma de actuar dentro de una sociedad” deja claro que, esta se aleja del “libre albedrío o la capacidad para poder de elegir y tomar nuestras propias decisiones conllevando la potencialidad de obrar o no sin tener en cuenta las consecuencias, queda claro que hay una limitación. Por tanto, la libertad está supeditada tal y como entendía el filósofo prusiano Immanuel Kant a:

Una facultad de subordinar todas las acciones arbitrarias a las motivaciones de la razón. Si podemos llamar libres a los actos humanos, no es porque ellos no estén sometidos a una legalidad estricta, sino porque no están determinados por causas externas (como serían, por ejemplo, los estímulos sensoriales), rigiéndose, en cambio, por una ley rigurosa de origen interno emanada de la razón misma

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Immanuel Kant

La libertad de pensamiento es un derecho reconocido también en la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”. La libertad de pensamiento, intelectual o de conciencia, como derecho inherente de las personas trata de la opinión libre y de cómo desarrollar las propias ideas sin ser perturbado por ello.

La libertad de expresión, sin embargo, nace con la intención de que podamos difundir nuestras ideas y promover el debate y la discusión abierta, pero, esta pese a que nunca debe ser objeto de censura previa puede regularse a partir de la responsabilidad ulterior. Esto quiere decir que está sujeta a legalidad. El concepto de Kant es que esta acción libre se ciñe estrictamente a la legalidad impuesta por la razón; y ésta, concibe la sociedad como “libertad bajo leyes externas”. El derecho a la libertad de expresión, por lo tanto, no es absoluto y, las diferentes legislaciones suelen prohibir que una persona incite a la violencia o al delito, que haga apología o discriminación hacia el odio o que estimule una guerra, atente contra el prójimo, la sociedad o el Estado y/o que promueva el rechazo racial, de sexo, religioso, etc. o a incentivar a cometer delitos.

El profesor José Luis Sampedro habla sobre el pensamiento razonado

Luego la lista de argumentos que delimitan la “libertad de expresión” es amplia y ambigua según el pensamiento propio e individual, pero no en el concepto colectivo: violencia, insultos, desconsideraciones, libelos, vejación, enaltecimientos como el del terrorismo, violencia de género, etc. hacen que la propia calificación sea para algunos una contradicción en sí y para otros una necesidad per se. Queda claro que va en la interpretación personal de cada uno pero limitada por las consecuencias y lecturas jurídicas que se hagan de las manifestaciones u opiniones teóricamente libres.

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Finalmente no hay duda de que, pensar se puede pensar lo que se desee sin limitación alguna, pero decir, no se puede decir todo lo que se piensa. Lo que nos lleva a que la libertad individual queda condicionada o subordinada por la libertad social o de conjunto.

Pensar en libertad y expresarse con libertad, sin cortapisas, limitaciones ni prejuicios parecen conceptos muy cercanos, no obstante, ambas realidades son más complejas y están más alejadas en sí que esa mera enunciación simplista del propio concepto. El ideal mitificado de la libertad de expresión queda pues en desventaja con la libertad de pensamiento por un razonamiento de conjunto contra el individual.

Yo siguiendo más el concepto filosófico de Kant creo firmemente en que, la única limitación del razonamiento propio de la libertad de pensamiento debe estar basado en la ilustración, y, por ende, la libertad de expresión está supeditada al conocimiento y la educación que nos llevan al entendimiento por la connivencia pese a las múltiples diferencias. Dicho de otro modo y según él mismo en su obra “Crítica de la Razón Pura” escrita en 1781, donde Kant afirma que:

Una constitución que permita la máxima libertad humana de acuerdo con leyes que establezcan que la libertad de cada cual pueda coexistir con la de los demás (no de la máxima felicidad, pues ésta ya vendría por sí misma como consecuencia), es por lo menos una idea necesaria que tiene que servir de base, no sólo en el primer proyecto de una Constitución del Estado, sino también en todas las leyes

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La libertad de prensa, por ejemplo, que debe estar siempre subordinada a la libertad de expresión, el arte y cualquier otra tipo de manifestación, también, pero, no por ello deben permitir la mentira, la injuria, la falta de respeto y menos si la opinión es pública porque entonces puede convertir el mensaje en un acto de incitación, apología, apremio, solivianto o azuzamiento que provoquen o puedan generar acciones o actos que atenten contra otros derechos fundamentales como la vida, la libertad de asociación, etc.

La libertad de pensamiento vs. libertad de expresión nacen ambas del propio derecho individual y universal, pero, esta última, queda cooperativamente sujeta a la idea común de la solidaridad, respeto, fraternidad y libertad por encima del modo de expresión,. Porque finalmente todo se puede decir, solo que, el fondo está más en el modo y forma en que se dice y, siempre cuando lo que se diga no atente contra las personas.

Por @JordiCris

Fuentes consultadas: en los enlaces y links señalados

Fotografías: Google Images.

 

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Reflexión sobre la locura de la histeria histórica nacionalista por la autodeterminación de Cataluña.

Todos los pueblos del mundo tienen derecho, tal y como reconoce la “Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales” aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 1514 (XV) del 14 de diciembre de 1960.   a la independencia.

Esta carta, que es una declaración universal, hace referencia a la proclama solemne y necesidad de poner fin, rápida e incondicionalmente, al colonialismo en todas sus formas y manifestaciones. Pero claro, deja a libre interpretación, semántica  jurídica, el fundamento a, uno, el reconocimiento de ser una colonia o estar bajo subyugación, dominación y explotación extranjera; y dos, a la indefinición, todavía al día de hoy, del concepto universal de “pueblo” jurídicamente según la Declaración Universal y las Naciones Unidas, donde, en su parte dispositiva en el artículo 1, se mencionan los “pueblos”, sin otra calificación más -ni siquiera con el artículo indeterminado. de lo que  es como tal, y que le da un grado de generalización más amplia a los conceptos de naciones, Estados y miembros de ambas. Es decir, no necesariamente un pueblo es una nación, un país y menos un Estado.

El nacionalismo es la ideología política basada en el principio de que cada nación tiene derecho a formar su propio Estado para realizar los objetivos o aspiraciones sociales, económicas y culturales de un pueblo bajo la aspiración de independencia o autodeterminación y que entiende en su concepción que la autodeterminación parte de la nación y no del pueblo, tal y como reconocen la jurisprudencia internacional y los derechos universales, y es lícito que así sea, y además, debería ser un derecho inalienable siempre y cuando el mismo esté sujeto a, primero, los conceptos ya declarados de subyugación, dominación y explotación extranjera o por colonización, sea o no histórica; y que, segundo, representen a la voluntad mayoritaria de los miembros de un orden territorial determinado y reconocido -porque cumple con la disposición y el mandato de titularidad de derechos soberanos en su parte dispositiva del artículo 1 que incorpora el concepto de “pueblo del respectivo Estado”-.

