El advenimiento republicano de España.

España al día de hoy está históricamente en mejor disposición de iniciar un proceso de cambio para la implantación de un modelo de Estado republicano que durante la II República o “La Transición“.

1864_1

86 años después el republicanismo aún recuerda con añoranza la República tricolor y su modelo totalmente obsoleto soñando con el advenimiento de la Tercera pero el sentido común manda empezar la casa por los cimientos y no por el tejado…

Para que el republicanismo avance en España tiene la obligación de adaptarse a los nuevos tiempos y modificar su mensaje en base a la esencia de la corriente de pensamiento ilustrado, del propio republicanismo obviando partidismos, forma organizativa y tendencias como las unionistas, centralistas, federalistas, separatistas, conservadoras y/o progresistas.

Lo primero que hay que entender es que el republicanismo no es una opción política, no es de izquierda ni de derechas, es un modo de entender y ordenar la vida socialmente bajo una filosofía o pensamiento fundamentado en un modo de gobierno determinado, opositor de los sistemas absolutistas, monárquicos, aristocráticos y teóricos apartando los sistemas de gobierno corruptos por el poder privilegiado u oligárquico. Aquí no caben modelos económicos, pues a estos los traerán las diferentes alternativas de gobernabilidad, las tendencias más progresistas con sistemas más o menos socializados y las opciones más conservadoras con arquetipos más capitalistas.

La caída demostrable en números de la percepción de los españoles sobre su monarquía es más que evidente, el índice más bajo de popularidad desde la llegada de la democracia pese al pequeño repunte logrado desde el 2014 con la abdicación del monarca y el relevo del actual rey Felipe VI. A los números me remito: Hasta el año 2004, la monarquía era, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la institución mejor valorada por los españoles. En 1995, obtuvo 7,4 puntos sobre 10. En 1998, 6,72. En 2006, esta valoración descendió hasta un 5,19 y a partir de 2011, la monarquía solo cosechó un suspenso tras otro, un 4,89 en 2011, un 3,68 en 2013 y un 3,72 en abril de 2014. Actualmente se sitúa en 6,4 sobre 10 con la recuperación del actual jefe de Estado, eso indica que casi un 3.5 de españoles apoyarían una opción republicana, un 0.1 no se define y del 6.4 el 73% apoyan a Felipe VI no a la institución; es decir, 1.7 podrían ser opciones republicanas dejando el baremo en 5.2 posibles votos por un sistema de república. Claro está que esto son sólo datos teóricos, porque dentro del republicanismo con el modelo actual sus votos no suman más que casi el 25% de los sufragios, o lo que es lo mismo, no llegan a 1/4 de la población con derecho de voto, dado que las alternativas son casi todas de corte representativo de partidos de izquierda radical y algunos moderados.

1482576613_303488_1482674423_noticia_fotograma

El Monarca español, Felipe VI

Esta caída en la consideración de la institución fue de la mano de una serie de escándalos que afectaron a la imagen institucional, especialmente la corrupción en el que están involucrados algunos miembros como la infanta Cristina, y su marido, Iñaki Urdangarín. Pero también las fotografías de Juan Carlos I en una cacería de elefantes en Botsuana en la cual se fracturó la cadera en 2012 y por la que pidió disculpas  y,  obviando las corredurías de rey emérito, que mucho tienen que ver con la nueva caída en los datos de recuperación que  estaba consiguiendo el actual monarca. En paralelo a este  deterioro de imagen del monarca emérito, la institución que representaba y de algunos casos más aislados de posibles corruptelas de delfines o afines al mismo, la opción de una república como forma de gobierno fue ganando fuerza según las encuestas.

De acuerdo con un estudio realizado por Metroscopia para el diario El País, mientras que en 1996, la ventaja de la monarquía sobre la república era de 53%, en 2012, esta diferencia se había reducido a un 16% y por primera vez en los casi 40 años de reinado de Juan Carlos I, la disyuntiva entre monarquía y república –que hasta entonces había sido una cuestión minoritaria- llegó a convertirse en un tema de debate social y real.

En resumen, el planteamiento de un debate político verdadero sobre el futuro de la monarquía depende mucho del desgaste del bipartidismo político actual y, de que se profundice en un cambio del sistema político y de Estado que evite el actual modelo lleno de corrupciones, abusos e instauraciones casi perpetuadas y, para ello se hace necesario romper las barreras e imagen que representa el republicanismo anticuado y arcaico que con el modelo de la II República que por otro lado total e históricamente demostrado, éste no sirvió, fue ineficiente, lleno de disensiones y luchas internas y está al día de hoy caduco. Basta ver las sociedades de modelo socializado cómo van desapareciendo al menos que sean autocracias.

Republicanismo en España

Proclamación de la II República española el 14 de abril de 1931

La oportunidad pasa por el retorno de los partidos más moderados, o de sus miembros con ideario republicano vivo, creando nuevas opciones de inspiración basada en los preceptos republicanos para conseguir una transmisión del propio pensamiento razonado, como una alternativa real, veraz y no como un sistema de enfrentamiento. Pasa también por el hecho de aprovechar la inercia y fuerza del objetivo común con la modificación de la actual Constitución a fin de que permita, una, la posibilidad de referéndum para decidir ése cambio,  dos, el cambio en sí de la misma para poder llegar a la elección o no del modelo de Estado por sufragio universal. O sea, decidir sobre la del cambio constitucional y de modelo de jefatura de Estado en las urnas.

Posibilidades que hoy en día no están tan lejos si las alternativas tienen miras de futuro y son capaces de adaptarse a las nuevas sociedades tecnológicas, globalizadas y cambiantes por sí mismas. No se pueden cambiar las cosas haciendo lo mismo de siempre, la evolución viene a través del cambio y, éste, es el único medio para conseguir el advenimiento del republicanismo en nuestro país.

Manifestación_República_2012

Manifestación por la III República española

La pregunta ahora es… ¿Seremos capaces los republicanos de buscar y consensuar el objetivo común sobre los intereses de las diferentes facciones y corrientes para ser una alternativa única y real por medio de la fuerza legal del voto? A esa pregunta, al día de hoy, yo no me atrevería a darle respuesta. ¿Podría Podemos – porque es la opción mayoritaria de representación republicana al día de hoy – llegar a acuerdos con PSOE, IU, PNV, ER y otras opciones menores? para llegar a incluir la de los conservadores no monárquicos de Ciudadanos y del PP  en opciones futuras por un objetivo superior que el de gobernabilidad y con el que se sumasen en la cámara más del 1/3 real de republicanos al día de hoy. Ahora mismo lo dudo. Pero también no dudo que nunca tuvo el republicanismo español el campo también abonado para su aspiración.

@JordiCris

Eufemismos revolucionarios

Las revoluciones son situaciones donde todo da un giro y se transforma. Donde desde la tecnología hasta las situaciones políticas o sociales más complejas y relevantes cambian gracias a ellas.

fidel-castro-revolucion

El comandante Fidel Castro líder de la Revolución cubana fallecido ayer 25 noviembre de 2016

Les debemos mucho, pero no siempre el resultado es el esperado y paradójicamente han estado mayoritariamente vinculadas a eufemismos que contradicen sus significados primigenios. De las grandes revoluciones por la libertad de los pueblos, la historia de la humanidad nos revela otras realidades y hechos distintos a lo que las mismas pretendieron.

Podemos decir y apuntar claramente en la historia universal que las grandes revoluciones además de las industriales, tecnológicas para mi han sido nueve: La Revolución Francesa, La Revolución Norteamericana, La Revolución Haitiana, La Revolución Rusa de Octubre o Bolchevique, La Revolución China de Mao Zedong, La Revolución Cubana, La Revolución de los Jemeres Rojos, La Revolución de los Claveles y la Primavera Árabe. Todas ellas han cambiado  realidades, mapas políticos e incluso geográficos. No incluyo los “golpes de Estado“, que no dejan de ser revoluciones al fin y al cabo, pero motivadas y destinadas únicamente a los cambios de poder político, orquestados normalmente por corrientes o intereses imperialistas, militaristas, fascistas, etc. Interminable la lista.