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ConceptoDefinicion.de  En otras zonas de Europa el nacionalismo surgió en parte debido a los mismos ideales liberales de la revolución

Una vez puntualizadas estas disposiciones y conceptos, que como ya he explicado dejan de modo muy subjetivo -en lo que a derecho internacional se refiere- la catalogación de pueblo, país, nación y Estado en referencia a la relación entre pueblo-país, pueblo-nación y pueblo-Estado podríamos estar discutiendo eternamente, según el punto de vista de cada cual e intereses cuál es la que define a Cataluña y a los catalanes, que, indudablemente son un pueblo, tanto por sus características históricas, lengua y costumbres. Otra cosa es que sean un pueblo-país, pueblo-nación o un pueblo-Estado. Y aunque así fuera y alguna de estas definiciones encajase, no hay que olvidar que se pierde el primer y fundamental paso y voluntad para ello, “que represente a la voluntad mayoritaria de los miembros de un orden territorial determinado” Algo que hoy no se da; y por tanto, no puede obtener el reconocimiento internacional tan deseado y buscado por el nacionalismo catalán.

Además de que, en el punto 5º ya se hace mención a que “En los territorios en fideicomiso y no autónomos y en todos los demás territorios que no han logrado aún su independencia deberán tomarse inmediatamente medidas para traspasar todos los poderes a los pueblos de esos territorios, sin condiciones ni reservas, en conformidad con su voluntad y sus deseos libremente expresados, y sin distinción de raza, credo, ni color, para permitirles gozar de una libertad y una independencia absolutas”. Es decir, la recomendación de acceder a la voluntad soberana de los pueblos excluye de facto los pueblos autónomos. Creo que Cataluña lo es, históricamente, jurídicamente, geopolítcamente, económicamente, etc.

Con estas premisas del derecho internacional y sin mediar en otras disquisiciones históricas. o de otro carácter, Cataluña no cumple las condiciones para la tan ansiada autodeterminación de una parte de su sociedad, primero, por no contar con la voluntad soberana y popular de la mayoría de esta, y segundo, por ser un territorio autónomo dentro de un país-nación y Estado reconocido internacionalmente. Que la lícita aspiración de una parte de la sociedad o pueblo catalán sea atendida por considerarse un pueblo independiente, por lengua, historia, costumbres; e incluso por la discutida territorialidad “dels Països Catalans” no es suficiente para adquirir el carácter de pueblo colonizado, subyugado, dominado y explotado por una nación o país extranjero. Es así de simple, pese quien le pese y guste o no a quien no guste.

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Enciclopèdia.cat  els Països Catalans. Mapa dels Països Catalans

Que con ello una parte del nacionalismo catalán, además quiera malear y adulterar la historia su pueblo y del propio Estado español, para conseguir sus objetivos, no es más que una estrategia manipuladora para demostrar su carácter de pueblo-Estado. Ejemplo serían los argumentos históricos como los propuestos por el historiador catalán Víctor Cucurull, miembro de la Asamblea Nacional Catalana, afirmando que, Cataluña descubrió América 15 años antes que España en una expedición marítima catalana dirigida por “Colom” –Colón-, de origen catalán este – cuando al día de hoy todavía se discute y debate la nacionalidad del personaje histórico, aunque la hipótesis histórica más reconocida y aceptada es la del origen genovés – o que Cervantes era catalán, y por tanto, “el Quijote” y el “siglo de Oro español” serían el siglo de Oro catalán. Si bien no se ha podido determinar el lugar y  la fecha exacta de su nacimiento, sí sabemos que, desde mediados del siglo XVIII la patria de Cervantes fue -Alcalá de Henares-, así como el día en que fue bautizado, el 9 de octubre de 1547, por tanto, el aprovechamiento de certificación documental hacen que se pueda elucubrar y manipular el origen como así hace susodicho historiador con el caso del más famoso de nuestros literatos y que el Sr. Cucurull, en sus peregrinas aseveraciones, no ha dudado en hacer catalan por imperativo legal, amén de que se olvida que en la época colonizadora de ultramar  como en el medioevo hablar en castellano antiguo, latín, árabe, catalán, hebro, etc. era más común, de lo que es hoy en día la pluralidad lingüística. Pero que Cervantes hablaba y escribía en castellano antiguo, eso está más que documentado, al igual que Colón parece ser que era multilingüe y hablaba en latín y castellano indistintamente.

O hablar de que Cataluña es la primera nación histórica del mundo cuando todos los que hemos estudiado historia sabemos que el concepto de estado nace de las ciudades-Estado mesopotámicas entre 3.200 a.C. a 2.900 a.C, en el conocido como “período de Uruk” – en el que se desarrollan la agricultura, contabilidad, escritura cuneiforme, sello cilíndrico y otros avances de civilización, tal como ahora-  ;y que, posiblemente iniciara su andadura con “el período de El Obeid” hacia el 5300 a.C. y el 4574 a.C.  según las muestras de carbono 14 encontradas en diferentes excavaciones arqueológicas.

O pretender según el profesor Jaume Guillamet que Quim Torra sea el 131º presidente de la Generalitat, cuando en realidad es el décimo president. Esta afirmación adulterada, viene de la corriente historiográfica que defiende el origen centenario de la Generalitat según la obra De Berenguer de Cruïlles, “Els 125 presidents de la Generalitat de Catalunya” (Pagès, 2000), donde se argumenta que la Generalitat, pese a las evoluciones experimentadas a través del tiempo, nació en 1359. Dato erróneo, pues aquella Generalitat medieval, llamada Diputación General, poco tiene que ver —más allá del nombre—, con la Generalitat actual, – ya que esta institución, La Diputación General, fue creada para recaudar impuestos y ya existían organismos similares en los reinos de Aragón y Valencia, así que, el concepto actual nace de la II República (aunque en Cataluña han habido 3 proclamaciones republicanas más – 1641, 1873 y 1934- )  proclamada por Francesc Macià el 14 de abril de 1931 como “República catalana”. Tres días después de esta proclamación tres ministros del Gobierno provisional, entre ellos, los catalanes Lluís Nicolau d’Olwer y Marcelino Domingo, viajaron a Barcelona para ofrecer a Macià abandonar la idea de República Catalana por la de República Española a cambio de “la elaboración de un Estatut de Catalunya que refrendase el modelo de República autonómica en España. Macià aceptó y nació la actual Generalitat. En fin, podría continuar rebatiendo hipótesis históricas o jurídicas, pero no valdría de nada, porque hay un concepto que no entiende ni de historia ni de razonamientos, sean jurídicos, históricos o simplemente lógicos que es el de los sentimientos, y si estos son de carácter nacionalista, entonces hablamos de un acto o sentir fundamentalista por su carácter sectario, por concepto de supremacía por consanguinidad o raza. Y eso es algo que, como en la religión o cualquier otro dogma carece de la más lógica que el propio acto de pertenencia, credo o fe.

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Miguel de cervantes y Saavedra, ilustre catalán según la hipótesis del nacionalismo en versión de su historiador Víctor Cucurull

Como escribió el filósofo francés Joseph Ernest RenanLo que constituye una nación, no es ni el hablar una misma lengua, ni el pertenecer al mismo grupo etnográfico, sino el poseer en común grandes cosas en el pasado, y la voluntad de hacer otras más grandes en lo futuro.”  Por eso, y como en cualquier tipo de nacionalismo, el carácter es selectivo y sectario, de ahí que se genere un semi estado de locura  e histeria histórica para justificar el mismo para y por la autodeterminación, y en Cataluña no es diferente.

El carácter de universalidad cantado desde Marx a otros grandes humanistas, pensadores, filósofos, etc. como Geroge Orwell, Stefan Zweig, José Ortega y Gasset, Ryszard Kapuściński, etc. independientemente de tendencia política, vieron como el nacionalismo sólo es un modo de exclusión y dominación que impide como escribió Isabel Allende que… “La humanidad pueda vivir en un mundo unido, donde se mezclen las razas, lenguas, costumbres y sueños de todos los hombres. El nacionalismo repugna a la razón. En nada beneficia a los pueblos. Sólo sirve para que en su nombre se cometan los peores abusos”.

Por Jordi Carreño Crispín @JordiCris.

 

El Galapagargate de Irene y Pablo en mil palabras. “Con un poco de pasta, casta”

Pablo e Irene, Irene y Pablo nos han sorprendido esta semana con la adquisición de la que será su nueva morada, nada que decir a eso, en su derecho están y con su dinero son libres de hacer lo que les apetezca, pero…

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Imagen de la película Julio César (Julius Caesar)  de 1953 basada en la obra de teatro homónima escrita por William Shakespeare e interpretada por Marlon Brandon

como nos cuenta Plutarco en sus “Vidas Paralelas” en la anécdota que hace referencia a la cena en casa del noble Publio Clodio Pulcro en la que invitó a Pompeya, mujer del César, de la que estaba enamorado, y a la que acudió esta sin que sucediera nada, pero que aun así fue recriminada por el emperador romano por aquello del qué dirán con esta supuesta frase: “la mujer del César no basta que sea honesta; también tiene que parecerlo”, nos deja en la tesitura de que el discurso de ambos está muy lejos de sus aspiraciones privadas y reales.

Es decir, la de aquellos que tienen como principal precepto ético y moral el valor fundamental marxista de la cuestión sobre la propiedad en general y de la propiedad privada en particular, como clave de la teorética marxista en base al funcionamiento de una sociedad justa e igualitaria, y que, además, claman contra la propia injusticia y corrupción del sistema capitalista fundamentado en la estructura del sistema bancario, privado sobre todo, corrupto y usurero que proporciona el leitmotiv del mercantilismo por uso y abuso de este sobre la vida del  ciudadano de a pie, sobre las directrices de su economía, de su vida política y social procurándose pingües beneficios por especulación y avaricia insolidaria.

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El marxismo y el capitalismo dos sistemas o modelos económicos y sociales  totalmente antagónicos

Pues ellos, cuyo discurso es el de paladines del proletariado se permiten el lujo de adquirir una vivienda, no de VPO, como declaman sus oratorias, sino que compran un casoplón en zona pudiente que, amén del coste y condiciones se adquiere con una hipoteca de 540.000€ a 30 años con un trabajo que en principio garantiza seguridad crediticia por menos de tres – a ver a quién le conceden una hipoteca con este tipo de contrato sin tener en cuenta el importe-, al menos el público, y, con un patrimonio creciente en 7 años que permite que Montero, por cierto impulsora de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y según su CV aprendiz y defensora “por la vivienda digna” – ya la tiene- que pasó de casi 20 mil€ de ahorro anual a 76 mil€ en un solo ejercicio e Iglesias que declaró otros 123 mil€ ahorrados más otros bienes que dejan sembrada la polémica, sobre todo en la izquierda, y la mofa en la derecha, por lo que a coherencia de discurso y forma de actuar se refiere, entre otras cosas, por la crítica de este último al Ministro De Guindos por hacer lo mismo, eso sí, la excusa es que el ministro lo hizo para especular y ellos para vivir. Buena defensa.

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Comparaciòn de los códigos éticos  de Podemos y Ahora Madrid en la Sexta TV

Dentro de su propia formación ya han nacido las voces discordantes y críticas como la de José María González, “Kichi”, alcalde de Cádiz que ha defendido que el Código ético de Podemos no es una formalidad sino un compromiso de vivir como la gente corriente a la que representan, e incluso, para poder representarla en las instituciones supone renunciar a privilegios como el exceso de sueldo o “Impedir que Podemos participe de productos bancarios”; y he ahí la cuestión, la clave de la discordia que tanto le cuesta aceptar a los defensores a ultranza sin pararse a analizar el tema.

PDF – Del código ético de PODEMOS – Acceso

¿Es ético que quienes defienden una postura y sistema de vida de forma pública actúen totalmente contraria a la misma en privado saltándose su código? Hay que recordar que el código ético de Podemos recoge en su primer párrafo esta sentencia “La pertenencia a PODEMOS implica un compromiso ético con los valores esenciales del partido que deberá ser suscrito por todas las personas que quieran formar parte de este”.

Como bien apunta y escribe Juan Carlos Escudier en Público.es -creo que nadie puede poner en duda el alineamiento de este medio con la formación podemita- al decir que independientemente de la compra de la casa sendos personajes participan ya de su propia holificación -El holismo supone que todas las propiedades de un sistema no pueden ser determinadas o explicadas como la suma de sus componentes- …, “Montero e Iglesias han dejado hoy de ser políticos para convertirse en personajes de una revista rosa… Tan extravagante es emitir un comunicado para anunciar al mundo el embarazo de Montero y la próxima llegada al mundo de gemelos como repetir la maniobra para explicar con todo de lujo de detalles cómo se disponen a afrontar la compra de su morada, incluyendo la herencia que recibirá Iglesias a la muerte de sus progenitores, algo que no ha debido gustar en exceso a los testadores a los que se les desea desde aquí larga vida y prosperidad

La coherencia filosófica del discurso implica actuar con sentido común y de manera apropiada al mismo, es decir, hacer lo que se dice o predica. Como dijo el poeta americano Robert FrostA la pista de tenis se va a jugar al tenis, no a ver si las líneas son rectas”. Pues bien, parece ser que a este partido por la lucha obrera hay quienes han llegado para dejar el estatus de proletarios para pasar al de burgueses.