Indudablemente la pretensión de todas han sido las de liberar o reconducir a sus pueblos de opresiones tales como monarquías, colonialismo, influencias religiosas o regímenes dictatoriales u opresores -según convengan- y que están pensadas y orquestadas con el leitmotiv de mejorar la vida de sus conciudadanos. Pero la realidad torna diferente cuando a excepción de la Revolución Francesa y Norteamericana, que instauraron los principios ilustrados del republicanismo que nos condujeron a la democracia moderna terminando con el llamado Antiguo Régimen, la caída de las monarquías absolutistas y coloniales (en el caso de Norteamérica) para llegar finalmente al modelo de libertades teóricas occidentales, y aun así tuvieron que padecer en nombre de las mismas las guerras entre jacobinos y girondinos, los Sans Culottes contra los jacobinos, hebertistas y enragés  o el imperialismo napoleónico o, en el caso de Norteamérica las guerras de independencia de los Estados y la propia Guerra de Secesión para llegar a su objetivo final. Quizá la Revolución pacífica de los Claveles sea la única con un coste y resultado óptimo a su origen e intención, porque las demás terminaron bajo el yugo de dictaduras personalistas y tanto o más opresoras que lo marcaban sus objetivos, la de liberar a sus pueblos. Rusia, China, Cuba y Camboya bajo las dictaduras de la hoz y el martillo, Haití bajo los gobiernos presidencialistas corruptos o la sangrienta dictadura de “Papa Doc“, la Primavera Árabe con guerras internas llevadas al ámbito internacional y contra occidente entre suníes, y chiitas y sus diferentes corrientes sufistas, jariyistas, salafistas, wahabistas, en definitiva, la lucha entre árabes, bereberes y las diferentes corrientes islamistas, desde las más democráticas hasta las más fundamentalistas.

revolucion-americana

Quiero decir con ello que bajo las palabras más usadas en el término revolución vienen casi siempre como sinónimos acepciones como “imposición”; en la de pueblo e igualdad “élite”, en la de libertad “control”, en la seguridad “represión”, en pensamiento libre “adoctrinamiento”, en la de enemigo “opositor”, en la de justicia “injusticia” y en la de imperialismo “absolutismo“. Y es que nunca se ha usado tan mal y con tantos eufemismos los términos que engloban a revolución, libertad, igualdad y justicia tantos eufemismos y argumentos que disfrazan lo contrario. Tanto es así que hasta Napoleón que se consideró un ilustrado y revolucionario las definió así: ” En las revoluciones hay dos clases de personas; las que las hacen y las que se aprovechan de ellas.” o frases como la de Stalin que terminó por fulminar a todas las corrientes de adversarios: leninistas, trotskistas, etc. ” No podéis hacer una revolución con guantes de seda”.

bastilla

Y es que el eufemismo parece algo intrínseco y arraigado en cualquier tema relacionado con el gobierno de los pueblos, en el hombre en sí, de ahí que no haya revoluciones que no lleven finalmente al dogmatismo del proteccionismo ideológico de un líder o doctrina, en definitiva, a un sometimiento de un modo u otro.

Sé que muchos no estarán de acuerdo, sobre todo la gente de la izquierda más radical que tiene héroes como Mao, Ho Chi Minh, Fidel, Chávez o Maduro ahora, pero si ésa es su libertad yo se la regalo por mi esclavitud occidental y capitalista que al menos me permite escribir y hablar tal y como pienso, y mis limitaciones son las propias de la ley y las circunstancias propias de los mercados, para bien y para mal. Y aun así, tengo la libertad de quedarme o irme si no me gusta.

Jordi Carreño Crispín  @JordiCris

El Siglo de las Innovaciones. “Hispanidad, ni conquista ni genocidio, transformación hacia el Mundo moderno”.

El siglo XV, llamado el siglo de las innovaciones,  es denominado así porque separó la Edad Media con la Edad Moderna.

nuevo_mundo

Encuentro de Colón con aborígenes / fotografía de Historia Argentina y Universal

Con él, se inician para bien o para mal los cambios socio-políticos, culturales y tecnológicos que harán que el Mundo cambie hacia el progreso más admirable de la humanidad, hasta llegar a nuestros días. Se inicia el movimiento renacentista del “Quattrocento“, la conquista de Constantinopla que determina uno de los cambios más importantes con el cisma del cristianismo y el dominio musulmán haciendo que occidente tuviera que abrir nuevas rutas comerciales hacia Asia y China, en España se inventan el arcabuz y el mosquete, en Alemania nace el primer medio de comunicación y sistema almacenamiento de grandes cantidades de información para masas, la imprenta, o, con el invento sanitario del poeta inglés inglés John Harington que mejoró el concepto del inodoro creando el water closet de válvula.  También la errónea (percepción de apunte mío) expulsión de España de los judíos sefardíes, que habían estado bajo el “Servi Regis“, desarrolló nuevos enclaves de poblaciones judías en Roma, Venecia, Florencia, Marruecos, Portugal, Ancona, Turquía y América, que ayudaron tanto a los aspectos económicos, comerciales, científicos, artísticos, etc., de los mismos iniciando la competencia de otros reinos con la España Imperial descubridora de los nuevos territorios de América. Consecuencia que por partida doble fue el precursor del siglo de Oro español así como su consecuencia del propio declive.

La hispanidad, ni fue un genocidio como tal, ni fue conquista tampoco como único hecho y consecuencia. Fue más bien el acto imperialista que transformó al mundo antiguo desde América diseñando un Nuevo Mundo moderno.

Es muy fácil hacer valoraciones históricas sin conocimiento de causa, sin tener en cuenta cómo eran las cosas en el pasado, las circunstancias que envolvían a las sociedades, y sobre todo, las consecuencias de las mismas sobre la época actual. Las consecuencias del descubrimiento de América fueron varias, tanto para Europa como para América y, lo fueron tanto de tipo económico, social, político como cultural.

Como consecuencias negativas las guerras y luchas que produjeron la  mortalidad masiva de indígenas, tribus, epidemias nuevas y esclavitud, la alta mortalidad de los invasores por las mismas causas y, por las acciones antropofágicas de algunas tribus precolombinas como los acolhuas, cocomes, chontales, coconacas, huastecos o chichimecas. Como aspectos positivos apuntar  el mestizaje y la riqueza producida como consecuencia de la mezcla de diferentes etnias  entre los propios indígenas, blancos y posteriormente negros y asiáticos, mezcla racial que es seña de identidad del Continente y mundo actual. La creación de nuevas ciudades y enclaves con el despertar y desarrollo socio cultural de América, la riqueza compartida entre el viejo Mundo y el Nuevo Mundo y viceversa (no visto desde la explotación colonial del uno sobre el otro, sino de las consecuencias del hecho. Hoy sin duda América sería otra – no sabemos si mejor o peor, pero otra, seguro-).

Centrar un hecho histórico de tanta relevancia y repercusión mundial en un solo hecho, el negativo, es cercenar la historia y las consecuencias de la misma y es negar la realidad pasada y actual en una visión cuanto menos, partidista, interesada y lejos de la verdad, existencia y objetividad que la disciplina histórica representa y del resultado, secuelas, desenlace y consecuencia final, el mundo tal y como hoy lo conocemos y del que todos formamos parte. Sintetizar el descubrimiento en un genocidio es tan absurdo como decir que las muertes producidas por el mismo eran justas y necesarias para el desarrollo. Sucedió y como todo acto, bueno o malo, tuvo sus consecuencias negativas y positivas y fragmentar, reducir a lo perjudicial del hecho obviando todo lo positivo para discrepar de una festividad es tan absurdo como no haber pedido perdón por los hechos acontecidos en su día o negar que solo ha aportado aspectos positivos. Por desgracia la historia de todos los pueblos está escrita antes con sangre que con tinta. No es justificación es un hecho irrefutable.