Si nos centramos en el propio código ético de la formación en los párrafos que hablan de condiciones económicas y las limitaciones salariales establecidas con carácter general, creo que sendos cargos incumplen sus directrices. Y es ahí donde llega el verdadero origen de la crítica sin que nadie puede poner en duda, al menos sin una buena explicación y argumentación de cómo se pasa por pasta de proletario a casta pues lo que espera la verdadera gente de izquierdas es que su gente no sólo deba serlo sino también parecerlo, sea con camisas de Primark o mercadillo y pisos de VPO o expropiados a los fondos de capitales buitres.

Por Jordi Carreño Crispín @JordiCris

Fuentes utilizadas:

En los enlaces de las palabras en azul.

Código Ëtico de Podemos.

Público.es

Revista UCM Propiedad Privada “marxismo”

Historia de las banderas.

La palabra bandera tiene origen germánico: esta voz proviene de bandwo, que se traduce por distintivo o estandarte.

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El primer vestigio de lo que parece que fue una bandera tal y como se concibe hoy en día y se refiere la vexilología* y se halló en Mesopotamia (Babilonia), tratándose de una placa metálica grabada de más de 5.000 años de antigüedad.

Aunque podríamos afirmar que las banderas han existido casi desde la aparición de los grupos humanos, del hombre en la Tierra, como distintivos de rango o grupales; de hecho, hay indicios fechados bajo definición de vexiloides que eran los elementos que realizaban esta función comunicativa e informativa y que, consistían en tocados, ornamentación de plumas, barro, abalorios y pinturas varias que solían llevar los jefes,  brujos o chamanes de la magia simpática de las antiguas tribus como aun llevan hoy en día las tribus antiguas de los Asaro, Jiwaka, Mursi, Arbore, Samburu, Hulipapua, Maori, etc., etc.

La vexilología es una disciplina auxiliar de la historia que como ciencia estudia la semiótica de las banderas o simbología. Como disciplina científica fue creada por el doctor en la Universidad de Yale Whitney Smith en el año 1957, en EE UU. Poco después, en 1962, fue el director del Centro de Estudio de la Bandera de Whinchester (Massachusetts) quien creó la primera sociedad vexilológica profesional del Mundo.

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Otras muestras de restos de estandartes aparecieron en una tabla de piedra tallada aproximadamente del 3400 a. C.  perteneciente al rey egipcio Narmer y que se conserva en el Museo Nacional de El Cairo. Y en la que se ve una procesión de hombres portando vexiloides, los antecedentes de las banderas, que consistían en largos palos de madera o de metal pintados y adornados en su extremo superior con huesos, pieles, dientes de animales, tejidos, plumas o piedras preciosas a modo de flámulas o gallardetes. Los egipcios fueron los primeros en incluir animales en sus banderas: el buey sagrado Apis, símbolo de Osiris, dios que enseñó a los hombres el arte de la agricultura. El autor del siglo I a.C. Diodoro Sículo escribe en su Biblioteca histórica: “Los egipcios decidieron llevar estandartes al frente de sus batallones. Construyeron imágenes de animales que ahora veneran y los llevaban fijos sobre jabalinas. Todos podían saber su lugar en la formación”.

En el Antiguo Testamento y según la historia o mitología bíblica también aparecen claras alusiones a las banderas, en el Génesis cuando los hijos de Noé abandonaron el Arca tras el Diluvio, parece ser que emplearon para distinguirse una serie de signos con diversas figuras. Creen algunos que el primer uso bélico de la bandera lo formalizó Nemrod, bisnieto de Noé, a quien se le llama en la Biblia “robusto cazador ante los ojos de Dios”, rey legendario de Babilonia identificado por algunos con Gilgamés, protagonista de la epopeya más antigua conocida ya que parece ser que fue el propio Nemrod quien levantó una bandera por primera vez en la guerra contra sus hermanos enarbolando su camisa sobre el palo de una lanza. (ver la historia de la camisa) o en el Éxodo, en su relato de la salida del pueblo hebreo de Egipto en la que Yahvéh le dijo a Moisés: “Los israelitas acamparán cada uno junto a su guion, bajo las enseñas de sus familias”.

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Las Doce Tribus en Símbolo y Bendición .

Aunque podemos afirmar que, para encontrar al primer pueblo que utilizó las banderas tal y como las conocemos hoy tenemos que viajar hasta China, donde se descubrió la seda, material perfecto para su elaboración. Por ejemplo, el Emperador y fundador de la dinastía Zhou, en el siglo XII a.C. iba siempre precedido por una bandera blanca. Los chinos transmitieron el concepto a los mongoles, cuyo ejército, comandado por el general Ghengis Khan fue el primero en utilizar las enseñas como forma de comunicación; desde allí pasaron a la India, sudeste asiático, Oriente Medio, Roma –que copió con descaro el emblema del águila imperial de los vexiloides persas y los usó con profusión– y por supuesto al resto de Europa. (recordamos que los pueblos normandos, germánicos, celtas, iberos, etc. ya utilizaban también vexiloides mayormente de pieles). En la India y cordillera del Himalaya ya gozaba de parecida preeminencia y eran llevadas sobre animales, caballos, elefantes y carruajes constituyendo el primer objetivo del enemigo. Las banderas indias eran triangulares y de color escarlata o verde con una figura bordada en oro. En la Antigüedad, todo Oriente usaba la bandera. A Occidente fue traída por los árabes. Se habla del uso en los primeros tiempos del Islam de banderas debido a la influencia india, estas eran sencillas: negras, blancas o rojas. El pendón o estandarte de Mahoma era negro, el color de la venganza. Los primeros califas lo utilizaron, aunque más tarde la dinastía fatimita adoptó el verde, que quedó consagrado como color del Islam. El creciente blanco, como símbolo mahometano no es anterior al siglo XIII.

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Los tanguts (de origen tibetano) postrándose ante Gengis Kan. Autor Liu Yong Hua – Arre Caballo

La caballería romana utilizaba una banderola llamada vexillum, que Tito Livio, que escribió la historia de Roma, desde la fundación de la ciudad hasta la muerte de Nerón Claudio Druso en 9 a. C. describe la bandera o vexillium como una pieza cuadrada de tela sobre marco cruzado al que posteriormente sustituiría el lábaro o estandarte imperial, que era algo mayor, hecho de seda púrpura bordada en oro, estandarte real que se convirtió luego en la primera bandera de la Cristiandad tras la conversión del emperador Constantino I el Grande en el siglo IV. De hecho, la bandera comenzó a reglamentarse en la antigua Roma, obligando a seguir ciertas normas fijas, a rodearse de algún protocolo. La bandera de la legión romana tenía cinco enseñas: el águila, el minotauro, el lobo, el jabalí, y el caballo, hasta que el general y político romano Cayo Mario suprimió, en el siglo II a.C. todo símbolo militar o político que no fuera el águila, que pasó a ser insignia única. Desde esta época se inició el protocolo del juramento a la bandera. La bandera o insignia guerrera se llamó en Roma signumo vexillum.

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Símbolo de la Legión Romana. SPQR SPQR es un acrónimo de la frase latina “Senātus Populus que Rōmānus” – ‘El Senado y el Pueblo Romano’-. Hace referencia al gobierno de la antigua República romana y, actualmente, se usa como un emblema oficial de la ciudad de Roma.

El emperador Constantino I, tras su conversión al cristianismo, suprimió toda bandera que no fuera el lábaro con una cruz: estandarte de tela preciosa de un pie cuadrado en el que estaba bordado el monograma de Cristo, que todavía figura en el centro de la bandera de Italia. De hecho, la cruz figuró en muchas banderas medievales y renacentistas y aún se conserva en la de muchos estados. La cruz de los estandartes y banderas francesas y españolas era roja; la de los alemanes, negra; la italiana, amarilla. Los Papas bendecían las banderas de los cruzados y de cuantos defendían la causa de la Cristiandad.

En el siglo XI, durante la Edad Media, los estandartes comenzaron a utilizarse para representar a los reinos, comarcas, y tierras nobles como condados, etc., y también se estrenaron como señal de distinción en el mar. En 1297, Inglaterra por orden del rey Eduardo I ordenó y obligó a que sus barcos utilizaran sus signos de identificación nacional, aunque aparece documentada en grabados y cerámica egipcia que ya hacían uso de banderas en sus barcos 2.000 a.C.: Por ej. Un estandarte con los signos del pescado o lanzas con penachos eran formas menores de señalar la presencia de un batallón o de un cuerpo de gente armada, según muestra la escultura asiria del siglo IX a.C.

Los reyes godos de España tuvieron como signo más usado el león: en la adarga del rey Rodrigo figuraba. Don Pelayo, que quería conservar la tradición, tras conquistar León en el 722 puso por armas un león de gules en escudo de plata, que luego cambió por una cruz. El emperador Alfonso VII, para celebrar la unión de Castilla, León y Galicia tomó por armas el castillo y el león.

Las ciudades fueron adoptando diferentes banderas como símbolos de reconocimiento y fue en el siglo XVI cuando se produjo la estandarización de los colores y los signos. Así, banderas tan revolucionarias como la francesa –de 1794, patrocinada por el Marqués de Lafayette y que unía los colores de París, azul y rojo, con el blanco de los Borbones– y la americana son uno de los símbolos de la Era Moderna que logró derrocar al Antiguo Régimen; las banderas comienzan así a representar ideologías. Al final de la Edad Media la bandera fue aceptada como representación de un país, y por ello objeto de respeto y pleitesía

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La Revolución francesa. Pintura de Eugène Delacroix, erróneamente asociada a la Revolución de 1789

Hacia 1875 aparecen las primeras enseñas nacionales y las de los clubes marítimos, y a partir del siglo XX se institucionalizan las banderas de gobiernos, agencias oficiales, fuerzas armadas, universidades, partidos políticos, grupos gremiales y ya más tarde en la modernidad, incluso el de las marcas comerciales, etc. En el ámbito de la representación gremial, así como en el de las cofradías y hermandades tanto de carácter religioso como de adscripción a sociedades más o menos herméticas, la bandera y el escudo comenzaron a ser símbolo parlante de las finalidades de dichas agrupaciones de modo que incluyeron en ella de forma esquematizada los ideales y metas hacia los que propendían siempre que fueran confesables, ya que en caso contrario se elaboraba una especie de signo críptico sólo conocido por los iniciados.

Ha habido, incluso, conflictos internos que se han derivado de la necesidad de elegir una u otra bandera nacional. Fue el caso de Alemania tras la Primera Guerra Mundial, entre los partidarios de restaurar la bandera tricolor de 1848 –procedente de una república democrática– y los que preferían mantener la diseñada por Bismarck en 1867; la discusión se zanjó con la llegada de Adolf Hitler al poder en 1933: el dictador apostó por la de Bismarck, siempre que se utilizara junto a la del partido nazi. O la propia España con la llegada de la II República y la dicotomía entre la rojigualda o tricolor republicana (el rojo y amarillo representan a la antigua corona de Aragón y el morado a Castilla Comunera como unificador del resto del Estado)

Un conflicto parecido sucedió en Canadá en 1960 o en Sudáfrica en 1920 –entre los partidarios de mantener la Union Jack y los que querían deshacerse del emblema de la metrópoli–. La solución llegó en ambos casos con un referéndum nacional.

Por tanto, podemos decir que, las banderas, oficiales o no oficiales, actualmente son las encargadas de generar según la vexilología las señas de identidad grupal, de un país, comunidad, etc., tratando de comunicar la encarnación y transmisión de los valores comunes que los mantienen unidos, las características que comparten ya sean geográficas, culturales, políticas, históricas o de cualquier otra índole. De ahí la historia común o coincidencia de muchas banderas de países o grupos que hacen que sus banderas sean prácticamente iguales. También forman parte de los sistemas de comunicación y lenguajes de signos y señales internacionales como el lenguaje marítimo.

El factor más importante para que perduren, según Tomás Rodríguez Peñas, secretario de la Sociedad Española de Vexilología (SEV) es que estas sean aceptadas por las personas a las que representan; si no hay identificación, es absurdo que existan”.

Por @JordiCris

Fuentes consultadas y /o utilizadas:

  • Artículo de la revista QUO ¿Por qué hay banderas?

http://www.quo.es/ser-humano/origen-de-las-banderas/por-que-hay-banderas

  • Historia de las banderas y estandartes. Descubre su origen.

http://www.curiosfera.com/historia-de-las-banderas-y-estandartes/

  • La historia de las banderas del mundo – SobreHistoria.com

https://sobrehistoria.com/banderas-del-mundo-historia/

  • Signos y señales – Muy Interesante

https://www.muyinteresante.es/cultura/arte-cultura/articulo/signos-y-senales

  • ¿Cuál es la historia de las banderas de las comunidades autónomas …

www.europapress.es/…/noticia-cual-historia-banderas-espana-20150723170813.html

  • Historia de las banderas del mundo – El Orden Mundial

https://elordenmundial.com/2016/01/16/banderas-del-mundo-historia/

  • La familia de las Banderas

http://www.quo.es/ser-humano/origen-de-las-banderas/las-familias-de-banderas

  • Colores y Heráldica

http://www.quo.es/ser-humano/origen-de-las-banderas/colores-y-heraldica

  • Cómo se fabrica una bandera

http://www.quo.es/ser-humano/origen-de-las-banderas/como-se-fabrica-una-bandera

Otras fuentes y enlaces en las palabras con link en color azul.