Jordi Carreño Crispín  @JordiCris

Enlaces a fuentes:

Quattrocento: http://uom.uib.cat/digitalAssets/227/227391_1forteza.pdf

Constantinopla: https://www.estambul.es/historia

John Haringon (Poeta): http://paseandohistoria.blogspot.com/2010/10/el-inodoro-la-mayor-obra-de-un-poeta.html

Significado SERVI REGIS en la historia Sefardí: www.madregot.com/Sefarad.htm

Siglo de Oro español: http://sobrehistoria.com/el-siglo-de-oro-espanol/

Tribus Precolombinas: http://indigenas2158441.blogspot.com/2013/01/historia-precolombina.html

Video Viejo y Nuevo Mundo de Carlos Muñoz / Prezi: https://prezi.com/4nallws37mqp/el-viejo-mundo-y-el-nuevo-mundo

Historia de Argentina y Universal: http://historiaybiografias.com/category/edad-media/

¿Qué queda de Isidoro y Andrés en el socialismo? Crónica de una muerte anunciada.

Desde Suresnes hasta PODEMOS el PSOE en su propia euforia fue incapaz de leer el libro del tiempo y los tiempos adecuadamente y pasó de ser un joven con chaqueta de pana a un viejo enfermo y moribundo.

suresnes

Congreso de Suresnes (Francia) 1974 – Felipes Gonzáles (Isidoro) y Alfonso Guerra (Andrés)

Muchos no lo saben y otros no recuerdan el Congreso de Suresnes (1974) como respuesta a una larga época de tensiones, en la que históricos militantes acusaban a los nuevos ideólogos reformadores de alineamiento con el régimen franquista, diferencias que empezaron en el Congreso de Toulouse de 1972 y, en el que el líder socialista por entonces, Rodolfo Llopis se negó a dimitir llevando el asunto incluso a los tribunales y, haciendo que las diferencias estratégicas que ahora enfrentan a unos socialistas contra otros parezcan un juego de niños. Durante dos años, hasta 1974, el PSOE mantendría una dirección colegiada, de la que formaron parte Nicolás Redondo o Pablo Castellano hasta que irrumpieron demoledoramente aquél equipo liderado por un abogado con chaqueta de pana cuyo nombre de guerra era “Isidoro” y su ideólogo, un Técnico Industrial licenciado en Filosofía y Letras apodado “Andrés”…, eran el hoy acusado de traidor Felipe González y su mano derecha, Alfonso Guerra.

Como entonces, hoy, todos los puristas del socialismo señalaban a Felipe González como Bruto, el hijo de César, el traidor. Aquel que llevara al socialismo desde el postfranquismo de Suresnes hasta el gobierno durante la Transición democrática arrebatándole el poder a los hijos del régimen y consiguiera los mayores resultados políticos del partido con 202 diputados en el año 1982, con un 48% del voto y 10.127.392 votantes contra casi la mitad de AP (Alianza Popular, ahora PP). Todos los errores cometidos después fueron cavando poco  a poco la fosa del PSOE en intentos de conseguir líderes capaces de que se volviera a levantar el puño y la rosa con orgullo. Desde la salida de Felipe González el PSOE ha perdido apoyos en el 97,25% de las localidades, contando que en España hay 8.122 municipios, el PSOE ha perdido 7.898 de ellos, sumémosle la pérdida de 120 diputados desde su mejor resultado y el escandaloso extravío de 4.702.683 votos. Con esos datos en la empresa privada no sólo te despiden, te defenestran de por vida.

noche-electoral-28-octubre-1982-guerra-y-gonz_lez-en-el-balc_n-c_sar-lucas-copia

Victoria del PSOE en la noche electoral del 28 de octubre de 1982

Las idas y venidas desde entonces con una clara falta de liderazgo, de renovación ideológica adaptada a las nuevas necesidades de la sociedad, la ausencia de conexión con las nuevas generaciones y la flagrante falta de miras políticas, incapacidad de debate y la corrupción han llevado al abismo al PSOE. Indudablemente los casos más flagrantes y sangrantes de ésa pérdida se encuentran en Cataluña y Madrid, donde ni la ejecutiva central ni las autonómicas han sido capaces de apuntalar modelos compatibles entre el sentido de Estado y el autonómico, han tenido la incapacidad endogámica de conseguir sinergias con otras alternativas de izquierda y con las opciones sensibilizadas con las nacionalidades históricas, cerrando filas con sus propios adversarios en vez de abrir mente con sus próximos y prójimos y, de esos lodos estos barros. Zapatero invirtió la tendencia en un espejismo que nos trajo a la realidad con una crisis global y una pésima gestión de la misma, pero cayó también por su propia inopia e inoperancia.

Nadie puede liderar un partido con más de 137 años de historia habiendo perdido consecutivamente dos generales y otras tantas más autonómicas con los peores resultados de la historia del partido (Almunia dimitió por la pérdida de 16 diputados), ni con divergencias dentro del mismo y una ceguera supina de la realidad que le envuelve en un aferramiento vergonzoso al liderazgo que no se tiene, ni se ha ganado, basándose en la legitimidad de la bases únicamente, cuando estas están abandonando el barco patroneado por el mismo. Es de locos.

image_content_5469682_20161002023042

Joaquín Almunia dimite  después de perder 16 diputados en la Generales del año 2000 al reconocer que no había conseguido el voto progresista

“El candidato del PSOE reconoce que no ha conseguido movilizar a los progresistas” (Almunia)

Y por último, la negación más evidente, ¿quién ha dicho que con la abstención se permite gobernar otra vez al PP cuatro años más? ¿Desde cuándo dar una investidura es sinónimo de votar los presupuestos generales, dar voto favorable a las leyes o alinearse con el gobierno? De ciegos es ver que nunca se tuvo mejor oportunidad de cumplir con el precepto democrático de que forme gobierno quien más votos saca, pero no que gobierne con carta blanca, tan siquiera con permiso para que gobierne, sobre todo si no se tiene, ni se consigue la mayoría para tal fin. Eso da la oportunidad de hacer la mejor oposición posible, controlar al gobierno e incluso en acuerdos puntuales gobernar desde la oposición consiguiendo un desgaste rápido y una posible moción de confianza o censura que permitan afrontar unas nuevas elecciones con garantías y sin haber ido en contra de todo un país…, eso era tener miras y altura política. Ahora sólo queda un triste sainete y espectáculo espantoso de la crónica de una muerte anunciada desde el año 1989 en que la caída empezó a ser libre y evidente, y no por el desgaste de gobierno…  y ahora… ¿Qué queda de Isidoro y Andrés en el socialismo?  El socialismo murió como ya he repetido muchas veces con Olof Palme.

Mucho trabajo tiene el PSOE por delante, porque por la izquierda le adelanta un PODEMOS que pese a afrontar sus primeras disensiones ideológicas se está apuntalando como la segunda fuerza política a nivel nacional y la primera opción de la izquierda, los lobeznos van a desbancar a los lobos.

Jordi Carreño Crispín  @JordiCris

 

La Historia de Cataluña (Parte II)

De mi artículo anterior publicado el 10 de julio de 2016 dejé pendiente el corte histórico a partir del final del llamado Antiguo Régimen que hoy, 11 de septiembre, día señalado para los catalanes al ser la celebración de su nacionalidad, retomo para pasar a la época histórica moderna que abarca desde la sublevación de Cataluña a la casi entrada en la era de la Revolución Industrial o la “Renaixensa de Cataluña”

im805813196-portada-constitutions-y-altres-drets-de-cathalunya-ed-1704

Constituciones Catalanas, 1585.