 

Pensamiento crítico. Huyendo de la psicología de masas en la medida de lo posible.

Decía Sigmund Freud que, “El individuo se le ve como miembro de una tribu, pueblo, casta social o institución que se organiza en una masa o colectividad“.

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Historia de las masas por Eduard Montagut

De manera muy simple y sin ánimo de ofender a nadie, menospreciar o criticar os dejo algo que hace mucho tiempo me ayudó a entender por qué el pensamiento crítico e individual es importante. Por qué huyo de consignas y dogmas, por qué es mejor adaptar modelos filosóficos diferentes en la actitud y el pensamiento sobre el encasillamiento ideológico o comportamiento colectivo. Coger lo que me gusta de aquí y de allí y formar mi propio estado de pertenencia a multiplicidad de masas que me permiten no anclarme en paradigmas y reglas únicas. Ir por libre dentro de la casi imposibilidad de asociación o pertenencia a un grupo o una masa, a no ser que seas asceta. Este punto de vista ni me da ni me quita la razón, no me hace mejor que nadie, mis puntos de vista pueden ser, y son, tan erróneos o acertados como los de cualquiera y defendiendo con criterio propio los cánones que me he impuesto, aunque sean de otros o sean normas generales pero con el principio ilustrado que Freud criticaba en la psicología de masas. Decidí agruparme con la mayor de todas, la que está formada por muchas más, la humanidad.

Por eso huyo de fronteras y banderas, de consignas y soflamas que inducen los líderes a sus masas. A partir de aquí, que cada cual saque sus propias conclusiones y opiniones y vea dónde está o se reconoce posicionado. Si de algo estoy convencido es que en mi interior hago lo que deseo hacer y, de cara a la galería, por mucho que yo mismo me haya intentado definir poca gente me puede etiquetar. Me han llamado rojo, facha, conservador, burgués, proletario de clase media, pijo, manipulador, mentiroso, subjetivo, moderado, indefinido, unidireccional y otros muchos adjetivos y lindezas más que lo único que hacen es reafirmarme en mi pensamiento, porque cuando los demás son incapaces de encasillarte es que no eres como los demás, al menos en una buena parte. Entre otras cosas porque tengo asumido mi don dual como todo hijo de vecino y actuó en consecuencia de ello. Puedo estar de acuerdo o desacuerdo en todo según mi propio criterio. Normalmente busco la ponderación entras los dicótomas que surgen.

La psicología de masas es algo que ya analizaban en la Grecia clásica filósofos como Platón o Aristóteles realizando hipótesis sobre la organización de las sociedades en las que un patrón se repite entre las personas que formaban dicha sociedad. En la era más moderna (la era moderna históricamente son los períodos históricos en los que se divide convencionalmente la historia universal, comprendidos entre el siglo XV y el XVIII), es decir, a partir del siglo XX, filósofos, sociólogos, médicos y otros científicos como Lewin, Le Bon (La teoría de las Masas), Mc Dougall, Freud, Durkheim o Adler llevaron a cabo investigaciones que determinaron unos patrones comunes dentro del comportamiento tanto individual como colectivo. Este último es el que define el término “Psicología de Masas“.

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Sigmunt Freud – La Psicología de Masas

La psicología de masas es el estudio del comportamiento de los grupos colectivos. Es decir, es la rama que se encarga de investigar y analizar el porqué los individuos se contagian del comportamiento de los demás y se limitan a repetir ese mismo comportamiento sin cuestionarse nada, repercutiendo esa influencia en cualquier aspecto de la vida, ya sea política, religiosa, social, económica, deportiva, musical, moda, etc. La cultura en dichos grupos sociales está relacionada con unos valores y cánones compartidos grupalmente. Es decir, se centra en la inexistencia de autonomía individual dentro del grupo. Una persona que forma parte de una masa deja de ser independiente, es más, se subordina inconscientemente al grupo al que pertenece aunque piense que sus acciones son actos libres. Practican la pertenencia como un axioma.

La psicología de masas se fundamenta en tres principios básicos que son: 1- La naturaleza social de los individuos. Su comportamiento marcado por sus genes biológicos y costumbre cultural. 2- Su relación con los demás. Conducta del individuo por contagio en los grupos colectivos. Tienden a hacer las mismas acciones que ven en los demás en la interactuación grupal. 3- Su representación de la vida en sociedad. Al verse presionados por los otros grupos sociales o poderes las personas acaban cediendo ante una idea dominante.

Una vez que el individuo forma parte del grupo colectivo se deja llevar por los sentimientos y se une a estos dejando de lado sus hábitos anteriores sin cuestionarse si son correctos o no. Es más, los actos que social o legalmente puedan ser aceptados por otros grupos no son necesariamente aceptados por intereses propios. Excluyendo así a otros grupos.

Manipulacion-mediatica por Psicología Social - Blogger

Manipulación mediática por Psicología Social – Blogger.

Los sentimientos de la masa siempre son simples, predecibles y exaltados pues esta no quiere ser dominada pero por el contrario desea someter a la vez. La sociedad en masa presenta características negativas como son: la impulsividad; inconsciencia; falta de perseverancia; es influenciable, tiende a la credulidad; es acrítica; voluble; intolerante y excluyente. En la masa predomina una falsa ilusión sobre lo real, es incapaz de ver otros estadios que no sean los propios. Una de las características más negativas a resaltar es que, los grupos colectivos al unirse convirtiéndose en masa presentan un bajo rendimiento intelectual al no ejercitar la mente por sí mismos y al verse afectados por el nivel del aumento de la afectividad sobre la capacidad de pensamiento individual. Intentan nivelar el nivel intelectual. De ahí que requieran de una fuerte presencia y liderazgo que la dirija y el discurso de pertenencia, argumentos y objeciones son homogéneas y no atienden más razones que la de sus líderes. La masa actúa y se deja arrastrar por las soflamas y mensajes del líder. Es lo que se llama seguimiento del apotegma  , lema o consiga del líder.