El período histórico que va desde el matrimonio de Fernando II de Aragón con Isabel la Católica hasta la paz de Westfalia es una época que comprende la colaboración y participación directamente en las expediciones y campañas militares españolas de los catalanes hasta el reinado de Felipe II que marcaría el inicio de un proceso de deterioro iniciado por la crisis que comienza en Castilla y donde la economía de Cataluña se resiente, pero se mantiene la unidad del reino. Entre los elementos más negativos de este periodo destacan la piratería berberisca sobre las zonas costeras y el bandolerismo en las zonas interiores. La nueva dinámica y las nuevas fidelidades que generaba originaron también un retroceso en la lengua y en la cultura catalanas, que iniciaron una etapa de decadencia

Las Cortes de Barcelona de 1705-1706 tienen una gran importancia por haber sido las últimas de la Cataluña del Antiguo Régimen.

800px-fernando_ii_entre_dos_escudos_del_senal_real_de_aragon

Las Cortes Catalanas según una miniatura de un incunable del siglo XV.Fernando II de Aragón en su trono enmarcado por dos escudos con el emblema del señal real.

Las leyes que por largos años rigieron en Cataluña y que generalmente son conocidas con el nombre de “Constituciones“,  de diferentes tipos y tienen orígenes diversos  y distinta denominación y están basadas en  elementos del Derecho catalán que fueron: Actos de Cortes, Capítulos, Constituciones, Costumbres Generales, Pragmáticas-sentencias (de los diferentes monarcas), Usatges o Usajes, Sentencias arbitrales y hasta bulas apostólicas.

Promulgadas por el conde de Barcelona y aprobadas por las Cortes catalanas entre los siglos XII y XVIII reciben el nombre de constituciones catalanas aquellas normas que se diferenciaban de otras normas legales, como los «capítols de cort» (capítulos de corte) y los «actes de cort» (actos de corte) en que se dictaban a iniciativa del conde y estaban sometidas a la aprobación de las Cortes. Tenían preeminencia sobre las demás normas legales y sólo podían ser revocadas por las propias Cortes catalanas. Como derecho pactado, no podían ser contradichas por decretos o edictos reales.

Sublevación de Cataluña (1640)

La crisis económica, los nuevos impuestos y las nuevas necesidades militares llevan a que se produzca un levantamiento popular en Cataluña. Las razones de fondo son de dos tipos, en primer lugar por las llamadas “causas antiguas” (reducción de los privilegios medievales de la nobleza desde la unión de Aragón y Castilla, no convocatoria y presidencia de las Cortes Catalanas, introducción de algunos de los impuestos que se pagaban en Castilla, y la introducción en Barcelona de la Inquisición nueva en sustitución de la vieja Inquisición que ya operaba desde la Edad Media, y que fue el modelo por el cual se implantó la Inquisición en Castilla en la época de los Reyes Católicos); y “causas nuevas” (la presencia en territorio catalán de tropas extranjeras a sueldo del rey, considerando como tales a castellanas y aragonesas necesarias para defender las fronteras contra Francia en la guerra, pero nunca deseables en tu territorio, y el desempeño de cargos públicos por personas no catalanas. Y en segundo lugar por la política centralizadora del Conde-duque de Olivares, que pretendía unificar los reinos de Aragón y Castilla, reorganizar y subir el pago de impuestos para mantener la guerra de los treinta años.

Durante la guerra existente entre Francia y España desde 1635, los franceses invadieron el Rosellón al mando de Condé y se apoderaron de la villa y la plaza de Salses. Los catalanes levantaron sus somatenes y formaron, con ayuda de soldados reales, un ejército de 25.000 a 30.000 soldados al mando del virrey Santa Coloma, que recuperó la plaza el 6 de enero de 1640, tras lo que Olivares pretendió llevar la guerra al interior de Francia y forzar la paz. Con esta intención se ordenó una leva forzosa de unos 5000 soldados catalanes, enervando aún más los ánimos, con lo que a mediados de marzo los conselleres (Pau Claris) y la Diputación empredieron negociaciones secretas con el Cardenal Richelieu, primer ministro de Francia, que fueron ratificadas a finales de mayo.

La Revuelta de los Segadores.

El 22 de mayo (1640) llegaron a Barcelona 3.000 campesinos del Vallés armados y encabezados por los obispos de Vich y Barcelona. De regreso al Ampurdán, asesinaron a los oficiales del rey refugiados en los conventos obligándoles a retroceder hacia el Rosellón cometiendo estos, actos de venganza en Calonge, Palafrugell, Rosas y otros pueblos.

els_segadors

Revolta dels Segadors 

El 6 de junio, que era la festividad de Corpus (día que posteriormente ha sido recordado con el nombre de Corpus de Sangre), los segadores entraron en la ciudad de Barcelona en busca de trabajo en la siega, siendo acompañados por rebeldes armados, cometiendo distintos saqueos y asesinatos, con una respuesta de los soldados del rey que apresan a un segador prófugo de la justicia por asesinato. La resistencia de los segadores contra la detención de su compañero, los disturbios y combates posteriores y los incidentes sangrientos dan origen a la guerra civil entre los catalanes realistas y los catalanes independentistas y que simpatizaban con el espíritu del levantamiento, aunque el levantamiento comenzó en un primer momento como una revuelta contra las tropas del rey, contra la nobleza y la burguesía, que sufrieron numerosos asaltos, saqueos y asesinatos a manos de los levantados en los primeros momentos.

El embajador francés, Du Plessis Besancon, se reunió en Barcelona con el presidente de la Generalidad, Pau Claris, con la intención de convertir a Cataluña en república independiente bajo la protección de Francia. Se alcanzó un acuerdo mediante la firma del tratado el 16 de diciembre de 1641 y Cataluña se sometió a la soberanía del rey Luis XIII de Francia.

A finales de 1642 murió Richelieu y, pocos meses después, el rey Luis XIII. Por su parte, Felipe IV prescindió del Conde-duque de Olivares. Todo ello marcó un cambio de tendencia en la guerra y, aunque las tropas francesas entraron en Cataluña como aliados de los catalanes, pronto fue evidente para éstos que los soldados franceses se comportaban de igual modo a como lo habían hecho los de Felipe IV.

Un año después fueron recuperadas Lérida y las comarcas leridanas, que no volvieron a caer en manos francesas. En 1648 termina la guerra de los Treinta Años con la Paz de Westfalia, lo que deja libres a las tropas del rey para intervenir en la revuelta en Cataluña.

Tratado de los Pirineos y partición de Cataluña. Partición de Cataluña en 1659.

En 1649 los realistas avanzaron hasta casi Barcelona, donde el comportamiento de los franceses hizo inclinarse la balanza nuevamente a favor de Felipe IV produciéndose incluso varias conspiraciones en este sentido, siendo de destacar la protagonizada por doña Hipólita de Aragón, baronesa de Albi.

En 1651 don Juan de Austria puso sitio a Barcelona recuperando en menos de un año Mataró, Canet, Calella, Blanes, San Feliu de Guíxols y Palamós. La Diputación general reconoció a Felipe IV, provocando la huida de Margarit (presidente de la Diputación tras la muerte de Clarís) y sus partidarios a Francia. La ciudad, en estado de peste después de un año de asedio, se rindió a don Juan de Austria el 11 de octubre de 1652, poco después, el 3 de enero de 1653, Felipe IV confirmó los fueros catalanes, con algunas reservas.

El fin de la guerra se saldó con la anexión del Rosellón, el Conflent, el Vallespir y parte de la Cerdaña a la corona francesa, anexión confirmada en el Tratado de los Pirineos (1659), aunque en la Cataluña transpirenaica francesa los fueros catalanes fueron derogados en 1660 y el uso del catalán poco después, incumpliendo el rey Luis XIV de Francia este tratado.21

Decreto de Prohibición Oficial de la Lengua Catalana en el Rosellón. Abolición de las instituciones y libertades civiles catalanas: siglo XVIII.

El Tratado de los Pirineos o Paz de los Pirineos fue firmado el 7 de noviembre de 1659 por parte de los representantes de Felipe IV de Castilla y III de Aragón, Luis de Haro y Pedro Coloma, y los de Luis XIV de Francia, Cardenal Mazarino y Hugues de Lionne, en la isla de los Faisanes (en río Bidasoa, en los límites del País Vasco Norte), poniendo fin al litigio de la Guerra de los Treinta Años. Una de las consecuencias de este tratado fue la cesión a Francia del condado del Rosellón y parte del de la Cerdaña.22

Felipe IV negoció este tratado sin consultar las Cortes Catalanas ni los afectados. De hecho, se lo escondió oficialmente hasta las Cortes de Barcelona de 1702, aunque fue público y notorio desde 1660, tal como consta en el Dietario de la Generalidad, donde la Diputación del General tuvo que hacer una embajada al Virrey de Cataluña para “darle la enhorabuena de la feliz nueva del ajuste de las paces entre España y Francia”.23 Los territorios afectados conspiraron durante años para volver a unirse con el Principado, y las autoridades catalanas también se resistieron a aceptar la partición, que no pudo hacer efectiva hasta el año 1720.

El territorio catalán se dividía así en contra de la voluntad de las instituciones catalanas, contra el Juramento por las Islas, por el que las tierras del antiguo Reino de Mallorca no podían separarse de las de la Corona de Aragón, por la voluntad de la monarquía hispánica de ceder los territorios del norte de Cataluña a cambio de mantener las posesiones en Flandes. A diferencia de Gibraltar o Menorca, cedidas a Inglaterra en 1713 por el Tratado de Utrecht, ningún gobierno español ha pedido la restitución de los territorios norcatalanes cedidos en el Tratado de los Pirineos. A menudo se considera al Tratado de los Pirineos como parte de los Tratados de Westfalia, lo que se considera una consecuencia

Asalto final de las tropas borbónicas sobre Barcelona el 11 de septiembre de 1714.

Con la muerte del rey Carlos II y su sucesión por parte de Felipe V (1700) se instaló en el trono hispánico una nueva dinastía, la Casa de Borbón, reinante en Francia, que sustituía a la de los Habsburgo. Esta circunstancia llevó a la formación de la Gran Alianza de la Haya por parte de Inglaterra, las Provincias Unidas y el Sacro Imperio Romano Germánico a favor de los derechos del archiduque Carlos de Austria, iniciándose así la Guerra de Sucesión Española.

1024px-sitio-barcelona-11-septiembre-1714

Asalto final de las tropas borbónicas sobre Barcelona el 11 de septiembre de 1714.

Aunque en Cataluña se aceptó inicialmente a Felipe V, y éste había jurado y prometido guardar sus fueros, las clases dirigentes catalanas fueron desconfiando por lo que percibían como formas absolutistas y centralistas del nuevo monarca, así como por la política económica pro-francesa. Ello derivó en una etapa de hostilidad y oposición al monarca que culminó con el ingreso del Principado (pacto de Génova) y de toda la Corona de Aragón (salvo el Valle de Arán y algunas ciudades), en la Alianza de la Haya. Así, mientras en los reinos de Castilla y de Navarra Felipe V era comúnmente aceptado, en la Corona de Aragón, Carlos, instalado en Barcelona, era reconocido como rey con el nombre de Carlos III. Aunque el apoyo al archiduque en la Corona de Aragón no fue unánime (ciudades como Cervera permanecieron fieles a Felipe V), sí fue abrumadoramente mayoritario.

La guerra se desarrolló en Europa y en la península con diversas alternancias para ambos bandos. Sin embargo, Gran Bretaña se conformaba con la obtención de nuevas bases navales (Gibraltar y Menorca) y con que los borbones no acumulasen los numerosos territorios de las dos coronas. La causa de Carlos perdió apoyos y el propio pretendiente perdió interés al heredar la corona de Austria. Los tratados de Utrecht (1713) y de Rastatt (1714) dejaron a la Corona de Aragón internacionalmente desamparada frente al poderoso ejército franco-castellano de Felipe V, quien ya había manifestado su intención de suprimir las instituciones tradicionales. A pesar de la resistencia a ultranza, como ocurrió con Aragón y Valencia (1707), todo el territorio catalán fue invadido y Barcelona finalmente capituló el 11 de septiembre de 1714.

Nueva Planta de la Real Audiencia del Principado de Cataluña.

Con los Decretos de Nueva Planta (Aragón y Valencia en 1707, Cataluña en 1716),24 25 26 se produjo la abolición de las instituciones y libertades civiles catalanas, se extendieron a los diversos territorios de la Corona de Aragón buena parte de las instituciones castellanas. Sin embargo, el derecho civil catalán (al igual que el aragonés) fue respetado por el monarca.27

Todos los territorios de la Corona de Aragón pasaban a tener una nueva estructura territorial y administrativa a imagen de la de Castilla (excepto en el Valle de Arán); se instauraba el catastro y otros impuestos por los que la monarquía conseguía por fin sus objetivos de control económico y se centralizaban todas las universidades catalanas en Cervera, como premio a su fidelidad y para controlar mejor a las élites cultivadas, situación que se prolongó hasta 1842.

A pesar de la difícil situación interna, Cataluña lograría a lo largo del siglo XVIII una notable recuperación económica, centrada en un crecimiento demográfico importante, un aumento considerable de la producción agrícola y una reactivación comercial (especialmente gracias al comercio con América, abierto solo a partir de 1778), transformaciones éstas que marcarían la crisis del Antiguo Régimen y posibilitarían después la industrialización, un primer proceso de la cual se daría en el siglo XVIII, especialmente centrado alrededor del algodón y otras ramas textiles.

A finales de siglo, sin embargo, las clases populares empezaron a notar los efectos del proceso de proletarización que ya se manifestaba, lo cual dio lugar a diferentes situaciones críticas hacia finales de ese siglo. En la década de los noventa se iniciaron además nuevos conflictos en la frontera con Francia, derivados de las consecuencias de la Revolución francesa.

Por Jordi Carreño @JordiCris

Fuentes Consultadas y recurridas:

http://www.arteguias.com/condadoscatalanes.htm

http://www.artehistoria.com/v2/contextos/6064.htm

Cronologia D’Història de Catalunya, País Valencià i Illes Balears de Jesús Mestre Campins i Montserrstt Roig Aran (Edició 62 ISBN 84 – 297- 5827 – 5)

Història de la Corona D`Àragó Volums I i II

L`Atles de Catalunya de 1375.

Wikipedia.(Historia de Cataluña) – Fotografías

Enlaces relacionados:

Museo de Historia de Cataluña

Centro de Historia Contemporánea de Cataluña

 

La Historia de Cataluña. (Parte I).

descarga

La historia es la ciencia que tiene como objeto el estudio del pasado de la humanidad y como método, utiliza el propio de las ciencias sociales, siendo su propósito el de averiguar los hechos y procesos que ocurrieron o se desarrollaron en tiempos pretéritos, interpretándolos bajo criterios de objetividad, es decir, los hechos acontecidos y documentados, aunque este tema sigue siendo parte del debate.

En pleno auge del debate secesionista de Cataluña y ante la avalancha de argumentaciones históricas erróneas, sesgadas, manipuladas o incompletas, tanto por los defensores de una unidad supranacional como los acólitos de la independencia y separación para la creación de un nuevo Estado nacional, me he decidido a publicar en dos entregas la historia de mi tierra, la historia de Cataluña. A partir de aquí, que cada cual saque sus conclusiones. La primera entrega  arranca desde la caída del reinado visigodo hasta la anexión de los Condados Catalanes al Reino de Aragón y la expansión del mismo. La segunda parte englobará resumidamente desde el proceso de creación de la Generalitat de Catalunya en el siglo XIV hasta la segunda restauración borbónica quedándonos a las puertas Revolución Industrial. En mis conclusiones incluidas en la segunda entrega trataré de argumentar del modo más aséptico e imparcial mi posición al respecto basándome en los hechos históricos. Espero que sea de vuestro agrado y dejo abierto el apartado de comentarios para vuestras exposiciones.

Introducción historia de los Condados Catalanes.

Origen de los condados

Con la desaparición del reino visigodo y en el  fulgurante proceso de invasión musulmana, en el siglo VIII, podemos enmarcar el nacimiento de los Condados Catalanes.