Las masas pueden ser estables, cuando consagran su vida para encarnarse en un orden de normas e instituciones sociales o efímeras que son las que se unen con miras a un tipo de interés pasajero. (Ambas pueden incluir otros grupos o masas con el mismo interés). De hecho un individuo suele formar parte de varias o muchas masas. Forma parte de un Estado, de un grupo político, grupo social, cultural, deportivo, etc. Como individuo elige de qué masas quiere formar parte y, al formar parte de  renunciar generalmente al individualismo per se. (ver presentación de La Psicología de las Masas de Bertha Maribel Pimentel Pérez– 62 diapositivas)

Indudablemente el ser individual necesita tener asociación y sentimiento de pertenencia a un grupo o masa, todos necesitamos del reconocimiento y participación grupal porque somos seres sociales, sentimentales y dependientes. Pero, como criticaba Sigmund Freud ( en la Psicología del las masa y el yo) eso no es óbice para que el ser humano individual pierda autonomía y capacidad crítica y de raciocinio. Freud pensaba que, “el ser humano debe de tener la posibilidad de elegir lo que quiere, porque desea y piensa” y hacía hincapié en la idea de que la igualdad social es la raíz de la conciencia moral, social y del sentimiento del deber.

Redes sociales dominio de masas.

Redes sociales dominio de masas

Los colectivos extremistas actúan con normas de grupo bastante simples y radicales como son la obsesión, el fanatismo o el favoritismo pensando que son poseedores de la verdad absoluta o que algo es sagrado e intocable. Son los grupos que muestran más desobediencia hacia las normas sociales, leyes o cánones grupales mayoritarios, religiosos, etc. y, suelen plasmar sus enfados o frustraciones con el resto con actitudes intransigentes o beligerantes llegando en muchas ocasiones a la violencia como argumento aunque el propósito haya sido pacifista. Ej. grupos radicales de defensa animalistas o de la vida que atacan personas.

Hay ciertas características como la educación recibida y unas relaciones sociales deficientes, poseer prejuicios, o la debilidad de carácter de una persona que desea ser aceptada en cualquier grupo o integrada en una sociedad, sea la que sea, son las que la invitan a declinarse por un grupo de carácter extremista. Además, situaciones como la pobreza, la desigualdad social, la debilidad o miedo del líder que forma de modo estricto o con unos valores muy marcados o en condiciones de opresión también puede decantarnos por este tipo de colectivos más radicalizados. Estos grupos acaban obsesionándose y se ciegan por un idealismo que puede llevarlos a la autodestrucción masiva. Se puede decir que se guían por las emociones de sus ideales y carecen de racionalidad por este hecho.

Por estos motivos para la comprensión de la psicología de masas es muy importante mantener la paz y el bienestar social ya que está comprobado históricamente que las actitudes extremistas han derivado y pueden derivar en violencia. Es tan simple como que el hecho marcado como el cambio por una revolución suele ser violento a excepción de muy pocos casos como la descolonización iniciada con Ghandi, que aun así tuvo hechos violentos o la caída del Muro de Berlín que fue un acto masivo que llevo a las desintegración de los países satélites de la extinta URSS.

En fin, las conclusiones será múltiples individualmente pero estoy seguro que no variarán en nada en los comportamientos grupales. (Eso me incluye  a mi también). Es la historia de nuestra especie, es la historia de la humanidad. Al fin y al cabo, todos en una media u otra seguimos preceptos, apotegmas, ideas o ideologías y filosofías que nos etiquetan o incluyen en grupos o masas por muy independientes que seamos o nos creamos.

Jordi Carreño Crispín  @JordiCris.

“Derecho a decidir” y los límites del derecho de autodeterminación”…

La no intervención, la autodeterminación como expresión de la libre voluntad de los pueblos, excluye beligerancias inconsistentes y reñidas con el total respeto que mantenemos a la soberanía de las naciones.”  – Arturo Umberto Illia.

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A colación de la actualidad creada en Cataluña y resto del Estado español por el llamado “Procés” de independencia, la actuación del Gobierno de la Generalitat y, las diferentes corrientes jurídicas, políticas y sociales que apoyan o no este procedimiento que, a casi toda vista, nacional e internacional, ilegal, sobre el referéndum de independencia de Cataluña, nada mejor que este artículo publicado en la página Confilegal.com de uno de los juristas más prestigiosos de este país y reconocido por la comunidad internacional. Qué cada cual saque sus conclusiones.

@JordiCris.

Es preciso preferir la soberanía de la ley a la de uno de los ciudadanos. – Aristóteles.

 

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Javier Junceda. Jurista y escritor.

El derecho de autodeterminación está recogido en el primer precepto del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, así como en diversas resoluciones de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (entre otras, las célebres 1514 (XV) y 1541 (XV), vinculadas a la descolonización; la 2625 (XXV), que la extiende a otros ámbitos; o la 1803 (XVII), relativa a soberanía sobre los recursos naturales).

El citado tratado, ratificado por España en 1977, proclama el derecho a la libre determinación de los pueblos en un doble sentido, como así ha venido perfilando la doctrina internacional: por un lado, en su vertiente externa, relacionada con la soberanía, y por otro en su aspecto interno, ligado a la autoorganización política para alcanzar mayores cotas de desarrollo socio-económico o cultural de los pueblos, preservando su identidad.

La autodeterminación externa es sobre la que gravita el eufemístico “derecho a decidir”, un término desconocido en el derecho universal y que tal parece diseñado para sortear el régimen establecido internacionalmente sobre el derecho de autodeterminación, como a continuación veremos.

La libre determinación externa, por tanto, atribuye a un determinado pueblo, de acuerdo a la legalidad internacional, la plena capacidad para decidir la formación de un Estado independiente, la libre asociación, la integración en un Estado ya existente o, en fin, la adquisición de cualquier otro estatuto político libremente decidido por la población.

Ahora bien, este “pueblo” al que se refiere el derecho internacional no es cualquiera, sino el sometido a colonialismo, con gran separación geográfica de la metrópoli o con diferencias étnicas radicales con ella (resoluciones 1541 (XV) y 2625 (XXV); o los que estén sujetos a dominación por una potencia extranjera, entendiéndose como tal la intervención mediante el uso de la fuerza y la ocupación militar, nunca, por ejemplo, por vínculos o sometimientos económicos, pongo como caso (resoluciones 1415 (XV) y 2625 (XXV); o el conjunto de minorías o habitantes de un Estado que padecen violación sistemática de derechos democráticos palmarios (resolución 2625 (XXV); o los grupos diferenciados de un Estado a los que no se les permite con plenitud ningún ejercicio de su autogobierno (resolución 2625 (XXV); así como los grupos étnicos o indígenas o minorías oprimidas notoriamente (resoluciones 1723 (XVI), ó 2625 (XXV), entre otras).

Es decir, fuera de este generoso catálogo de colectividades, no es posible encontrar acomodo al derecho de autodeterminación externo, sino llegado el caso del interno, siempre que de facto y de iure se esté impidiendo a esos pueblos el ejercicio de sus posibilidades de autogobierno y de progreso en los más diversos ámbitos, como sucede cuando están siendo sometidos a persecuciones sistemáticas o discriminaciones extremas (objetivamente acreditadas), que lo dificulten, como sucedió con el Apartheid sudafricano.