Cuando los árabes llegaron a la Península Ibérica, en pocos años consiguieron controlarla casi por completo, y prosiguieron su avance más allá de los Pirineos hasta que, en 732, en la batalla de Poitiers, fueron derrotados por Carlos Martel.

El hijo de este guerrero franco, Pipino, acabaría con la dinastía merovingia y se proclamaría rey de los francos, dando paso a una nueva dinastía, la carolingia. Su hijo Carlomagno iba a llevar a cabo una política expansionista del reino y, posteriormente, imperio, tanto hacia oriente como hacia el sur, hacia las penínsulas italiana e ibérica, creando zonas fronterizas conocidas con el nombre de marcas.

Al sur de los Pirineos, trató de crear un protectorado, y en 778 emprendió una campaña contra los árabes que, pese a fracasar, consiguió al menos que numerosos cristianos asentados en zonas musulmanas se acogieran bajo el reino carolingio.

El sistema de gobierno de Carlomagno se basaba en un férreo control del territorio, gracias a la intermediación de señores que controlaban zonas más reducidas que, en las fronteras, se organizaban en condados y que pagaban vasallaje a los reyes carolingios por su protección.

Hacia la Península Ibérica, el primer condado bajo su control fue el del Rosellón, al norte de los Pirineos, pero en 785 se pusieron bajo la protección de Ludovico Pío, hijo de Carlomagno y rey de Aquitania, los cristianos de Gerona; a éstos les siguieron los de Urgell y Cerdaña, lo que permitió que, en 801, fuese conquistada Barcelona. Estos primeros condados permitieron consolidar la frontera o Marca Hispánica. El nuevo territorio se organizó, pues, en base a condados que, básicamente, se correspondían con las antiguas divisiones administrativas visigodas o del bajo imperio romano. La arquitectura románica es uno de los símbolos de la historia de los Condados Catalanes

Los condes tenían funciones militares, políticas y judiciales, apoyándose en otros señores que aseguraban la defensa del país a partir de castillos repartidos por el territorio; junto con ello, se estableció también una red de parroquias dependientes de una diócesis, según el modelo típico carolingio.

El primer bloque se centraba en los condados del Rosellón, Besalú y Perelada, a los que se añadieron los de Girona, Conflent, Cerdaña, Urgell, Berga, Osona y Barcelona, estableciéndose la frontera natural en el río Llobregat. En poco tiempo trataron de ampliar su esfera de influencia, aunque con escaso éxito, hacia los condados tolosanos del Pallars y la Ribagorza, y hacia el sur, llegando a intentar la toma de Tortosa entre 805 y 809.

500px-Evolución_condados_pirenaicos_orientales

Origen de los condados catalanes

Condados catalanes hereditarios

Estabilizada la frontera, el conde de Urgell y de Cerdaña, Wifredo el Velloso (Gifré el Pilós), fue investido en 877 también con los condados de Barcelona y Gerona; rápidamente se lanzó a conquistar otros señoríos menores de las zonas centrales, que habían quedado fraccionados hacia 825, tras una revuelta contra el poder franco.

Además de centralizar el poder, Wifredo estableció un sistema sucesorio en sus territorios, centrándose en la casa condal de Barcelona. Durante el siglo X, ésta se iba a consolidar, y los restantes condados se fueron vinculando poco a poco a la misma, a medida que se iban independizando del poder franco gracias al debilitamiento y desmembración del imperio carolingio tras la muerte de Carlos el Calvo.

El proceso culminó de facto con el conde Borrell II de Barcelona, quien se negó definitivamente a prestar vasallaje al rey franco tras la razzia de Almanzor contra Barcelona en 985 (el conde se negó a asistir a la coronación de Hugo Capeto, fundador de esa dinastía, en 997), si bien hasta el tratado de Corbeil (1258) no renunciarían los francos definitivamente a sus pretendidos derechos sobre los territorios catalanes.

Durante el siglo XI, la casa condal de Barcelona, junto con los condes de Urgel y de Pallars, se lanzaron a una política expansiva hacia el sur, dando origen, así, a lo que se conoce históricamente como la Cataluña Vieja (territorios existentes a finales del siglo X o principios del XI) y la Cataluña Nueva, ocupada a partir de ese momento. A la vez, hacia el norte, consiguieron la soberanía sobre Provenza, Carcasona y Razés mediante alianzas matrimoniales y compras, y el vasallaje de los condes de Tolosa de Languedoc. Aparte de estos movimientos expansionistas de carácter estable, los distintos condes llevaron a cabo también diversas campañas hacia otras tierras: Borrell III llegó hasta cerca de Córdoba a principios del siglo XI y Ramón Berenguer III (1096-1131) conquistó por primera vez las Baleares. Este último, en un documento por el que convocaba a todos los nobles feudales de sus territorios a luchar contra los musulmanes, mencionaba por primera vez a Catalunya para designar a lo que hasta entonces se había conocido como Marca Hispánica.

Preciosa vista del Monasterio de San Martín de Canigó

Junto con el aspecto político, hay que destacar dos cuestiones importantes logradas por los condes catalanes: en el plano jurídico, Ramón Berenguer I publicó el primer código de Derecho catalán, los llamados Usatges, aún vigente en la actualidad en el campo civil. Por otro lado, en el plano cultural, la importancia que tuvo la Iglesia en la formación de los condados; las distintas diócesis tuvieron un papel destacado en su expansión, y potenciaron la creación de una importante red de monasterios que se convirtieron en el corazón cultural de una naciente Cataluña. Durante el siglo XI, la convirtieron en uno de centros artísticos más florecientes de la Europa Medieval, sobre todo con Oliba Cabreta, descendiente de la casa condal de Barcelona, a quien se deben los monasterios de Ripoll, Cuixà, San Martín del Canigó y la catedral de Vic, entre otros; sus estrechos vínculos con Roma y el Norte de Italia permitieron la introducción del primer arte románico en fecha muy temprana, y sus “scriptoria” han dejado algunas de las mejores obras de la miniatura románica europea.

Fin de la Cataluña condal

El tiempo de la Cataluña condal puede darse por finalizado con el primer rey de la dinastía catalano-aragonesa, Alfonso I el Casto (1154-1196), quien llevaría las fronteras más al sur, hasta Ulldecona, Caspe y Beceite (con ayuda de las órdenes militares de los templarios y los hospitalarios), y el valle de Arán en el noroeste. En el norte, la política expansionista hacia Provenza y el Languedoc se vería frenada definitivamente con la muerte de su sucesor Pedro I en Muret (1213), durante la cruzada contra los albigenses llevada a cabo por los ejércitos franceses.

Unión del Condado de Barcelona a la Corona de Aragón.

Bajo el gobierno del conde Ramón Berenguer IV (1131-1162), se produjeron diferentes hechos fundamentales para la historia de Cataluña. El primero, su boda con Petronila de Aragón, lo que supuso la unión del condado de Barcelona y del Reino de Aragón, por lo que con el tiempo el territorio común sería conocido como Corona de Aragón. Según lo acordado en las Capitulaciones matrimoniales de Barbastro en agosto de 1137, Ramón Berenguer pasó a ser el princeps o dominador de Aragón, ya que el rey aragonés Ramiro le hizo donación de su hija y de su reino para que la tuviera a ella y al reino en dominio «salva la fidelidad a mí y a mi hija» («dono tibi, Raimundo, barchinonensium comes et marchio, filiam meam in uxorem, cum tocius regni aragonensis integritate […] salva fidelitate mihi et filie mee.»), y se retiró a la vida monástica. Según estas capitulaciones, Ramiro no cedía su dignidad real, esto es, que en adelante sería rey, señor y padre de Ramón Berenguer tanto en Aragón como en todos sus condados… “seré rey, señor y padre en el citado reino y en todos tus condados mientras me plazca“.

Rotlle-genealogic-ramon-berenguer-I-de-barcelona

Ramón Berenguer I (El Vell – “El Viejo”)

Sin embargo, en noviembre del mismo año, 1137, Ramiro renunciaba a todo lo que se había reservado en las Capitulaciones de Barbastro, “I para que sobre esto nada pueda ser pensado o maquinado por nadie, le dono, otorgo y concedo todo aquello que me había reservado en aquella misma carta de donación que le había hecho inicialmente, al entregarle a mi hija“.

La unión del condado de Barcelona y el reino de Aragón no fue, pues, el fruto de una fusión ni de una conquista, sino el resultado de una unión dinástica pactada. De hecho, los territorios que compusieron la Corona mantuvieron por separado sus propias leyes, costumbres e instituciones, y los monarcas reinantes tuvieron que respetar estas bases.

A nivel dinástico, existen diversas explicaciones en la historiografía actual sobre la continuidad de las casas gobernantes en la Corona unida. Así, algunos historiadores, como Ubieto o Montaner, creen que se produjo un prohijamiento por el cual Ramón Berenguer pasaba a ser un miembro más de la Casa de Aragón. En cambio, José Luis Villacañas o Vicente Salas Merino,13 entre otros autores, consideran que la dinastía reinante entre 1162 y 1412 fue la Casa de Barcelona.

En lo sucesivo, Ramón Berenguer IV materializó las nuevas conquistas políticamente diferenciadas asignadas a título personal como marquesados. Conquistó Tortosa y Amposta en 1148, y Lérida en 1149 gracias a una ofensiva conjunta con el conde Ermengol VI de Urgel. Estos territorios fueron repoblados a lo largo del siglo XII y suelen recibir el nombre genérico de Cataluña Nueva, para distinguirlos de los antiguos condados carolingios que conformaban el área oriental de la Marca Hispánica, denominados Cataluña Vieja. La línea de separación entre ambas áreas geográficas suele establecerse en la línea delimitada por los ríos Llobregat, su afluente el Cardener, y el Segre.

Expansión de la Corona de Aragón: siglos XII y XIII.

Escudo_Corona_de_Aragon_y_Sicilia.png

A finales del siglo XII, diferentes pactos con el Reino de Castilla delimitaron las futuras zonas donde desarrollar nuevas conquistas de territorio musulmán, pero en 1213, la derrota de Pedro II el Católico en la batalla de Muret acabó con el proyecto de consolidación del poder de la Corona sobre Occitania. Tras un periodo de agitación, en 1227, Jaime I el Conquistador asumió plenamente el poder como heredero al trono de la Corona de Aragón y se inició la expansión territorial sobre nuevos territorios.

En su reunión de 1188, la asamblea de Paz y Tregua, germen de las Cortes catalanas, estableció los límites de lo que a partir de mediados del siglo XIV se conocerá como Principado de Cataluña, y que se definirá como el territorio sometido a la jurisdicción de dichas Cortes. En dicha asamblea se estableció su ámbito jurisdiccional “desde Salses a Tortosa y Lérida y sus ríos” (Constitución XVIII).14 No obstante, tanto la frontera occidental como la meridional tuvieron una definición incierta durante décadas. Así, delegados de las tierras de Lérida y Fraga acudieron a las Cortes de Aragón convocadas por Jaime I en Daroca en 1228.15 En 1244, en cambio, Jaime I fijó la frontera en el río Cinca, situando en el ámbito catalán territorios anteriormente adscritos a Aragón como la Ribagorza, La Litera y el valle de Arán. En cuanto al límite meridional, fue quedando establecido en el curso inferior del río Ebro, entre la desembocadura del Segre y el mar.

A lo largo del segundo cuarto del siglo XIII se incorporan a la corona las Islas Baleares y Valencia. Éste último territorio, el Reino de Valencia, pasó a convertirse en uno de los reinos de la Corona de Aragón, con Cortes propias y unos nuevos fueros: los Furs de València. En cambio, el territorio mallorquín, junto a los condados de Rosellón y Cerdaña, la ciudad de Montpellier y los señoríos de Omeladés y Carladés, sería entregado en herencia su segundo hijo, Jaime, y formarían el Reino de Mallorca, iniciándose así un periodo de tensión interna que concluiría con su anexión a la Corona de Aragón en 1343, por parte de Pedro IV el Ceremonioso. En 1258, 29 años después de la conquista del Reino de Mallorca y 20 después de la del Reino de Valencia se firma el Tratado de Corbeil en el que el Rey Luis IX de Francia renuncia a sus derechos sobre los condados catalanes pasando a formar parte de la Corona de Aragón y Jaime I a la mayor parte de los condados del norte de los pirineos.

55

Las Cortes Catalanas según una miniatura de un incunable del siglo XV. Fernando II de Aragón en su trono enmarcado por dos escudos con el emblema del señal real. Frontis de una edición de 1495 de las Constituciones catalanas.

Entre las décadas finales del siglo XIII y las primeras del XIV, los condados catalanes vivieron épocas de gran plenitud, en las que experimentó un fuerte crecimiento demográfico y una expansión marítima por el Mediterráneo. Esta época coincide con los reinados de Pedro III el Grande, que invadió Sicilia (1282) y tuvo que defenderse de una cruzada francesa contra Cataluña; de Alfonso III el Liberal, que se apoderó de Menorca, y de Jaime II, que invadió Cerdeña y con quien el poderío de la Corona alcanzó su máxima expansión económica en la Edad Media. Sin embargo, desde el segundo cuarto del siglo XIV se inició un cambio de signo para Cataluña, marcado por la sucesión de catástrofes naturales y crisis demográficas, el estancamiento y recesión de la economía catalana y el surgimiento de tensiones sociales.

Por su carácter limítrofe, la Ribagorza siguió siendo objeto de disputa entre catalanes y aragoneses durante el siglo XIII. En las Cortes reunidas en Zaragoza en 1300, el rey Jaime II aprobó que tanto Ribagorza como La Litera quedasen bajo jurisdicción aragonesa.

tumblr_nslot3i5LQ1qkvsyuo1_1280.jpg

Por Jordi Carreño Crispín @JordiCris

Fuentes Consultadas y recurridas:

http://www.arteguias.com/condadoscatalanes.htm

http://www.artehistoria.com/v2/contextos/6064.htm

Cronologia D’Història de Catalunya, País Valencià i Illes Balears de Jesús Mestre Campins i Montserrstt Roig Aran (Edició 62 ISBN 84 – 297- 5827 – 5)

Història de la Corona D`Àragó Volums I i II

L`Atles de Catalunya de 1375.

Wikipedia.(Historia de Cataluña) – Fotografías

Batabanó, la cuba de los malloquines e ibicencos…

 1095015_10201231089072712_2067893703_n

Mallorquines en Batabanó (Cuba) . Revista la aventura de la historia

El Municipio de Batabanó es uno de los veintiséis municipios en la provincia de La Habana. Está este municipio al centro y sur de la provincia. Su extensión cubre 213 kilómetros cuadrados. Limita al este y noreste con el municipio de Melena del Sur; al norte con San Antonio de Las Vegas; y al este con los términos municipales de Bejucal, La Salud y Quivicán. Al sur su costa la baña el Golfo de Batabanó

Surgidero de Batabanó se encuentra al sur de la provincia La Habana, es una franja de costa que descansa a la orilla del Golfo de Batabanó, por ese lugar la isla de Cuba termina, más allá solo se divisan algunos cayos dispersos (distantes), después el horizonte.

Este puerto de mar tiene su historia, minúsculas partículas de identidad que fueron entretejiendo lo que es hoy; un poblado que se dedica fundamentalmente a la pesca de la esponja y cuyos habitantes en más de un 50% son de descendencia balear. (Mallorquines y algunos ibicencos)

La emigración de las Islas baleares a Surgidero de Batabanó es un componente esencial en la antropología social de ese pueblo, si se tiene en cuenta que la antropología es la ciencia que estudia la huella o el tránsito del hombre a lo largo de su vida. Los baleares se integraron a la vida social y económica de los naturales, contribuyendo a la diversidad y al desarrollo de rubros que sustentaran la supervivencia, crearon comercios, instituciones sociales, publicaciones seriadas y relaciones sociales muy sólidas con los originarios de Surgidero de Batabanó.