Como es natural, esta perspectiva del derecho internacional parte de un hecho incontestable: la práctica totalidad de los Estados que conforman la comunidad de naciones están compuestos de forma sociológicamente muy plural, una razón por la que dar entrada al derecho de autodeterminación en términos amplios e indeterminados, daría lugar sin duda a una indeseada fragmentación territorial que no solamente generaría secesiones en cascada (siempre cabría algún particularismo que atender), sino que haría lisa y llanamente ingobernable el planeta.

De cuanto antecede se desprende, por tanto, que el llamado “derecho a decidir” no parece ajustarse ni al derecho interno español ni al internacional al que pretende apelar, salvo que con esa expresión entrecomillada se esté hablando de otras cosas que ninguna relación guardan con lo jurídico.

JAVIER JUNCEDA.

Jurista y escritor, autor de más de un centenar de publicaciones jurídicas. Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Compagina el ejercicio de la abogacía con la docencia del derecho administrativo en universidades de Madrid, Barcelona y Oviedo. Es también el presidente de la Comisión de Español Jurídico de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, con sede en NY.

Autor:  Javier Junceda / Fuente: Confilegal en:

https://confilegal.com/20170114-el-derecho-de-autodeterminacion/

 

Prostituyendo las libertades.

La libertad es frágil, muy frágil y cuando se alcanza hay que trabajar cada día por ella, vigilarla y protegerla para poder mantenerla.

El abrazo de Juan Genovés

Imagen de un cuadro de Juan Genovés

Eso lo sabemos muy bien los que tenemos ya cierta edad y vivimos nuestra infancia en dictadura oyendo a nuestros padres decir que, eso no se puede decir o hacer en público. Fuera de casa no comentes esto o no hagas esto o aquello. Vivimos una Juventud en la Transición entre la esperanza y el miedo y hemos visto el desarrollo, estancamiento y degeneración de la misma hasta el día de hoy por causa del abuso, corrupción e incapacidad de nuestros gestores.

Cuando la libertad es secuestrada y se impone un orden, el que sea, lo difícil es volver al punto de partida. Entonces es cuando añoramos y valoramos la misma. Llegar a este punto es más fácil de lo que parece y de lo que la historia nos recuerda.

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Muerte del dictador e inicio del proceso de Transición en España

Las democracias son débiles, de hecho y como dijo Churchill: “La democracia es el menos malo de los sistemas políticos”. “La democracia es el peor sistema de gobierno, a excepción de todos los demás que se han inventado”. Su debilidad estriba precisamente en la permisibilidad y respeto de todos los que viven en ella dando opciones a que todos se beneficien del sistema, para bien o para mal. De hecho, todos aquellos que atacan a las libertades de los demás del modo que sea, se escudan precisamente en su propia libertad y derechos para hacerlo sin tener en cuenta el de los demás.

Los riesgos que amenazan el poder de las libertades surgen como consecuencia de los nuevos peligros por la evolución de las sociedades, los cambios y necesidades generacionales y de los estancamientos de los sistemas que las han de defender, como las Constituciones y leyes desfasadas, incluso desde hace siglos y que siguen vigentes o, las amenazas causadas por el terrorismo, el narcotráfico, el tráfico de capitales y personas, los brotes de xenofobia, el desarrollo tecnológico con los delitos informáticvos, etc., que pueden conducir a restricciones injustificadas o a la disolución de las garantías jurídicas de un Estado de Derecho.

Ley y justicia

Ley y justicia como garantías de las libertades

Es necesario establecer como preferencia sistemas de defensa de las libertades porque nunca encontraremos solución definitiva al problema de sus límites. Y para ello, hay que protegerla con leyes y normas adecuadas a unos mínimos que garanticen todas las libertades: las individuales, las colectivas, las de expresión, las confesión, sexo, política o de asociación que, cada vez se ven más reducidas por el erróneo intento de preservarlas cerciorándolas, imponiéndolas o adulterándolas por los intereses y avaricias humanas, eso sí, en nombre de las propias  y de la democracia. Un absurdo, prostituir las libertades para defenderlas. Parece una contradicción, pero no lo es. Se pueden hacer huelgas manteniendo mínimos por bien común, por ejemplo. Se puede luchar por algo respetando el deseo de las mayorías. Se puede legislar a favor de los más desfavorecidos sin atacar a los más privilegiados que son los que en su minoría sustentan las economías, riquezas y por ende las libertades. Todo en su justa medida. Qué aporten más los que más tienen, etcétera, etcétera.

La libertad en sus distintas dimensiones es una fuente inagotable de reflexión y debate, pero independientemente de las hipótesis en las que se sustenten los diferentes modelos la libertad es una y única, y se fundamenta en el respeto por la de los demás y por los demás; sin eso no hay libertad que valga, la llamen como la llamen. Citando a Voltaire creo que nadie lo ha expresado mejor que él: “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo”.

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La periodista Empar Moliner quemando una Constitución española en una TV autonómica pública

No se puede hablar en nombre de la libertad y de la democracia prostituyendo a las mismas, y eso, debería formar parte de la educación y de la formación de nuestras generaciones venideras que deberían conocer bien la historia en la que se fundamentan ambos conceptos y; sobre todo, deberían conocer bien su propia historia.

Es una verdadera sandez defender ambas concepciones sin mantener el contexto de decoro, buena educación y respeto a la propiedad y dignidad de las personas que son diferentes a uno. Las libertades se defienden con la palabra y el derecho y no se imponen con actos violentos y vandalismos que no defienden ideas; sino que lo quieren es imponer voluntades.

Es justo y de derecho manifestarse, reclamar un ideal, una opción política o social, un derecho, el que sea, un Estado o nacionalidad sea cual sea la opción; pero, nunca debe traspasarse el límite de robar una libertad por otra, imponerla sin contar con el precepto de mayoría, de utilizar la ilegalidad, el desacato, la represión o la violencia, pues ahí es cuando se corre el verdadero riesgo de perderla o de prostutirla.

Las libertades se defienden con igualdad, que no significa pobreza, con derecho que no significa imposición, sino consenso, con justicia que es la suma de ambas, con respeto al prójimo y empatía y; sobre todo, con el verbo y el razonamiento, pues en la palabra y el raciocinio están su escudo y espada.

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Manifestación en defensa de la Democracia y la Constitución durante la Transición

No me habléis de libertades sin respetar su máxima, el derecho a la diferencia y el respeto a las mayorías. Lo demás, es pura demagogia y prostitución de las mismas.

@JordiCris