El Gremio de recortadores de esponjas es una de esas actividades que deviene hoy patrimonio local, no solo por su historia, su cohesión y organización gremial, sino porque a pesar de los años se mantiene como una faena puramente artesanal, utilizando las mismas técnicas e instrumentos de hace un siglo atrás.

A partir de los años sesenta del siglo XIX, la población mallorquina experimentó un notable incremento al mantenerse los elevados índices de natalidad y disminuir la mortalidad epidémica. En el período comprendido entre 1860 y 1887, Mallorca pasó de 209.064 a 249.008 habitantes, registrando un crecimiento absoluto de 39.994 personas, de las cuales un total de 32.964 correspondían a la denominada Part Forana, espacio geográfico que define a todo el territorio de Mallorca exceptuando el núcleo urbano de Palma. Esta etapa alcista coincidió con una fase de expansión de la economía mallorquina que permitió a su mercado de trabajo absorber el aumento de población. No obstante, a pesar de esta sintonía entre recursos y población, la Part Forana presentaba un balance migratorio negativo de 1.553 personas evidenciando que su progresiva superpoblación empezaba a generar un tímido movimiento emigratorio hacia Ultramar y Palma, principal receptora de la población rural en este período como indica su saldo migratorio positivo de 949 personas.

Entre 1888 y 1897, la dinámica demográfica de Mallorca entró en una fase recesiva. De los 249.008 habitantes censados en 1887 se pasó a 244.322 en 1897. La población disminuyó en 4.686 efectivos y los balances migratorios de Mallorca y de su ámbito rural sumaron unas cifras negativas alarmantes: 21.392 personas para la totalidad de la isla y 21.625 para la Part Forana. La magnitud de estas cantidades negativas, jamás superadas en ninguna de las décadas intercensales del XX, se explica por las sucesivas crisis que incidieron negativamente en la economía de Mallorca en este período: crisis agraria de 1889, destrucción de los viñedos por la filoxera en 1891 y pérdida del mercado colonial a raíz del conflicto independentista de Cuba y Puerto Rico iniciado en 1895. La coyuntura económica adversa condujo a la ruptura del equilibrio entre población y recursos y la consiguiente presión demográfica sobre un sistema productivo en recesión se tradujo en la canalización del excedente humano hacia Ultramar. La emigración masiva de este decenio crítico tuvo como protagonista al campesinado de la Part Forana mallorquina y el inicio de la diáspora podemos situarlo en 1889, año en que factores endógenos expulsivos y estímulos externos provocaron y favorecieron la salida de la población rural.

A finales de los ochenta el campo mallorquín se encontraba superpoblado a causa del elevado saldo vegetativo acumulado entre 1860 i 1887. La abundante oferta de mano de obra fue asumida en su mayoría por el mercado de empleo rural hasta la crisis agraria de 1889. Este año, la persistencia de malas cosechas, la desigual distribución de la propiedad de la tierra, la disminución de los salarios agrícolas y la aparición de la epizootia que diezmó la cabaña porcina fueron factores decisivos que contribuyeron a la miseria generalizada en la Part Forana mallorquina. La falta de trabajo y los ínfimos jornales impuestos por los terratenientes crearon entre los jornaleros una situación insostenible cuya única solución era la emigración.

Los puertos de Palma, Sóller y Felanitx canalizaron este flujo migratorio hacia Cuba, Puerto Rico, Francia y Argelia mientras que los emigrantes cuyo destino eran los países de América del Sur viajaban hasta Barcelona.

Además de los mallorquines, menorquines e ibicencos que acudieron a la Guerra de Cuba tal y como bien relatan en su libro “Mallorquines, menorquines y pitiusos en la guerra de Cuba 1895-1898” Juan José Negreira Parets; José Luis de Mesa. Algunos de ellos se quedaron como residentes después del conflicto y que siguieron en Cuba mayoritariamente en la Habana y la población costera de Batabanó. De ahí la proliferación de apellidos de origen balear de la zona, sobre todo de gente de Andratx y Manacor tal y como el historiador mallorquín Joan Moragues i Montserrat apunta en sus investigaciones y que deja patente en su libro “Memoria histórica de los isleños baleáricos en Cuba. Historias de vida”.

Los andritxoles y Batabanó

Joan Miralles i Montserrat

La emigración de andritxoles hacia Cuba comienza a mediados del siglo XIX, por razones de necesidad económica, tanto en el sector agrícola como pesquero, a pesar de una pequeña industria jabonera en el Puerto de Andratx. Mayoritariamente fueron a Batabanó, a la provincia de la Habana, a la pesca de la esponja, y a Cienfuegos, provincia de Matanzas, y en menor número a la Habana, donde trabajaban en fábricas de jabón y en el campo. Inicialmente el viaje duraba tres meses de ida y tres de vuelta. Más adelante irían en un viaje por mar de un mes. El 1917, hacían el siguiente trayecto: Puerto de Andratx, Palma, Valencia, Málaga, Cádiz, Santa Cruz de Tenerife, Lanzarote, Gran Canaria, Puerto Rico, Matanzas, Cienfuegos, Batabanó, La Habana. Al llegar tenían que estar un tiempo de cuarentena en Triscòrnia, hasta que alguien los reclamaba o algún empresario los contrataba. Uno de los que ayudó más a los inmigrantes fue Gabriel Pujol Mir “Tiona”, llegado a Cuba el 1900, propietario de un restaurant: “La Marina Balear”. En Batabanó se forma un Centro mallorquín.
Existe toda una serie de expresiones, recogidas por Rosa Calafat, que hacen referencia a la relación entre las mujeres que se quedaban en Andratx y el fenómeno de la emigración a Cuba: “Has recibido carta y cosa?”, “Has recibido papelitos en punta?”, “Hombres para allá, dinero para aquí”. Había también cartas rimadas transmitidas por vía oral, comprensibles en un medio social en gran parte analfabeto. En Andratx se publicaba el “Semanario Independiente Andratx”
subtitulado Semanario defensor de los intereses morales y materiales de este pueblo. Ahí se encuentra mucha información sobre los emigrantes a Cuba, las idas y venidas de los andritxoles de Mallorca a ultramar y la vida en general en Cuba. Había un corresponsal en Batabanó (Bernat Alemany) y en Cienfuegos (Guillem Moragues). El fundador fue Antoni Calafell Juan, que lo dirigió hasta 1969. El primer número se imprimió el 1920 en Palma, pero a partir del año siguiente se imprimió en Andratx, en la imprenta de Calafell. Dejó de salir en 1970.

Normalmente los jóvenes partían a los catorce años, después de tres o cuatro años regresaban para hacer el servicio y casarse con una andritxola. Iban y venían de Cuba hasta que tenían dos hijos, pero hubo muchos que se quedaron en Cuba y se casaron con cubanas.

Algunos de los personajes de Batabanó, de origen andritxol, fueron Arnau Pou, Telm Ros Calafell, propietario del café “Centro mallorquín”, Bartomeu y Bernat Valent Calafell, que substituyen a Telm Ros como delegados del Centro Balear, Bartomeu Pujol Alemany, primer delegado del Centro Balear, etc.

Centro Balear de Cuba 

Fundado en 1885, es la casa balear más antigua que existe. Se constituye formalmente el 18 de septiembre de 1993 al reunirse la Asamblea Constituyente en la Ciudad de la Habana, donde setenta y tres naturales y sus descendientes hasta la tercera generación muestran su voluntad de revivir las tradiciones baleáricas en Cuba.

Fuentes:

Revista la Aventura de la Historia (Página nº 14)

balearexterior.com/news.php?viewStory=125

http://www.monografias.comHistoria‎.

http://www.caib.es › … › Fundació Balears a l’Exterior.

 http://www.uib.es/catedra_iberoamericana/pdf/mem_cuba.pdf